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De Cuba.

Texto íntegro del Informe Central al VI Congreso del PCC

 

Lo que nunca haremos es negarle al pueblo el derecho a defender a su Revolución, puesto que la defensa de la independencia, de las conquistas del socialismo y de nuestras plazas y calles, seguirá siendo el primer deber de todos los patriotas cubanos. Nos esperan días y años de intenso trabajo y de enorme responsabilidad para preservar y desarrollar, sobre bases firmes y sustentables, el futuro socialista e independiente de la Patria.

Palabras del Presidente Raúl Castro al presentar el informe central del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.

INFORME CENTRAL AL VI CONGRESO DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Compañeras y compañeros:

Iniciamos esta tarde las sesiones del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba en una fecha trascendental de nuestra historia, el 50 aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución por parte de su Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, el 16 de abril de 1961 al despedir a los caídos en los bombardeos a las bases aéreas el día anterior, como preludio de la invasión mercenaria por Playa Girón, organizada y financiada por el gobierno de Estados Unidos, que formaba parte de sus planes para destruir la Revolución y restablecer, con el concierto de la Organización de Estados Americanos (OEA), el dominio sobre Cuba.

Fidel decía entonces al pueblo armado y enardecido: “Eso es lo que no pueden perdonarnos [...] que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos [...] Compañeros obreros y campesinos, esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida”. Fin de la cita.

La respuesta a ese llamado no se hizo esperar y en el enfrentamiento a la agresión varias horas después, los combatientes del Ejército Rebelde, policías y milicianos derramaron, por vez primera, su sangre en defensa del socialismo y alcanzaron la victoria antes de 72 horas, bajo la conducción del propio compañero Fidel.

La Revista Militar que presenciamos en la mañana de hoy, dedicada a las jóvenes generaciones y particularmente la vibrante marcha del pueblo a continuación, son una prueba elocuente de las fuerzas de que dispone la Revolución para seguir el ejemplo de los heroicos combatientes de Playa Girón.

De la misma forma haremos en ocasión del Día Internacional de los Trabajadores, el próximo primero de mayo, a lo largo y ancho del país, para patentizar la unidad de los cubanos en defensa de su independencia y soberanía nacional, conceptos que la historia ha probado que sólo es posible conquistar con el socialismo.

Este Congreso, como órgano supremo de la organización partidista, según se establece en el artículo 20 de sus Estatutos, que reúne hoy a mil delegados en representación de cerca de 800 mil militantes agrupados en más de 61 mil núcleos, en la práctica comenzó el 9 de noviembre del pasado año, cuando fue presentado el Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, cuestión que, como ya se ha indicado, constituye el tema principal del evento, en el cual están cifradas grandes expectativas del pueblo.

A partir de entonces se celebraron numerosos seminarios que sirvieron al propósito de esclarecer y profundizar en el contenido de los Lineamientos y de ese modo preparar adecuadamente a los cuadros y funcionarios, que a su vez encabezarían el proceso de discusión con la militancia, las organizaciones de masas y la población en general.

Durante tres meses, del primero de diciembre del 2010 al 28 de febrero del presente año, se desarrolló el debate, en el cual participaron 8 millones 913 mil 838 personas en más de 163 mil reuniones efectuadas en el seno de las diferentes organizaciones, registrándose una cifra superior a tres millones de intervenciones. Cabe aclarar que en el conjunto de participantes se incluyen, sin haberse definido con exactitud, decenas de miles de militantes del Partido y la UJC, que asistieron tanto a las reuniones de sus núcleos o comités de base como a las celebradas en los centros de trabajo o estudio y además en las comunidades donde residen. Es también el caso de quienes no militan y participaron en sus colectivos de trabajo y posteriormente en los respectivos barrios.

La propia Asamblea Nacional del Poder Popular dedicó casi dos jornadas completas en su última sesión ordinaria, el pasado diciembre, a analizar entre los diputados el proyecto de Lineamientos.

Este proceso puso de manifiesto la capacidad del Partido para conducir un diálogo serio y transparente con la población sobre

cualquier asunto, por sensible que éste fuera, máxime cuando se trata de ir forjando un consenso nacional acerca de los rasgos que deberán caracterizar al Modelo Económico y Social del país.

Al propio tiempo, los resultados del debate, por los datos recopilados, constituyen un formidable instrumento de trabajo, para la dirección del Gobierno y el Partido a todos los niveles, así como una suerte de referéndum popular respecto a la profundidad, alcance y ritmo de los cambios que debemos introducir.

En un verdadero y amplio ejercicio democrático, el pueblo manifestó libremente sus opiniones, esclareció dudas, propuso modificaciones, expresó sus insatisfacciones y discrepancias y también sugirió abordar la solución de otros problemas no contenidos en el documento.

Una vez más se pusieron a prueba la confianza y unidad mayoritaria de los cubanos en torno al Partido y la Revolución, unidad que no niega diferencias de opiniones, sino que se fortalece y consolida con ellas. Todos los planteamientos, sin exclusión alguna, fueron incorporados al análisis, lo que permitió enriquecer el proyecto que se somete a la consideración de los delegados al Congreso.

No sería infundado expresar que, en su esencia, el Congreso ya se celebró en medio de ese magnífico debate con la población. A los delegados nos quedaría en estas sesiones realizar la discusión final del proyecto y la elección de los órganos superiores de dirección partidista.

La Comisión de Política Económica del VI Congreso del Partido, encargada primero de la elaboración del proyecto de Lineamientos, fue responsabilizada después con la organización del proceso de su debate y trabajó en las cinco direcciones principales siguientes:

1. La reformulación de los Lineamientos teniendo en cuenta las opiniones recogidas.

2. Organización, orientación y control de su instrumentación.

3. La preparación minuciosa de los cuadros y otros participantes para la implementación de algunas de las medidas ya en ejecución en estos momentos.

4. Supervisión sistemática a los organismos y entidades encargados de poner en práctica las decisiones derivadas de los Lineamientos y evaluación de sus resultados.

5. Conducción de la divulgación a la población.

En cumplimiento de lo anterior, se reformuló el proyecto de Lineamientos, el cual fue sometido a análisis, los días 19 y 20 de marzo, en sendas sesiones del Buró Político y el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, con la participación del Secretariado del Comité Central del Partido, los cuadros centro de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y demás organizaciones de masas y de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), resultando aprobado en esa instancia, también en calidad de proyecto, que se distribuyó a ustedes para su examen durante tres días en el seno de cada una de las delegaciones provinciales al Congreso, con la intervención activa de los invitados y que será debatido en las cinco comisiones de este evento partidista para su aprobación.

A continuación brindaré algunos datos para ilustrar al pueblo sobre los resultados de la discusión de los Lineamientos, aunque posteriormente se publicará una información detallada.

El documento original contenía 291 lineamientos, de los cuales 16 fueron integrados en otros, 94 mantuvieron su redacción, en 181 se modificó su contenido y se incorporaron 36 nuevos, resultando un total de 311 en el actual proyecto.

Estos números, en simple aritmética, constatan la calidad de la consulta, donde en mayor o menor medida, algo más de dos tercios de los lineamientos, exactamente el 68%, fueron reformulados.

Este proceso se rigió por el principio de no hacer depender la validez de una propuesta de la cantidad de opiniones vertidas. Muestra de ello es que varios de los lineamientos fueron modificados o suprimidos, partiendo del planteamiento de una sola persona o un número reducido de ellas.

Asimismo, es necesario explicar que algunos pronunciamientos no se ven reflejados en esta etapa, ya sea porque se requiere profundizar en la temática, al no disponerse de las condiciones requeridas o en otros casos, por entrar en abierta contradicción con la esencia del socialismo, como por ejemplo, 45 proposiciones que abogaron por permitir la concentración de la propiedad.

Quiero con esto exponer que, aunque como tendencia existió en general comprensión y apoyo al contenido de los lineamientos, no hubo unanimidad ni mucho menos y eso era precisamente lo que necesitábamos, si de verdad pretendíamos una consulta democrática y seria con el pueblo.

Por lo anterior, podemos calificar con total seguridad a los lineamientos como la expresión de la voluntad del pueblo contenida en la política del Partido, el Gobierno y el Estado, de actualizar el Modelo Económico y Social con el objetivo de garantizar la continuidad e irreversibilidad del socialismo, así como el desarrollo económico del país y la elevación del nivel de vida, conjugados con la necesaria formación de valores éticos y políticos de nuestros ciudadanos.

Como era de esperar, en la discusión de los Lineamientos, la mayor cantidad de proposiciones se concentró en el capítulo SEXTO “Política Social” y el capítulo SEGUNDO “Políticas macroeconómicas”, sumando ambos el 50.9% del total. Les siguieron, en orden descendente, los capítulos ONCENO “Políticas para las Construcciones, Viviendas y Recursos Hidráulicos”, el DÉCIMO “Política para el Transporte” y el capítulo PRIMERO “Modelo de Gestión Económica”. En estos cinco capítulos, del total de 12, se agrupa el 75% de las opiniones.

Por otra parte, en 33 lineamientos, el 11% del total, se aglutinó el 67% de las propuestas, siendo los lineamientos: 162, que trata la eliminación de la libreta de abastecimientos, el 61 y 62 sobre la política de precios, el 262 acerca de la transportación de pasajeros, el 133 referente a la educación, el 54 relativo a la unificación monetaria y el 143 asociado a la calidad de los servicios de salud, los que motivaron una mayor cantidad de proposiciones.

La libreta de abastecimientos y su eliminación fue, sin dudas, el asunto que provocó más intervenciones de los participantes en el debate y es lógico que así fuese; dos generaciones de cubanos han pasado su vida bajo este sistema de racionamiento que, a pesar de su nocivo carácter igualitarista, brindó durante décadas a todos los ciudadanos el acceso a alimentos básicos a precios irrisorios, altamente subsidiados.

Este instrumento de distribución, si bien fue introducido en los años 60 con una vocación igualitaria en momentos de escasez, para proteger a nuestro pueblo de la especulación y el acaparamiento con fines de lucro por parte de unos pocos, se ha venido convirtiendo, con el decursar de los años, en una carga insoportable para la economía y en un desestímulo al trabajo, además de generar ilegalidades diversas en la sociedad.

Como la libreta está diseñada para cubrir a los más de 11 millones de cubanos por igual, no faltan ejemplos absurdos como que el café normado se abastece hasta a los recién nacidos. Lo mismo pasaba con los cigarros hasta septiembre del 2010 que se surtía sin distinguir a fumadores y no fumadores, propiciando el crecimiento de este dañino hábito en la población.

En este sensible tema el abanico de opiniones es muy amplio, desde quienes sugieren suprimirla de inmediato hasta aquellos que se oponen enfáticamente a su eliminación y proponen normarlo todo, incluyendo los artículos industriales. Otros opinan que para combatir el acaparamiento y garantizar el acceso de todos a los alimentos básicos, debería, en una primera etapa, mantenerse la cuota normada, aunque los precios dejen de subsidiarse. No pocos recomiendan privar de la libreta a los que no estudien o trabajen, o aconsejan que los ciudadanos con mayor ingreso voluntariamente prescindan de este sistema.

Ciertamente la canasta familiar normada, justificada en circunstancias históricas concretas, al haberse mantenido durante tanto tiempo, contradice en su esencia el principio de la distribución que debe caracterizar al socialismo, o sea, “De cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo” y esta situación debe ser superada.

Al respecto, considero propicio recordar lo planteado por el compañero Fidel en el Informe Central al Primer Congreso del Partido el 17 de diciembre de 1975, cito: “En la conducción de nuestra economía hemos adolecido indudablemente de errores de idealismo y en ocasiones hemos desconocido la realidad de que existen leyes económicas objetivas a las cuales debemos atenernos”. Fin de la cita.

El problema que enfrentamos no es de concepto, radica en cómo, cuándo y con qué gradualidad lo haremos. La supresión de la libreta no constituye un fin en sí mismo, ni puede verse como una decisión aislada, sino como una de las principales medidas que será imprescindible aplicar para erradicar las profundas distorsiones existentes en el funcionamiento de la economía y la sociedad en su conjunto.

A nadie en su sano juicio en la dirección de este país se le puede ocurrir decretar de golpe la eliminación de ese sistema, sin previamente crear las condiciones para ello, lo que se traduce en realizar otras transformaciones del Modelo Económico en aras de incrementar la eficiencia y la productividad del trabajo, de modo que se puedan garantizar con estabilidad niveles de producción y oferta de los productos y servicios básicos a precios no subsidiados y a la vez accesibles a todos los ciudadanos.

Este asunto, lógicamente, guarda estrecha relación con los precios y la unificación monetaria, los salarios y el fenómeno de la “pirámide invertida”, que como se aclaró en el Parlamento el pasado 18 de diciembre, se expresa en la no correspondencia de la retribución salarial con la jerarquía e importancia de la labor desempeñada, problemáticas que se reflejaron en alta proporción en los planteamientos realizados.

En Cuba, bajo el socialismo, jamás habrá espacio para las “terapias de choque” en contra de los más necesitados y que son, tradicionalmente, los que apoyan a la Revolución con mayor firmeza, a diferencia de los paquetes de medidas que se emplean con frecuencia por mandato del Fondo Monetario Internacional y otras organizaciones económicas internacionales en detrimento de los pueblos del Tercer Mundo e incluso, en los últimos tiempos, en las naciones más desarrolladas, donde se reprimen con violencia las manifestaciones populares y estudiantiles.

La Revolución no dejará a ningún cubano desamparado y el sistema de atención social se está reorganizando para asegurar el sostenimiento diferenciado y racional de aquellos que realmente lo requieran. En lugar de subsidiar masivamente productos, como hacemos ahora, se pasará progresivamente al apoyo de personas sin otro sostén.

Este principio conserva total vigencia en el reordenamiento de la fuerza laboral, ya en marcha, para reducir las plantillas infladas en el sector estatal, bajo estricta observancia de la idoneidad demostrada, proceso que continuará adelante, sin prisas, pero sin pausa y su ritmo estará determinado por nuestra capacidad de ir creando las condiciones requeridas para su total despliegue.

A ello deberá contribuir, entre otros factores, la ampliación y flexibilización del trabajo en el sector no estatal. Esta forma de empleo, a la que se han acogido algo más de 200 mil cubanos de octubre del pasado año a la fecha, duplicándose la cantidad de trabajadores por cuenta propia, constituye una alternativa laboral amparada en la legislación vigente y por tanto, debe contar con el apoyo, respaldo y protección de las autoridades, a todos los niveles, al tiempo que se exija, con el rigor que demanda la ley, el estricto cumplimiento de sus obligaciones, incluyendo las tributarias.

El incremento del sector no estatal de la economía, lejos de significar una supuesta privatización de la propiedad social, como afirman algunos teóricos, está llamado a convertirse en un factor facilitador para la construcción del socialismo en Cuba, ya que permitirá al Estado concentrarse en la elevación de la eficiencia de los medios fundamentales de producción, propiedad de todo el pueblo y desprenderse de la administración de actividades no estratégicas para el país.

Ello, por otra parte, favorecerá que el Estado continúe asegurando a toda la población por igual y de manera gratuita, los servicios de Salud y Educación, protegerlos de forma adecuada mediante los sistemas de Seguridad y Asistencia Social, promover la cultura física y el deporte en todas sus manifestaciones y defender la identidad y la conservación del patrimonio cultural y la riqueza artística, científica e histórica de la nación.

El Estado Socialista tendrá entonces mayores posibilidades de hacer realidad el pensamiento martiano que preside a nuestra Constitución: “Yo quiero que la Ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.

Corresponde al Estado defender la soberanía e independencia nacional, valores que enorgullecen a los cubanos y continuar garantizando el orden público y la seguridad ciudadana que distinguen a Cuba por ser uno de los países más seguros y tranquilos del mundo, sin narcotráfico ni crimen organizado, sin niños o adultos mendigos, sin trabajo infantil, sin cargas de caballería contra los trabajadores, estudiantes u otros sectores de la población, sin ejecuciones extrajudiciales, cárceles clandestinas ni torturas, a pesar de las campañas que sin prueba alguna constantemente se orquestan contra nosotros, ignorando con marcada intención que todas esas realidades son, en primer lugar, derechos humanos fundamentales, a los que ni siquiera se puede aspirar por la mayoría de los habitantes del planeta.

Ahora bien, para poder garantizar todas esas conquistas del socialismo sin retroceder en su calidad y alcance, los programas sociales deben caracterizarse por una mayor racionalidad, de manera que con gastos menores se obtengan resultados superiores y sostenibles en el futuro y que además guarden una adecuada correlación con la situación económica general de la nación.

Como se aprecia en los Lineamientos, estas ideas tampoco están reñidas con la importancia que otorgamos a la separación precisa del papel que corresponde jugar en la economía a los organismos estatales, por una parte, y a las empresas por la otra, asunto que por décadas se ha visto plagado de confusiones e improvisaciones y que estamos obligados a solucionar a mediano plazo en el marco del perfeccionamiento y fortalecimiento de la institucionalidad.

La comprensión plena de estos conceptos nos permitirá avanzar con solidez y sin retrocesos en la paulatina descentralización de facultades, desde el Gobierno Central hacia las administraciones locales y desde los ministerios y otras entidades nacionales en favor de la autonomía creciente de la empresa estatal socialista.

El modelo excesivamente centralizado que caracteriza actualmente nuestra economía deberá transitar, con orden y disciplina y con la participación de los trabajadores, hacia un sistema descentralizado, en el que primará la planificación, como rasgo socialista de dirección, pero no ignorará las tendencias presentes en el mercado, lo que contribuirá a la flexibilidad y permanente actualización del plan.

La experiencia práctica nos ha enseñado que el exceso de centralización conspira contra el desarrollo de la iniciativa en la sociedad y en toda la cadena productiva, donde los cuadros se acostumbraron a que todo se decidiera “arriba” y en consecuencia, dejaban de sentirse responsabilizados con los resultados de la organización que dirigían.

Nuestros empresarios, salvo excepciones, se acomodaron a la tranquilidad y seguridad de la “espera” y desarrollaron alergia por el riesgo que entraña la acción de adoptar decisiones, o lo que es lo mismo: acertar o equivocarse.

Esta mentalidad de la inercia debe ser desterrada definitivamente para desatar los nudos que atenazan al desarrollo de las fuerzas productivas. Es una tarea de importancia estratégica y no es casual que esté recogida, de una u otra manera, en los 24 lineamientos del capítulo PRIMERO, “Modelo de Gestión Económica”.

En esta materia no podemos admitir improvisaciones o apresuramientos. Para descentralizar y cambiar la mentalidad, es requisito obligado elaborar el marco regulatorio que defina con claridad las facultades y funciones de cada eslabón, desde la nación a la base, acompañadas invariablemente por los procedimientos de control contable, financiero y administrativo.

Ya se viene avanzando en esta dirección. Desde hace casi dos años se iniciaron los estudios para perfeccionar el funcionamiento, así como la estructura y composición de los órganos de Gobierno en los diferentes niveles de dirección, obteniéndose como resultado la puesta en vigor del Reglamento del Consejo de Ministros, la reorganización del sistema de trabajo con los cuadros del Estado y el Gobierno, la introducción de procedimientos de planificación de las actividades principales, el establecimiento de las bases organizativas para disponer de un sistema de información del Gobierno, efectivo y oportuno, con su infraestructura de infocomunicaciones y la creación, con carácter experimental, bajo una nueva concepción funcional y estructural, de las provincias Mayabeque y Artemisa.

Para comenzar a descentralizar facultades, deberá rescatarse por parte de los cuadros estatales y empresariales, el notorio papel que corresponde jugar al contrato en la economía, tal y como se expresa en el lineamiento número 10. Ello también contribuirá a restablecer la disciplina y el orden en los cobros y pagos, asignatura con calificaciones insatisfactorias en buena parte de nuestra economía.

Como subproducto no menos importante, el uso adecuado del contrato como herramienta reguladora de las interrelaciones entre los diferentes actores económicos, devendrá un efectivo antídoto contra el extendido hábito del “reunionismo”, o lo que es lo mismo, el exceso de reuniones, chequeos y otras actividades colectivas, frecuentemente presididas por un nivel superior y con la asistencia improductiva de numerosos participantes, para hacer cumplir lo que las dos partes de un contrato han firmado como deberes y derechos y que por falta de exigencia nunca han reclamado su cumplimiento ante las instancias que el propio documento contractual estableció.

Al respecto cabe destacar las 19 opiniones, en 9 provincias, que reclamaron la necesidad de disminuir a lo imprescindible el número de reuniones y su duración. Este tema lo retomaré más adelante, cuando aborde el funcionamiento del Partido.

Estamos convencidos de que la tarea que tenemos por delante en este y en los demás asuntos vinculados a la actualización del Modelo Económico, está llena de complejidades e interrelaciones que tocan, en mayor o menor medida, todas las facetas de la sociedad en su conjunto y por ello sabemos que no es una cuestión a resolver en un día, ni siquiera en un año y que demandará por lo menos un quinquenio desplegar su implementación con la armonía e integralidad requeridas y cuando esto se logre, es necesario no detenernos jamás y trabajar en su perfeccionamiento de manera permanente para estar en condiciones de superar los nuevos retos que el desarrollo nos vaya dictando.

Se podría afirmar, haciendo un símil, que cada cierto tiempo, en la medida que se modifique el escenario, el país debe confeccionarse un traje a su medida.

No nos hacemos ilusiones de que los Lineamientos y las medidas para la implementación del Modelo Económico, por sí solas constituirán el remedio universal para todos nuestros males. Se requerirá a la par elevar a planos superiores la sensibilidad política, el sentido común, la intransigencia ante las violaciones y la disciplina de todos, en primer lugar de los cuadros de dirección.

Lo anterior ha quedado evidenciado fehacientemente en las deficiencias presentadas en la instrumentación, en meses recientes, de algunas medidas puntuales, no complejas ni de gran envergadura, a causa de los obstáculos burocráticos y la falta de previsión de los órganos locales de gobierno, manifestados en la ampliación del trabajo por cuenta propia.

No es ocioso reiterar que nuestros cuadros tienen que habituarse a trabajar con los documentos rectores que emiten los órganos facultados y abandonar el irresponsable vicio de engavetarlos. La vida nos ha aleccionado que no basta con promulgar una buena norma jurídica, con independencia de que se trate de una ley o una sencilla resolución. Es preciso además, preparar a los encargados de ejecutarlas, supervisarlos y comprobar el dominio práctico de lo establecido. Recuérdese que no hay peor ley que aquella que no se cumple o no se hace cumplir.

El sistema de escuelas del Partido a nivel de provincia y nación, en paralelo a la obligada reorientación de sus propios programas, jugará un papel protagónico en la preparación y recalificación continua en estas materias de los cuadros partidistas, administrativos y empresariales con el concurso de las instituciones especializadas del sector de la educación y la valiosa contribución de los afiliados a la Asociación Nacional de Economistas y Contadores, tal y como ha quedado demostrado durante el debate de los Lineamientos.

Al propio tiempo, con el propósito de jerarquizar apropiadamente la introducción de los cambios requeridos, el Buró Político acordó proponer al Congreso la constitución de una Comisión Permanente del Gobierno para la Implementación y Desarrollo, subordinada al Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, la cual, sin menoscabo de las funciones que corresponden a los respectivos Organismos de la Administración Central del Estado, tendrá la responsabilidad de controlar, verificar y coordinar las acciones de todos los involucrados en esta actividad, así como proponer la incorporación de nuevos lineamientos, lo que será imprescindible en el futuro.

En este sentido hemos considerado conveniente recordar la orientación que el compañero Fidel incluyó en su Informe Central al Primer Congreso del Partido, hace ya casi 36 años, acerca del Sistema de Dirección de la Economía, que entonces nos proponíamos implantar y que por nuestra falta de sistematicidad, control y exigencia se malogró, cito: “Que los dirigentes del Partido y sobre todo los del Estado hagan cosa propia y asunto de honor su implantación, tomen conciencia de su importancia vital y de la necesidad de luchar con todo su esfuerzo por aplicarlo consecuentemente, siempre bajo la dirección de la Comisión Nacional creada al efecto [...], y concluía: “[...] divulgar ampliamente el sistema, sus principios y sus mecanismos a través de una literatura al alcance de las masas, para que sea un asunto que dominen los trabajadores. El éxito del sistema dependerá en medida decisiva del dominio del mismo que tengan los trabajadores”. Fin de la cita.

No me cansaré de repetir que en esta Revolución todo está dicho y la mejor muestra de ello son las ideas de Fidel que ha venido publicando el periódico Granma, Órgano Oficial del Partido, a lo largo de estos últimos años.

Lo que aprobemos en este Congreso no puede sufrir la misma suerte que los acuerdos de los anteriores, casi todos olvidados sin haberse cumplido. Lo que acordemos en esta y en futuras ocasiones debe constituir una guía para la conducta y la acción de los militantes y dirigentes del Partido y, para garantizar su materialización, refrendarse en los instrumentos jurídicos que corresponda dictar a la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Consejo de Estado o el Gobierno, según sean sus facultades legislativas, de acuerdo con la Constitución.

Es saludable aclarar, para evitar interpretaciones erróneas, que los acuerdos de los congresos y de otros órganos de dirección partidista no se convierten por sí mismos en leyes, sino que son orientaciones de carácter político y moral, que compete al Gobierno, que es quien administra, regular su aplicación.

Por esta razón, la Comisión Permanente de Implementación y Desarrollo incluirá un Subgrupo Jurídico compuesto por especialistas de alta calificación, el cual coordinará con los organismos correspondientes, en estricto apego a la institucionalidad, las modificaciones requeridas en el plano legal para acompañar la actualización del Modelo Económico y Social, simplificando y armonizando el contenido de cientos de resoluciones ministeriales, acuerdos del Gobierno, decretos-leyes y leyes y consecuentemente proponer, en su debido momento, la introducción de los ajustes pertinentes en la propia Constitución de la República.

Sin esperar a tenerlo todo elaborado, se encuentran en fase avanzada las normativas jurídicas asociadas a la compraventa de viviendas y de automóviles, la modificación del Decreto-Ley 259 para ampliar los límites de tierra ociosa a entregar en usufructo a aquellos productores agropecuarios con resultados destacados, así como el otorgamiento de créditos a los trabajadores por cuenta propia y a la población en general.

Igualmente, consideramos conveniente proponer al Congreso que el futuro Comité Central incluya, como primer punto, en todos sus plenos, que deberán celebrarse no menos de dos veces al año, un informe del estado de la implementación de los acuerdos adoptados en este evento acerca de la actualización del Modelo Económico y como segundo, el análisis sobre el cumplimiento del plan de la economía, ya sea del primer semestre o del año en cuestión.

Asimismo recomendaremos a la Asamblea Nacional del Poder Popular, emplear un proceder semejante en sus sesiones ordinarias, con el propósito de potenciar el protagonismo inherente a su condición de órgano supremo del poder del Estado.

Partiendo de la profunda convicción de que nada de lo que hacemos es perfecto y que lo que pareciera serlo hoy, no lo será mañana frente a nuevas circunstancias, los órganos superiores del Partido y del Poder Estatal y Gubernamental deben mantener una sistemática y estrecha vigilancia sobre este proceso y ser capaces de introducir oportunamente los ajustes apropiados para corregir efectos negativos.

Se trata, compañeras y compañeros, de estar alertas, poner los pies y los oídos sobre la tierra y cuando surja un problema práctico, en cualquier esfera o lugar, los cuadros en los distintos niveles actúen con prontitud e intencionalidad y no volvamos a dejarle al tiempo su solución, pues por experiencia propia conocemos, que lo único que sucede es que se complica todavía más.

Del mismo modo, debemos cultivar y preservar la interrelación incesante con las masas, despojada de todo formalismo, para retroalimentarnos eficazmente de sus preocupaciones e insatisfacciones y que sean precisamente ellas quienes indiquen el ritmo de los cambios que deban introducirse.

La atención a incomprensiones recientes, asociadas a la reorganización de algunos servicios básicos, demuestra que cuando el Partido y el Gobierno, cada uno cumpliendo su rol, con métodos y estilos distintos, actúan con rapidez y armonía atendiendo las preocupaciones de la población y le razonan a ésta con claridad y sencillez, se logra el respaldo a la medida y se fomenta la confianza del pueblo en sus dirigentes.

En la consecución de este empeño la prensa cubana, en sus diferentes formatos, está llamada a jugar un papel decisivo con el esclarecimiento y difusión objetiva, constante y crítica de la marcha de la actualización del Modelo Económico, de modo que con artículos y trabajos sagaces y concretos, en un lenguaje accesible para todos, se vaya fomentando en el país una cultura sobre estos temas.

En este frente se requiere también dejar atrás, definitivamente, el hábito del triunfalismo, la estridencia y el formalismo al abordar la actualidad nacional y generar materiales escritos y programas de televisión y radio, que por su contenido y estilo capturen la atención y estimulen el debate en la opinión pública, lo que supone elevar la profesionalidad y los conocimientos de nuestros periodistas; si bien es cierto que, a pesar de los acuerdos adoptados por el Partido sobre la política informativa, en la mayoría de las veces ellos no cuentan con el acceso oportuno a la información ni el contacto frecuente con los cuadros y especialistas responsabilizados de las temáticas en cuestión. La suma de estos factores explica la difusión, en no pocas ocasiones, de materiales aburridos, improvisados y superficiales.

No menos importante será el aporte que nuestros medios de difusión masiva deben propiciar a favor de la cultura nacional y de la recuperación de valores cívicos en la sociedad.

Pasando a otro asunto vital, que guarda una relación muy estrecha con la actualización del Modelo Económico y Social del país y que debe ayudar a su materialización; nos proponemos celebrar una Conferencia Nacional del Partido, para llegar a conclusiones respecto a las modificaciones de sus métodos y estilo de trabajo, con el objetivo de concretar en su actuar, para hoy y siempre, el contenido del artículo 5 de la Constitución de la República donde se establece que la organización partidista es la vanguardia organizada de la nación cubana y fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado.

Inicialmente habíamos concebido convocar esta Conferencia para diciembre de 2011, sin embargo, teniendo en cuenta las complicaciones propias del último mes del año y la conveniencia de contar con una prudente reserva de tiempo para puntualizar detalles, proyectamos realizar ese evento a finales de enero de 2012.

Ya el pasado 18 de diciembre expliqué ante el Parlamento, que debido a las deficiencias presentadas por los órganos administrativos del Gobierno en el cumplimiento de sus funciones, el Partido durante años se vio involucrado en tareas que no le corresponden, limitando y comprometiendo su papel.

Estamos convencidos de que lo único que puede hacer fracasar a la Revolución y el socialismo en Cuba, poniendo en riesgo el futuro de la nación, es nuestra incapacidad para superar los errores que hemos cometido durante más de 50 años y los nuevos en que pudiéramos incurrir.

Lo primero que debemos hacer para enmendar un error es reconocerlo conscientemente en toda su dimensión y el hecho real es que, a pesar de que desde los primeros años de la Revolución Fidel diferenció con claridad los papeles del Partido y el Estado, no fuimos consecuentes en el cumplimiento de sus instrucciones y nos dejamos llevar por las urgencias y la improvisación.

Qué mejor ejemplo que lo expresado por el líder de la Revolución en fecha tan temprana como el 26 de marzo de 1962, en comparecencia ante la radio y la televisión para explicar al pueblo los métodos y el funcionamiento de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), que antecedieron al Partido, cuando dijo:

“[...] el Partido dirige, dirige a través de todo el Partido y dirige a través de la administración pública. Un funcionario tiene que tener autoridad. Un ministro tiene que tener autoridad, un administrador tiene que tener autoridad, discutir todo lo que sea necesario con el Consejo Técnico Asesor (hoy Consejo de Dirección), discutir con las masas obreras, discutir con el núcleo, pero decide el administrador, porque la responsabilidad es suya [...]“. Fin de la cita. Esa orientación se impartió hace 49 años.

Existen conceptos muy bien definidos y que en esencia conservan plena validez para alcanzar el éxito en esta dirección, con independencia del tiempo transcurrido desde que Lenin los formulara, hace ya casi 100 años, los cuales deben ser nuevamente retomados, de acuerdo con las características y experiencia de nuestro país.

En 1973, en el marco del proceso preparatorio del Primer Congreso, quedó definido que el Partido dirige y controla a través de vías y métodos que le son propios y que se diferencian de las vías, métodos y recursos de que dispone el Estado para ejercer su autoridad. Las directivas, resoluciones y disposiciones del Partido no poseen directamente carácter jurídico obligatorio para todos los ciudadanos, debiendo ser cumplidas tan solo por sus militantes a conciencia, pues para ello no dispone de ningún aparato de fuerza y coerción. Esta es una diferencia importante del papel y los métodos del Partido y del Estado.

El poder del Partido descansa básicamente en su autoridad moral, en la influencia que ejerce sobre las masas y en la confianza que el pueblo deposita en él. La acción del Partido se fundamenta, ante todo, en el convencimiento que emana de sus actos y de la justeza de su línea política.

El poder del Estado parte de su autoridad material, que consiste en la fuerza de las instituciones encargadas de exigir a todos cumplir las normas jurídicas que emite.

El daño que provoca la confusión en estos conceptos, se expresa, en primer lugar, en el debilitamiento del trabajo político que debe realizar el Partido, y en segundo lugar, en el deterioro de la autoridad del Estado y el Gobierno, pues los funcionarios dejan de sentirse responsables de sus decisiones.

Se trata, compañeras y compañeros, de despojar para siempre al Partido de todas las actividades no propias de su carácter de organización política, en pocas palabras, liberarse de funciones administrativas y dedicarnos cada quien a lo que nos toca.

Muy vinculadas con estas concepciones erróneas están las deficiencias en la política de Cuadros del Partido, la cual también deberá ser objeto de análisis por la citada Conferencia Nacional. No pocas lecciones amargas nos han legado los desaciertos sufridos en este ámbito a causa de la falta de rigor y visión que abrieron brechas a la promoción acelerada de cuadros inexpertos e inmaduros a golpe de simulación y oportunismo, actitudes alimentadas también por el erróneo concepto de que para ocupar un cargo de dirección se exigía, como requisito tácito, militar en el Partido o la Juventud Comunista.

Esta práctica hay que abandonarla resueltamente y, salvo para las responsabilidades propias de las organizaciones políticas, la militancia no debe significar una condición vinculante al desempeño de puesto de dirección alguno en el Gobierno o el Estado, sino la preparación para ejercerlos y la disposición de reconocer como suyos la política y el Programa del Partido.

Los dirigentes no surgen de escuelas ni del amiguismo favorecedor, se hacen en la base, desempeñando la profesión que estudiaron, en contacto con los trabajadores y deben ascender gradualmente a fuerza del liderazgo que sólo otorga ser ejemplo en el sacrificio y los resultados.

En este sentido, considero que la dirección del Partido, a todos los niveles, debe hacerse una severa autocrítica y adoptar las medidas necesarias para evitar la reaparición de tales tendencias. Ello, a su vez, es aplicable a la insuficiente sistematicidad y voluntad política para asegurar la promoción a cargos decisorios de mujeres, negros, mestizos y jóvenes, sobre la base del mérito y las condiciones personales.

No haber resuelto este último problema en más de medio siglo es una verdadera vergüenza, que cargaremos en nuestras conciencias durante muchos años, porque sencillamente no hemos sido consecuentes con las incontables orientaciones que desde los primeros días del triunfo revolucionario y a lo largo de los años nos impartió el compañero Fidel, porque además la solución de esta desproporción formó parte de los acuerdos adoptados por el trascendental Primer Congreso del Partido y los cuatro que le sucedieron y no aseguramos su cumplimiento.

Asuntos como estos, que definen el futuro, jamás deberán volverse a guiar por la espontaneidad, sino por la previsión y la más firme intencionalidad política de preservar y perfeccionar el socialismo en Cuba.

A pesar de que no dejamos de hacer varios intentos para promover jóvenes a cargos principales, la vida demostró que no siempre las selecciones fueron acertadas. Hoy afrontamos las consecuencias de no contar con una reserva de sustitutos debidamente preparados, con suficiente experiencia y madurez para asumir las nuevas y complejas tareas de dirección en el Partido, el Estado y el Gobierno, cuestión que debemos solucionar paulatinamente, a lo largo del quinquenio, sin precipitaciones ni improvisaciones, pero empezar tan pronto como concluya el Congreso.

A esto contribuirá, además, el fortalecimiento del espíritu democrático y el carácter colectivo del funcionamiento de los órganos de dirección del Partido y del poder estatal y gubernamental, al tiempo que se garantice el rejuvenecimiento sistemático en toda la cadena de cargos administrativos y partidistas, desde la base hasta los compañeros que ocupan las principales responsabilidades, sin excluir al actual Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros ni al Primer Secretario del Comité Central que resulte electo en este Congreso.

Al respecto, hemos arribado a la conclusión de que resulta recomendable limitar, a un máximo de dos períodos consecutivos de cinco años, el desempeño de los cargos políticos y estatales fundamentales. Ello es posible y necesario en las actuales circunstancias, bien distintas a las de las primeras décadas de la Revolución, aún no consolidada y por demás sometida a constantes amenazas y agresiones.

El reforzamiento sistemático de nuestra institucionalidad, será a la vez condición y garantía imprescindible para que esta política de renovación de los cuadros jamás ponga en riesgo la continuidad del socialismo en Cuba.

En esta esfera estamos empezando con un primer paso, al reducir sustancialmente la nomenclatura de los cargos de dirección, que correspondía aprobar a las instancias municipales, provinciales y nacionales del Partido y delegar a los dirigentes ministeriales y empresariales facultades para el nombramiento, sustitución y aplicación de medidas disciplinarias a gran parte de los jefes subordinados, asistidos por las respectivas comisiones de cuadros, en las cuales el Partido está representado y opina, pero las preside el dirigente administrativo, que es quien decide. La opinión de la organización partidista es valiosa, pero el factor que determina es el jefe, ya que debemos preservar y potenciar su autoridad, en armonía con el Partido.

En cuanto a la vida interna, tema que del mismo modo remitimos al análisis de la Conferencia, pensamos que debemos meditar en los efectos contraproducentes de viejos hábitos que nada tienen que ver con el papel de vanguardia de la organización en la sociedad, entre ellos la superficialidad y formalismo con que se desarrolla el trabajo político-ideológico, la utilización de métodos y términos anticuados que no toman en cuenta el nivel de instrucción de los militantes, la realización de reuniones excesivamente extensas y con frecuencia dentro de la jornada laboral, que debe ser sagrada, en primer lugar para los comunistas; con agendas muchas veces inflexibles indicadas por el organismo superior, sin diferenciar el escenario en que se desarrolla la vida de los militantes, las frecuentes convocatorias a actividades conmemorativas formales, con discursos más formales todavía, y la organización de trabajos voluntarios en los días de descanso sin contenido real ni la debida coordinación, generando gastos y difundiendo el disgusto y la apatía entre nuestros compañeros.

Estos criterios son aplicables también a la emulación, movimiento que con los años fue perdiendo su esencia movilizadora de los colectivos obreros, al transformarse en un mecanismo alternativo de distribución de estímulos morales y materiales, no siempre justificados con resultados concretos y que en no pocas ocasiones generó fraudes en la información.

La Conferencia deberá además, considerar las relaciones del Partido con la Unión de Jóvenes Comunistas y las organizaciones de masas para despojarlas de esquematismos y rutinas y que todas rescaten su razón de ser, adecuada a las condiciones actuales.

En síntesis, compañeras y compañeros, la Conferencia Nacional se centrará en potenciar el papel del Partido, como máximo exponente de la defensa de los intereses del pueblo cubano.

Para alcanzar esta meta se hace imprescindible cambiar la mentalidad, dejar de lado el formalismo y la fanfarria en las ideas y las acciones, o lo que es lo mismo, desterrar el inmovilismo fundamentado en dogmas y consignas vacías para llegar a las esencias más profundas de las cosas, como brillantemente demuestran en la obra de teatro “Abracadabra” los niños de la compañía “La Colmenita”.

Sólo así el Partido Comunista de Cuba podrá estar en condiciones de ser, para todos los tiempos, el digno heredero de la autoridad y la confianza ilimitada del pueblo en la Revolución y en su único Comandante en Jefe, el compañero Fidel Castro Ruz, cuyo aporte moral y liderazgo indiscutible no dependen de cargo alguno y que desde su condición de soldado de las ideas no ha cesado de luchar y contribuir, con sus esclarecedoras reflexiones y otras acciones, a la causa revolucionaria y a la defensa de la Humanidad frente a los peligros que la amenazan.

A propósito de la situación internacional, dedicaremos algunos minutos a valorar la coyuntura existente en el planeta.

La salida de la crisis económica global que afecta a todas las naciones no se vislumbra por su carácter sistémico. Los remedios aplicados por los poderosos se han dirigido a proteger a las instituciones y prácticas que le dieron origen y a descargar el terrible peso de las consecuencias sobre los trabajadores en sus propios territorios y en particular en los países subdesarrollados. La espiral de precios de los alimentos y del petróleo empuja a cientos de millones de personas a la pobreza extrema.

Los efectos del cambio climático son ya devastadores y la falta de voluntad política de las naciones  industrializadas impide adoptar las acciones urgentes e imprescindibles para prevenir la catástrofe.

Vivimos en un mundo convulso en el que se suceden desastres naturales como los terremotos de Haití, Chile y Japón, al tiempo que Estados Unidos libra guerras de conquista en Iraq y Afganistán, que han costado más de un millón de civiles muertos.

Movimientos populares en países árabes se rebelan contra gobiernos corruptos y opresores, aliados de los Estados Unidos y la Unión Europea. El lamentable conflicto en Libia, nación sometida a una brutal intervención militar de la OTAN, ha servido otra vez de pretexto a esa organización para exceder sus límites defensivos originales y expandir a escala global las amenazas y acciones bélicas en resguardo de intereses geoestratégicos y el acceso al petróleo. El imperialismo y las fuerzas reaccionarias internas conspiran para desestabilizar otros países, mientras Israel oprime y masacra al pueblo palestino con total impunidad.

Los Estados Unidos y la OTAN incluyen en sus doctrinas el intervencionismo agresivo contra los países del Tercer Mundo para saquear sus recursos, imponen a las Naciones Unidas el doble rasero y utilizan de forma cada vez más concertada los poderosos consorcios mediáticos para ocultar o tergiversar los hechos, según convenga a los centros de poder mundial, en una farsa hipócrita destinada a engañar a la opinión pública.

En medio de su compleja situación económica, nuestro país mantiene la cooperación con 101 naciones del Tercer Mundo. En Haití, el personal médico cubano, tras cumplir 12 años de intenso trabajo salvando vidas, enfrenta desde enero del 2010, junto a colaboradores de  otros países, las secuelas del sismo y la posterior epidemia de cólera con entrega admirable.

A la Revolución Bolivariana y al compañero Hugo Chávez Frías le expresamos la más resuelta solidaridad y compromiso, conscientes de la importancia del proceso que vive el hermano pueblo venezolano para Nuestra América, en el Bicentenario de su independencia.

Igualmente compartimos los anhelos de los movimientos transformadores en varios países latinoamericanos, encabezados por prestigiosos líderes que representan los intereses de las mayorías oprimidas.

Proseguiremos contribuyendo a los procesos integracionistas de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), la Unión del Sur (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que prepara la celebración en Caracas de su cumbre inicial en julio del presente año, el hecho institucional de mayor trascendencia en nuestro hemisferio durante el último siglo, pues por vez primera nos agrupamos por nosotros mismos todos los países al sur del Río Bravo.

Nos alientan esta América Latina y el Caribe, cada vez más unidos e independientes, cuya solidaridad agradecemos.

Continuaremos abogando por el Derecho Internacional y respaldamos el principio de igualdad soberana de los Estados y el derecho a la libre determinación de los pueblos. Rechazamos el uso de la fuerza, la agresión, las guerras de conquista, el despojo de los recursos naturales y la explotación del hombre.

Condenamos el terrorismo en todas sus formas, en particular el terrorismo de Estado. Defenderemos la paz y el desarrollo para todos los pueblos y lucharemos por el futuro de la Humanidad.

El gobierno norteamericano no ha cambiado su política tradicional dirigida a desacreditar y derrocar a la Revolución, por el contrario, ha continuado el financiamiento de proyectos para promover directamente la subversión, provocar la desestabilización e interferir en nuestros asuntos internos. La actual administración ha decidido algunas medidas positivas, pero sumamente limitadas.

El bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba persiste e incluso se intensifica bajo la actual presidencia, en particular en las transacciones bancarias, ignorando la condena casi unánime de la comunidad internacional que se ha venido pronunciando crecientemente por su eliminación durante 19 años consecutivos.

Aunque al parecer, como quedó evidenciado en la reciente visita al Palacio de La Moneda en Santiago de Chile, a los gobernantes de Estados Unidos no les agrada remitirse a la historia al tratar el presente y el futuro; es preciso significar que el bloqueo contra Cuba no es una cuestión del pasado, por lo que nos vemos en la obligación de recordar el contenido de un memorando secreto, desclasificado en 1991, del Subsecretario Adjunto de Estado para los asuntos interamericanos, Lester D. Mallory, el 6 de abril de 1960, cito: “La mayoría de los cubanos apoyan a Castro [...] No existe una oposición política efectiva [...] El único medio posible para hacerle perder el apoyo interno [al gobierno] es provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria [...] Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica [...] negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”. Fin de la cita.

Observen la fecha del memorando, 6 de abril de 1960, casi un año exacto antes de la invasión por Playa Girón.

El memorando en cuestión no surgió por iniciativa de ese funcionario, sino que se enmarcaba en la política de derrocar a la Revolución, al igual que el “Programa de Acción Encubierta contra el régimen de Castro”, aprobado por el presidente Eisenhower el 17 de marzo de 1960, 20 días antes que el memorando citado, utilizando todos los medios disponibles, desde la creación de una oposición unificada, la guerra sicológica, acciones clandestinas de inteligencia y la preparación en terceros países de fuerzas paramilitares capaces de invadir a la isla.

Los Estados Unidos estimularon el terrorismo en las ciudades y ese mismo año, antes de Playa Girón, fomentaron la creación de bandas contrarrevolucionarias armadas, abastecidas por aire y mar, que cometieron saqueos y asesinatos de campesinos, obreros y jóvenes alfabetizadores hasta su aniquilación definitiva en 1965.

Los cubanos nunca olvidaremos los 3 mil 478 muertos y 2 mil 99 incapacitados que han sido víctimas de la política de terrorismo de Estado.

Ha pasado medio siglo de privaciones y sufrimientos para nuestro pueblo, que ha sabido resistir y defender su Revolución y que no está dispuesto a rendirse ni a mancillar la memoria de los caídos, en los últimos 150 años, desde el comienzo de nuestras luchas por la independencia.

El gobierno norteamericano no ha cesado de amparar o proteger a connotados terroristas, mientras prolonga el sufrimiento y la injusta prisión de los Cinco heroicos luchadores antiterroristas cubanos.

Su política hacia Cuba no tiene credibilidad ni sustento moral alguno. Para tratar de justificarla, se esgrimen pretextos increíbles que, al volverse obsoletos, van cambiando según la conveniencia de Washington.

Al gobierno de Estados Unidos no debería quedarle ninguna duda de que la Revolución Cubana saldrá fortalecida de este Congreso. Si desean seguir aferrados a su política de hostilidad, bloqueo y subversión, estamos preparados para continuar enfrentándola.

Reiteramos la disposición al diálogo y asumiremos el desafío de sostener una relación normal con Estados Unidos, en la que podamos convivir de manera civilizada con nuestras diferencias, sobre la base del respeto mutuo y la no injerencia en los asuntos internos.

Al mismo tiempo, mantendremos de manera permanente la prioridad a la defensa, siguiendo las instrucciones del compañero Fidel, en su Informe Central al Primer Congreso cuando manifestó, cito: “Mientras exista el imperialismo, el Partido, el Estado y el pueblo, les prestarán a los servicios de la defensa la máxima atención. La guardia revolucionaria no se descuidará jamás. La historia enseña con demasiada elocuencia que los que olvidan este principio no sobreviven al error”.

En el escenario actual y previsible, conserva total vigencia la concepción estratégica de la “Guerra de Todo el Pueblo”, la cual se enriquece y perfecciona de modo constante. Su sistema de mando y dirección se ha visto fortalecido, incrementando las capacidades para reaccionar ante las diferentes situaciones excepcionales previstas.

La envergadura defensiva del país adquirió una dimensión superior, tanto en el plano cualitativo como cuantitativo. Partiendo de los recursos propios disponibles, se elevó el estado técnico y de mantenimiento, así como de conservación del armamento y se prosiguió el esfuerzo en la producción y especialmente la modernización de la técnica militar, teniendo en cuenta sus prohibitivos precios en el mercado mundial. En esta esfera es justo reconocer el aporte de decenas de instituciones, civiles y militares, que demostraron las enormes potencialidades científicas, tecnológicas y productivas que ha creado la Revolución.

El grado de preparación del territorio nacional, como teatro de operaciones militares, se ha acrecentado significativamente, el armamento fundamental se encuentra protegido al igual que una parte importante de las tropas, de los órganos de dirección, así como la población.

Se ha establecido la infraestructura de comunicaciones que asegura el funcionamiento estable del mando a los diferentes niveles. Se elevaron las reservas materiales de todo tipo, con mayor escalonamiento y protección.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias, o lo que es lo mismo, el pueblo uniformado, deberán continuar su permanente perfeccionamiento y preservar ante la sociedad la autoridad y prestigio conquistados por su disciplina y orden en la defensa del pueblo y el socialismo.

Abordaremos ahora otro asunto de la actualidad, no menos significativo.

El Partido debe estar convencido de que más allá de los requerimientos materiales y aun de los culturales, existe en nuestro pueblo diversidad de conceptos e ideas sobre sus propias necesidades espirituales.

Múltiples son los pensamientos en esta temática del Héroe Nacional José Martí, hombre que sintetizaba esa conjunción de espiritualidad y sentimiento revolucionario.

Sobre este tema Fidel se expresaba tempranamente, en 1954 desde el presidio, evocando al mártir del Moncada Renato Guitart, cito: “La vida física es efímera, pasa inexorablemente, como han pasado las de tantas y tantas generaciones de hombres, como pasará en breve la de cada uno de nosotros. Esa verdad debiera enseñar a todos los seres humanos que por encima de ellos están los valores inmortales del espíritu.¿Qué sentido tiene aquélla sin éstos? ¿Qué es entonces vivir? ¡Cómo podrán morir los que por comprenderlo así, la sacrifican generosamente al bien y a la justicia!”.

Estos valores han estado siempre presentes en su pensamiento, y así lo reiteró en 1971 al reunirse con un grupo de sacerdotes católicos en Santiago de Chile: cito: “Yo les digo que hay diez mil veces más coincidencias del cristianismo con el comunismo que las que puede haber con el capitalismo”.

A esta idea regresará al dirigirse a los miembros de las iglesias cristianas en Jamaica en 1977; cuando dijo: “Hay que trabajar juntos para que cuando la idea política triunfe, la idea religiosa no esté apartada, no aparezca como enemiga de los cambios. No existen contradicciones entre los propósitos de la religión y los propósitos del socialismo”. Fin de la cita.

La unidad entre la doctrina y el pensamiento revolucionario con relación a la fe y a los creyentes tiene su raíz en los fundamentos mismos de la nación, que afirmando su carácter laico propugnaba como principio irrenunciable la unión de la espiritualidad con la Patria que nos legara el Padre Félix Varela y los enunciados pedagógicos de José de la Luz y Caballero, quien fue categórico al señalar: “Antes quisiera, no digo yo que se desplomaran las instituciones de los hombres -reyes y emperadores-, los astros mismos del firmamento, que ver caer del pecho humano el sentimiento de justicia, ese sol del mundo moral”.

En 1991, el IV Congreso del Partido acordó modificar la interpretación de los estatutos que limitaba el ingreso a la organización de los revolucionarios creyentes.

La justeza de esta decisión fue confirmada por el papel que desempeñaron los líderes y representantes de las diversas instituciones religiosas en las distintas facetas del quehacer nacional, incluyendo la lucha por el regreso del niño Elián a la Patria, en la que se destacó en especial el Consejo de Iglesias de Cuba.

No obstante, se hace necesario continuar eliminando cualquier prejuicio que impida hermanar en la virtud y en la defensa de nuestra Revolución a todas y a todos los cubanos, creyentes o no, a los que forman parte de las iglesias cristianas, entre las que se incluyen la católica, las ortodoxas rusa y griega, las evangélicas y protestantes; al igual que de las religiones cubanas de origen africano, las comunidades espiritistas, judías, islámica, budista y las asociaciones fraternales, entre otras. Para cada una de ellas la Revolución ha tenido gestos de aprecio y concordia.

El inolvidable Cintio Vitier, ese extraordinario poeta y escritor, quien fuera diputado de nuestra Asamblea Nacional, con las fuerzas de la pluma y su ética martiana, cristiana y  profundamente revolucionaria, nos legó advertencias para el presente y la posteridad que debemos recordar.

Escribió Cintio: “Lo que está en peligro, lo sabemos, es la nación misma. La nación ya es inseparable de la Revolución que desde el 10 de octubre de 1868 la constituye, y no tiene otra alternativa: o es independiente o deja de ser en absoluto.

“Si la Revolución fuera derrotada, caeríamos en el vacío histórico que el enemigo nos desea y nos prepara, que hasta lo más elemental del pueblo olfatea como abismo”.

Continúa Cintio:

“A la derrota puede llegarse, lo sabemos, por la intervención del bloqueo, el desgaste interno, y las tentaciones impuestas por la nueva situación hegemónica del mundo”.

Después de afirmar que: “estamos en el momento más difícil de nuestra historia” sentenció: “obligada a batirse con la insensatez del mundo al que fatalmente pertenece, amenazada siempre por las secuelas de oscuras lacras seculares, implacablemente hostilizada por la nación más poderosa del planeta, víctima también de torpezas importadas o autóctonas que nunca en la historia se cometen impunemente, nuestra pequeña isla se aprieta y se dilata, sístole y diástole, como un destello de esperanza para sí y para todos”. Fin de la cita.

Debemos referirnos al proceso recientemente concluido de excarcelación de presos contrarrevolucionarios, de aquellos que en tiempos difíciles y angustiosos para la Patria han conspirado contra ella al servicio de una potencia extranjera.

Por decisión soberana de nuestro Gobierno fueron liberados, sin haber cumplido totalmente sus sanciones. Pudimos hacerlo de manera directa y atribuirnos el mérito cierto de que lo decidíamos considerando la fortaleza de la Revolución, sin embargo lo efectuamos en el marco de un diálogo de respeto mutuo, lealtad y transparencia con la alta jerarquía de la iglesia católica, que contribuyó con su labor humanitaria a que esta acción concluyera en armonía y cuyos laureles, en todo caso, corresponden a esa institución religiosa.

Los representantes de esta Iglesia manifestaron sus puntos de vista, no siempre coincidentes con los nuestros, pero sí constructivos. Esa es al menos nuestra apreciación, luego de largas conversaciones con el Cardenal Jaime Ortega y el Presidente de la Conferencia Episcopal Monseñor Dionisio García.

Con esta acción hemos favorecido la consolidación del más precioso legado de nuestra historia y del proceso revolucionario: la unidad de la nación.

Asimismo, debemos recordar la contribución del anterior Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación de España, Miguel Ángel Moratinos, quien brindó facilidades a la labor humanitaria de la iglesia, de manera que aquellos que manifestaron ese deseo o aceptaron la idea, viajaran al exterior en unión de sus familiares. Otros decidieron permanecer en Cuba.

Hemos soportado pacientemente las implacables campañas de desprestigio en materia de derechos humanos, concertadas desde Estados Unidos y varios países de la Unión Europea, que nos exigen nada menos que la rendición incondicional y el desmontaje inmediato de nuestro régimen socialista y alientan, orientan y ayudan a los mercenarios internos a desacatar la ley.

Al respecto, es necesario aclarar que lo que nunca haremos es negarle al pueblo el derecho a defender a su Revolución, puesto que la defensa de la independencia, de las conquistas del socialismo y de nuestras plazas y calles, seguirá siendo el primer deber de todos los patriotas cubanos.

Nos esperan días y años de intenso trabajo y de enorme responsabilidad para preservar y desarrollar, sobre bases firmes y sustentables, el futuro socialista e independiente de la Patria.

Hasta aquí el Informe Central al VI Congreso.

Muchas Gracias.

Foto de Cubadebate

Cuba, vestida de patria

Cuba, vestida de patria

“Cuba vistió de miliciana, de verde olivo, de patria”. “Si Cuba no existiera habría que inventarla, en nombre de los sueños”. Mensajes así se leyeron hoy en todos los medios de prensa cubanos, en las redes sociales y páginas de Internet, en periódicos y televisoras del mundo que no pueden ocultar tanta verdad.

Cincuenta años de Girón y de la proclamación del carácter socialista de la revolución fueron motivos más que suficientes para que hijas e hijos de esta tierra volvieran a proclamar ante todo el planeta que esta isla seguirá siendo libre, que la continuidad está asegurada, que la historia no puede borrarse de un plumazo, y que aquellos que apuestan por la destrucción de la revolución cuando ya no esté su dirección histórica, se equivocan una vez más.

Allí estaban los niños y niñas, llevando sobre sus hombros la réplica del Yate Granma, como himno al futuro. Allí estuvieron los Camilitos, los jóvenes soldados y oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior,  aseverando que aquí defendemos la paz, pero que si intentan pisar esta tierra o sobrevolar nuestro cielo, volverán a encontrar otros Girones de dignidad. Lo aseveraron los estudiantes de diferentes enseñanzas, los científicos, los obreros, los médicos de Cuba y de otras partes del mundo que defienden la vida y la esperanza, los de preuniversitarios, los de la Enseñanza Media, los de la Educación Superior, los pioneros, todas las edades fundidas en un crisol de banderas y de vítores a una revolución que siempre será luz y guía.

Allí, ante la imagen de nuestro Héroe José Martí, y junto a Raúl, volvió a reafirmarse la certeza de que la juventud jamás traicionará ese pasado de gloria.

Allí estaban los protagonistas de tantos y tantos acontecimientos que marcaron para siempre la vida de esta isla: los del Moncada, los del Granma, los de la Sierra, los de Girón, los de las misiones internacionalistas, los cinco héroes representados por sus familiares. Ante todos, el juramento de no fallar. Lo aseguró  Maidel Gómez Lago, Presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria, quien habló en nombre de los pinos nuevos de la patria.

Y allí desfiló la representación de la técnica militar modernizada por la Industria cubana. Una técnica que manejan hombres y mujeres dispuestos a darlo todo por una Cuba Libre…Aviones y helicópteros surcaron el aire, y también palomas blancas, porque queremos este cielo azul.

En la Plaza, lugar donde se han escrito tantas y páginas de este pueblo digno, muchas generaciones se fundieron para decir que sí, que Cuba siempre será libre, que la bandera de la estrella solitaria ondeará siempre, que la risa de los niños será eterna, que la libertad cuesta muy cara, y que Girón permanece en el pensamiento y el corazón de cada hijo de esta tierra libre y soberana.

Vestir de milicianos

Vestir de milicianos

Vestidos de milicianos, los jóvenes cubanos fueron a Playa Girón, para defender, con su sangre, la libertad conquistada en una isla donde florecían, después de la revolución triunfante, la esperanza, la dignidad y el amor.

El hoy Teniente Coronel de las Milicias de Tropas Territoriales, Aramis Álvarez Valdés, era apenas un adolescente de 13 años en 1959. Entonces decidió apostarlo todo a un proyecto social que le devolvía la sonrisa a su truncada infancia.

Así se hizo fundador de las Milicias Nacionales Revolucionarias, y se convirtió, apenas, sin darse cuenta, en protagonista de acontecimientos que se inscribieron, para siempre en los anales de la historia de un país irredento.

“Cuidábamos objetivos importantes de la ciudad, porque la contrarrevolución empezaba a realizar actos terroristas, sabotajes, bombas…Fundé el batallón 315 de las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR), y luego pasamos a una escuela militar en el Aeropuerto de Cienfuegos…Unos días antes de la invasión,  cuando se cernía el peligro, regresamos a Santa Clara, y en el transcurso de dos o tres días, nos movilizaron. Partimos hacia Girón. Fuimos avanzando, hasta que se logró derrotar al enemigo en apenas unas horas. Luego nos quedamos en la zona, en la captura de los mercenarios que quedaban en algunos sitios, dispersos”.

Hoy Aramis Álvarez es jefe de un Regimiento de las Milicias de Tropas Territoriales, “porque siempre seré miliciano, y porque siento mucho orgullo de los jóvenes que hoy están en esta agrupación, son continuadores de un legado que sembramos hace más de cinco décadas.  Yo tengo 66 años, pero me siento fuerte, y sigo dispuesto a dar mi vida por una revolución que transformó para siempre mi destino”, afirma muy emocionado este villaclareño.

Las Milicias Nacionales Revolucionarias, integradas por el pueblo cubano en 1959, resultaron decisivas en la derrota de los invasores que Estados Unidos envió a Playa Girón. Una historia que recuerda cada instante a las nuevas generaciones, el Teniente Coronel Miguel Angel Pérez Borroto, fundador de las Milicias Nacionales Revolucionarias, quien peina canas, pero asegura que todavía le falta mucho por dar por esta revolución.

“Yo estuve movilizado en abril de 1961, pero nuestra misión fue proteger otros puntos de la ciudad de Santa Clara –afirma- todavía siento una sana envidia de quienes estuvieron allí, cara a cara con el enemigo. Sin embargo, estoy satisfecho, como miliciano, cumplí con mi deber en aquel instante, y estuve en una retaguardia que también garantizó la victoria”, expresa, con un brillo en los ojos que reflejan toda la emoción de un hombre que ama la causa a la que ha entregado toda su vida.

Por esa razón, continuó las tradiciones, y así “el día 10  de octubre de 1980 me incorporé a las Milicias de Tropas Territoriales. Hoy dirijo un Regimiento de las MTT y realmente estoy muy satisfecho, hay muchos jóvenes que hoy nos acompañan, y saben cuáles son sus raíces, son disciplinados, responsables, firmes, dispuestos a cumplir las misiones que nos encomiende la máxima dirección del país y nuestro pueblo. Por eso yo digo que esos muchachos son herederos de aquellos que en Girón lo entregaron todo por un ideal”, asevera.

El Capitán Wilfredo Santiago Ferrer Rodríguez también quiso ofrecer su testimonio, y sobre todo, ratificar el orgullo de vestir el traje de miliciano.

“Yo era campesino, casi un analfabeto, con la voluntad de ayudar a la revolución, por eso me hice miliciano, cuidamos campos de caña, tiendas del pueblo, contra los sabotajes. En medio de ese proceso de grandes cambios, y frente a un enemigo que no nos perdonaba la libertad, se produjo la invasión a Playa Girón. Mi batallón fue movilizado y de inmediato nos alistamos. Estábamos en pie de combate, pero no hubo necesidad de llegar a Girón, porque el triunfo llegó muy rápido. Fue una prueba de la decisión irrevocable de este pueblo de salvaguardar  la independencia que tanta sangre había costado a tantas y tantas generaciones de cubanos”.

A punto de concluir el diálogo con los milicianos, una última pregunta de esta reportera: A cincuenta años de Girón: ¿qué enseñanzas nos deja ese acontecimiento?

Entonces, el Teniente Coronel Miguel Angel habla en nombre de sus compañeros:

“Puede estar segura, periodista. Girón nos enseñó que la dignidad y le libertad  tienen un precio muy alto, pero vale la pena luchar por ellas. Girón nos demuestra que hay un legado de tradiciones, que esta tierra y este cielo jamás serán conquistados. Girón nos enseñó la luz que hoy nos sigue guiando”.

Mañana, Revista Militar y Desfile Popular


Mañana, Revista Militar y Desfile Popular (+ Video)  En la Plaza de la Revolución se celebrará mañana una Revista Militar y Desfile Popular en ocasión del 50 Aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución y la contundente victoria de Playa Girón bajo la conducción del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.En la Plaza de la Revolución se celebrará mañana una Revista Militar y Desfile Popular en ocasión del 50 Aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución y la contundente victoria de Playa Girón bajo la conducción del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Niños, jóvenes y veteranos escenificarán un recorrido simbólico que recuerda nuestras gestas históricas y precederá al desfile de tropas y medios de combate, que culminará con la marcha de una representación del pueblo capitalino.

El cierre lo protagonizarán decenas de miles de jóvenes, símbolo de las nuevas generaciones de cubanos y garantía de la continuidad de la Revolución, a quienes estará dedicada esta relevante celebración.

A este desfile asistirán los delegados al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.

La Revista Militar y el Desfile Popular serán transmitidos en vivo por Cubavisión, Cubavisión Internacional, Radio Rebelde y Radio Habana Cuba. Cubavisión retransmitirá este desfile el domingo 17 a las 09:00 a.m.

 

tomado del periódico Granma

15 abril 2011

Reflexiones del compañero Fidel: La Batalla de Girón (Primera parte)

Reflexiones del compañero FidelEl líder de la Revolución Cubana narra detalles inéditos de los ataques que precedieron a la agresión por Girón y de los factores que propiciaron la primera gran derrota del imperialismo en América Latina. El texto incluye, fotografías,fragmentos de discursos, videos, referencias de la época, mapas y testimonios de algunos de los combatientes que participaron en la gesta.

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Más de un año antes del 16 de abril de 1961, después de rigurosos análisis e intercambios, el presidente Dwight  Eisenhower decidió destruir a la Revolución Cubana.

El instrumento fundamental del tenebroso plan era el bloqueo económico a Cuba, al que la literatura política del imperio califica con el término anodino y casi piadoso de “embargo”.

En memorando secreto del entonces subsecretario asistente de Estado Lester Mallory, se enumeraron los objetivos concretos del tenebroso plan: “La mayoría de los cubanos apoyan a Castro —expresa el documento—   […] No existe una oposición política efectiva […] El único medio posible para hacerle perder el apoyo interno [al gobierno] es provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria […] Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica […] negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno.”

El conjunto de medidas a tomar se denominaba “Programa de Acción Encubierta contra el régimen de Castro”.

Cualquier observador, esté o no de acuerdo con tan repugnantes métodos porque carecen de elemental ética, admitiría que esto implica la idea de doblegar a un pueblo. En este caso, se trataba de una confrontación entre la potencia más poderosa y rica del planeta y un país pequeño de diferente origen, cultura e historia.

Eisenhower no era un criminal nato. Parecía, y tal vez lo fuera, una persona educada y de buena conducta de acuerdo a los parámetros de la sociedad en que vivía. Había nacido en el seno de una modesta familia agricultora en Denison, Texas, en el año 1890. De educación religiosa y vida disciplinada, ingresó en la Academia Militar de West Point en el año 1911, y se graduó en 1915. No participa en la Primera Guerra Mundial, y le asignan solo tareas administrativas.

Asume por primera vez el mando de tropas en 1941, cuando Estados Unidos no participaba todavía en la Segunda Guerra Mundial. Era ya general de cinco estrellas y carecía de experiencia combativa cuando George Marshall le asigna el mando de las tropas que desembarcan al Norte de África.

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El General Dwight Eisenhower habla a las tropas antes del desembarco de Normandía

Roosevelt, como presidente del país con más riquezas y medios militares, asume el papel de nombrar al jefe militar de las fuerzas aliadas que desembarcarían en Europa en junio de 1944, catorce meses antes de finalizar la guerra; tarea que asignó al general Eisenhower, ya que Marshall, su jefe de mayor autoridad, desempeñaba el cargo de Jefe del Estado Mayor del Ejército.

No era un militar brillante, cometió errores de consideración en el Norte de África y en el propio Desembarco de Normandía, donde tuvo rivales serios entre sus aliados, como Montgomery, y adversarios como Rommel; pero era un profesional serio y metódico.

Concluida esta referencia obligada del General de cinco estrellas Dwight Eisenhower, presidente de Estados Unidos desde enero de 1953 hasta enero de 1961, paso a una pregunta: ¿cómo es posible que un hombre serio, que se atrevió a exponer el nefasto papel del Complejo Militar Industrial, sea conducido a una actitud tan criminal e hipócrita como la que llevó al gobierno de Estados Unidos al ataque contra la independencia y la justicia que durante casi un siglo buscó nuestro pueblo?

Fue el sistema capitalista, la preeminencia de los privilegios de los ricos, dentro y fuera del país, en detrimento de los derechos más elementales de los pueblos. Nunca le preocupó a la poderosa potencia el hambre, la ignorancia, la ausencia de empleo, tierra, educación, salud y los derechos más elementales para los pobres de nuestra nación.

En el intento brutal de someter a nuestro pueblo, el gobierno de Estados Unidos arrastraría a los soldados de su país a una lucha en la que no habría podido obtener la victoria.

En los asuntos de carácter histórico son muchos los imponderables y no poca la incidencia del azar. Yo parto de la información que poseo, y de la experiencia que viví aquellos días en que nació la frase de que Girón fue la “primera derrota del imperialismo en América”. De aquella experiencia extraje muchas conclusiones. Quizás a otros también interesen.

Nosotros no disponíamos de un ejército nacional en nuestro país. Al finalizar lo que los historiadores en Cuba denominaban la Tercera Guerra de Independencia —en la que el ejército colonial español derrotado y exhausto solo podía conservar ya, a duras penas, el control de las grandes ciudades—, la metrópoli arruinada, a miles de millas de distancia, no podía mantener una fuerza casi igual a la de Estados Unidos en Vietnam, al final de la guerra genocida que llevó a cabo en esa antigua colonia francesa.

Es en aquel momento que Estados Unidos decide intervenir en nuestro país. Engaña a su propio pueblo, al de Cuba y al mundo, con una declaración conjunta en la cual se reconoce que Cuba, de hecho y de derecho, debía ser libre e independiente. Firma en París un acuerdo con el gobierno colonial y vengativo de la España derrotada, y desarma al Ejército Libertador mediante soborno y engaño. Con posterioridad, se le impone a nuestro país la Enmienda Platt, la entrega de puertos para uso de su armada, y se le otorga la supuesta independencia, condicionada por un precepto constitucional que le concedía al gobierno de Estados Unidos el derecho a intervenir en Cuba.

Nuestro valeroso pueblo luchó en solitario, tanto como el que más en este hemisferio, por su independencia frente a la nación que, como expresó Simón Bolívar, estaba llamada a plagar de miseria a los pueblos de América en nombre de la libertad.

En Cuba había un ejército entrenado, armado y asesorado por Estados Unidos. No diré que nuestra generación posea más mérito que alguna de las que nos precedieron, cuyos líderes y combatientes fueron insuperables en sus luchas heroicas. El privilegio de nuestra generación fue la oportunidad de probar, por azar más que por méritos, la idea martiana de que “un principio justo desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”.

A partir de ideas justas y después de superar amargas pruebas, partiendo solo de siete fusiles, no vacilamos en proseguir la lucha en la Sierra Maestra después que nuestro destacamento de 82 hombres, por falta de experiencia y otros factores adversos, fue atacado por sorpresa antes de alcanzar las estribaciones de las montañas. En solo 25 meses nuestro pueblo heroico derrotó a aquel ejército, equipado con el armamento, la experiencia combativa, las comunicaciones, centros de instrucción y el asesoramiento con el que Estados Unidos mantuvo durante más de medio siglo el dominio total de nuestro país y de Nuestra América.

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Entrada de Fidel a La Habana el 8 de enero de 1959

Al aplicar los métodos correctos de lucha, los principios de respeto a la población y la política de guerra con el adversario —curando a los heridos y respetando la vida de los prisioneros sin una sola excepción en toda la guerra—, asestamos una derrota aplastante al aparato militar creado por los yankis, y le ocupamos finalmente las cien mil armas y los equipos de guerra que poseían y emplearon contra nuestro pueblo.

Pero fue necesario también derrotar en el campo ideológico el inmenso arsenal de que disponían, y el monopolio casi total de los medios de información con que inundaban al país de edulcoradas mentiras.

Los trabajadores sin empleo, los campesinos sin tierra, los obreros explotados, los ciudadanos analfabetos, los enfermos sin hospitales, los niños sin libros o sin escuelas, la interminable lista de ciudadanos heridos en su dignidad y sus derechos, eran incomparablemente más que la minoría rica, privilegiada y aliada al imperio.

Educación, ciencia, cultura y arte, deporte, las profesiones que entrañan el desarrollo humano, carecían de apoyo en nuestro país, dedicado al monocultivo de la caña y a otras actividades económicas subordinadas a bancos y empresas trasnacionales yankis, con las que el poderoso vecino del norte impone su “democracia” y los “derechos humanos”.

Debo señalar que un espectáculo como el de La Colmenita —que hace unos días se exhibió en el teatro Karl Marx—, creado por el hijo de una de las personas asesinadas por los terroristas del Gobierno de Estados Unidos en el avión que partió de Barbados el 6 de octubre de 1976, no tiene rival en el mundo. Tanto el impresionante acto cultural de los pioneros, como el Congreso que clausuraron ese día, jamás serían posibles sin la educación que la Revolución ha brindado a los niños, adolescentes y jóvenes de nuestra Patria.

El 16 de abril de 1961, cuando se proclamó el carácter socialista de la Revolución, habían transcurrido dos años y tres meses desde el triunfo del Primero de Enero de 1959. Nuestro pequeño y victorioso Ejército Rebelde en su lucha por la liberación, solo contaba con las armas ocupadas a la tiranía, que en su inmensa mayoría fueron suministradas por Estados Unidos. Era imprescindible armar al pueblo.

Para no brindar pretextos que sirvieran de base a las agresiones de Estados Unidos, como hicieron en Guatemala, intentamos comprar y pagar al contado fusiles y otras armas en países de Europa, que tradicionalmente las exportaban a muchas naciones.

Adquirimos varias decenas de miles de fusiles semiautomáticos FAL calibre 7,62 con peines de 20 balas y las municiones correspondientes, entre ellas, las granadas antipersonales y antitanques de esas armas que fueron trasladadas en buques mercantes habituales, igual que hace cualquier país.

Pero ¿qué ocurrió con aquellas ingenuas compras de armas “no comunistas” y que por su calidad nos parecían excelentes?

El primer barco arribó a Cuba normalmente y con él, decenas de miles de fusiles FAL.

No había ilegalidad alguna, ni existían pretextos para las campañas contra Cuba.

Poco duró, sin embargo, aquella situación. El segundo barco arribó a un importante muelle de la capital, obreros portuarios y combatientes rebeldes descargaban los bultos, no existían entonces contenedores. Yo estaba en el cuarto o quinto piso del edificio del Instituto de Reforma Agraria, donde hoy se encuentra el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en las inmediaciones de la Plaza de la Revolución; allí tenía la oficina de trabajo cuando no me movía por cualquier parte de la ciudad o el país. El viejo Palacio de Gobierno había sido convertido en museo y el nuevo no estaba terminado. Era el 4 de marzo de 1960. Una fuerte explosión hizo trepidar el edificio; miré por instinto hacia el puerto, donde sabía que estaba descargándose el mercante francés La Coubre; una densa columna de humo ascendía desde aquel punto, no distante en línea recta. Comprendí en el acto lo ocurrido.

Imaginé las víctimas, bajé rápido, y con la pequeña escolta abordamos los carros, nos movimos hacia el puerto transitando por estrechas calles y elevado tránsito. Estaba ya muy próximo, cuando escucho una segunda explosión en el mismo punto. Se puede comprender la ansiedad que nos provocó aquella nueva explosión. Imaginé el daño ocasionado a los obreros y soldados que estarían ayudando a las víctimas de la primera. A duras penas logré que el carro se aproximara al muelle, donde pude observar el dramático pero heroico comportamiento de aquellos hombres.

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Sabotaje contra el barco La Coubre

Alrededor de 100 personas murieron; los heridos eran muchos y requeridos de atención urgente.

Al día siguiente, desde la Universidad, trasladamos los muertos por la ancha calle 23 hasta el mismo cementerio donde un año, un mes y 11 días después daríamos revolucionaria sepultura a las víctimas del bombardeo de los aviones yankis con insignias cubanas.

El 5 de marzo, por primera vez y de forma absolutamente espontánea, durante el sepelio de los obreros y combatientes vilmente asesinados, exclamé ¡Patria o Muerte! No se trataba de una frase: era una convicción profunda.

Muchas investigaciones estaban por hacerse, pero en ese instante no tenía ya dudas de la intencionalidad de la mencionada masacre. El mercante venía saboteado desde que zarpó de puerto europeo y el sabotaje era obra de expertos.

Dediqué la debida atención a las investigaciones requeridas. Necesitaba conocer si aquellas granadas, contenidas en las cajas donde se produjeron las explosiones, podían estallar por accidentes tales como la caída de una o algo similar. Para descartar esa posibilidad —que los especialistas previo estudio de los mecanismos de seguridad de las granadas habían desechado—, pedí que algunas cajas con granadas que venían en el barco fueran lanzadas desde mil metros de altura; observé las pruebas y ninguna granada estalló. Se indagaron todos los movimientos que aquel barco realizó y se hizo evidente que manos expertas realizaron aquel sabotaje, como parte del plan aprobado por la administración de Estados Unidos.

Habíamos recibido una lección de lo que podía esperarse del imperialismo. No vacilamos en dirigirnos a los soviéticos, con los cuales no teníamos contradicción de principios.

Se nos otorgaron los créditos pertinentes para adquirir aquellas armas. Desde que la URSS y otros países socialistas como la República Socialista de Checoslovaquia, la República Popular China y la República Popular Democrática de Corea comenzaron a suministrarnos armas, hasta hoy, más de mil barcos transportaron armas y municiones a Cuba sin que se produjera una explosión.

Nuestros propios buques han trasladado durante decenas de años gran parte del armamento empleado por las fuerzas internacionalistas cubanas sin que ninguno estallara.

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Fidel junto a Osvaldo Dorticós, el Che y otros dirigentes de a Revolución durante el sepelio de las víctimas de La Coubre

El discurso que pronuncié el 16 de abril de 1961, en las honras fúnebres de las víctimas del traidor bombardeo del amanecer del día anterior, estaba dirigido a los compañeros del Ejército Rebelde, a las Milicias Nacionales Revolucionarias y al pueblo de Cuba. Reproduzco párrafos textuales e ideas, sin las cuales sería imposible conocer la importancia y el ardor de la batalla que se libró:

“Es la segunda vez que nos reunimos en esta misma esquina. La primera fue cuando la explosión de La Coubre, que le costó la vida a casi un centenar de obreros y soldados.”

“Desde el inicio del Gobierno Revolucionario el primer esfuerzo que realizaron los enemigos de la Revolución fue impedir que nuestro pueblo se armara.”

“…ante el fracaso de los primeros pasos de tipo diplomático, acudieron al sabotaje […] para impedir que esas armas llegaran a nuestras manos…”

“Aquel brutal zarpazo costó la vida de numerosos obreros y soldados, […] teníamos derecho a pensar que los culpables del sabotaje eran los que estaban interesados en que nosotros no recibiéramos esas armas…”

“…a todos nosotros, a nuestro pueblo, le quedó la profunda convicción de que la mano que había preparado aquel hecho bárbaro y criminal, era la mano de los agentes secretos del gobierno de Estados Unidos.”

“…para muchas personas en este país, y aun fuera, resultaba difícil creer que el gobierno de Estados Unidos fuese capaz de llegar a tanto; resultaba difícil creer que los dirigentes de un país fuesen capaces de llevar a la práctica procedimiento semejante. […] todavía nosotros no habíamos podido adquirir la dura experiencia que hemos ido adquiriendo durante estos dos años y medio; todavía no conocíamos bien a nuestros enemigos; […] todavía no sabíamos lo que era la Agencia Central de Inteligencia del gobierno de Estados Unidos; todavía no habíamos tenido oportunidad de ir comprobando, día a día, sus actividades criminales contra nuestro pueblo y nuestra Revolución.”

“…ya nuestro país venía sufriendo una serie de incursiones por parte de aviones piratas que un día lanzaban proclamas, otro día quemaban nuestras cañas, y otro día trataban de lanzar una bomba sobre uno de nuestros centrales azucareros.”

“…por el estallido de la bomba que iban a lanzar explotó el avión pirata con sus tripulantes, […] en aquella ocasión, no pudo el gobierno de Estados Unidos negar, como lo venía haciendo, que aquellos aviones salían de sus costas; […] ante la documentación ocupada intacta […] no pudo negar la realidad, […] se decidieron por pedirnos una excusa y darnos una explicación.”

“Sin embargo, los vuelos no se paralizaron. […] y en una ocasión una de aquellas incursiones costó a nuestro país un saldo elevado de víctimas. Sin embargo, ninguno de aquellos hechos tenía el carácter de un ataque militar…”

“Nunca se había llevado a cabo una operación que revistiera todas las características de una operación de carácter netamente militar.”

“…semanas atrás, una embarcación pirata penetró en el puerto de Santiago de Cuba, cañoneó la refinería que está allí instalada, y al mismo tiempo causó víctimas con sus disparos entre soldados y marinos que estaban destacados a la entrada de la bahía.”

“…una operación de ese tipo, con embarcaciones de aquella naturaleza, no podía llevarse a cabo si no era con barcos facilitados por los norteamericanos y abastecidos por los norteamericanos en algún lugar de la zona del Caribe.”

“…este continente sí había sabido lo que eran desembarcos de tropas extranjeras. Y lo había sabido en México, […] en Nicaragua, […] en Haití, […] en Santo Domingo […] y todos estos pueblos habían tenido oportunidad de saber lo que eran las intervenciones de la infantería de marina de Estados Unidos.”

“…lo que ningún pueblo de este continente había tenido oportunidad de conocer era esa acción sistemática por parte de los servicios secretos del gobierno de Estados Unidos […] lo que nunca un pueblo de este continente había tenido que conocer era la lucha contra la Agencia Central de Inteligencia […] empeñada a toda costa, cumpliendo instrucciones de su gobierno, […] en destruir sistemáticamente el fruto del trabajo de un pueblo, en destruir sistemáticamente los recursos económicos, los establecimientos comerciales, las industrias, y lo que es peor: vidas valiosas de obreros, de campesinos y de ciudadanos laboriosos y honestos de este país.”

“Pero con todo eso, ninguno de los hechos anteriores había revestido, como en el caso de ayer, una agresión de carácter típicamente militar. No se trató del vuelo de un avión pirata, no se trató de la incursión de un barco pirata: se trató nada menos que de un ataque simultáneo en tres ciudades distintas del país, a la misma hora, en un amanecer; se trató de una operación con todas las reglas de las operaciones militares.

“Tres ataques simultáneos al amanecer, a la misma hora, en la ciudad de La Habana, en San Antonio de los Baños y en Santiago de Cuba […] llevados a cabo con aviones de bombardeo tipo B-26, con lanzamiento de bombas de alto poder destructivo, con lanzamiento de rockets y con ametrallamiento sobre tres puntos distintos del territorio nacional. Se trató de una operación con todas las características y todas las reglas de una operación militar.

“Fue, además, un ataque por sorpresa; fue un ataque similar a esos tipos de ataques con que los gobiernos vandálicos del nazismo y del fascismo acostumbraban a agredir a las naciones. […] Los ataques armados sobre los pueblos de Europa por las hordas hitlerianas fueron siempre ataques de este tipo: ataques sin previo aviso, ataques sin declaración de guerra, ataque artero, ataque traicionero, ataque por sorpresa. Y así fueron invadidos por sorpresa Polonia, Bélgica, Noruega, Francia, Holanda, Dinamarca, Yugoslavia y otros países de Europa.”

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Fidel, durante el discurso

Les recordé lo que habían hecho los militaristas japoneses con la base norteamericana de Pearl Harbor en diciembre de 1941:

“…no pretendemos con esto hacer comparaciones —dije—, porque cuando los japoneses luchaban contra los norteamericanos, era una pugna entre dos países imperialistas, una pugna entre dos países capitalistas, una pugna entre dos gobiernos explotadores, era una pugna entre dos gobiernos colonialistas, una pugna entre dos gobiernos que intentaban dominar los mercados, las materias primas y la economía de una parte considerable del mundo.”

“Nos diferenciamos de Estados Unidos en que Estados Unidos es un país que explota a otros pueblos, en que Estados Unidos es un país que se ha apoderado de una gran parte de los recursos naturales del mundo, y que hace trabajar en beneficio de su casta de millonarios a decenas y decenas de millones de trabajadores en todo el mundo.”

“¡Nosotros, con nuestra Revolución, no solo estamos erradicando la explotación de una nación por otra nación, sino también la explotación de unos hombres por otros hombres!”

“Estados Unidos constituye políticamente hoy un sistema de explotación de otras naciones por una nación, y un sistema de explotación del hombre por otros hombres.

“Por eso, la pugna entre Japón y Estados Unidos era una pugna entre sistemas similares; la pugna entre Estados Unidos y Cuba es una pugna de principios distintos, es decir, es una pugna entre los que carecen de todo principio humano y los que hemos enarbolado la defensa de los principios humanos.”

“Sin embargo, ¡cómo sirven estos hechos para comprender!, ¡cómo sirven estos hechos para enseñarnos las realidades del mundo!, ¡cómo sirven estos hechos para educar a nuestro pueblo! Son caras las lecciones, son dolorosas las lecciones, son sangrientas las lecciones, pero ¡cómo aprenden los pueblos con esos hechos!, ¡cómo aprende nuestro pueblo!, ¡cómo se educa y cómo se crece nuestro pueblo!”

“…por algo somos en estos instantes uno de los pueblos que más ha aprendido, en menos tiempo, en la historia del mundo.”

“¡Qué difícil era saber lo que pasaba en el mundo cuando a nuestro país no llegaban más noticias que las noticias norteamericanas! ¡Cuánto engaño inculcarían en nosotros y de cuántas mentiras nos harían víctima! Si alguno le quedara alguna duda, si alguno en este país de buena fe —y no hablo de la miserable gusanera, hablo de hombres y mujeres capaces de pensar honradamente, aunque no pensaran como nosotros—, si alguno le quedara alguna duda, si alguno creyera que quedara un ápice de honra en la política yanki, si alguno creyera que quedara un ápice de moral en la política yanki, si alguno creyera que quedara un átomo de vergüenza o de honradez o de justicia en la política yanki…”

“Si alguno en este país, que ha tenido el privilegio de ver convertirse a todo un pueblo en un pueblo de héroes y en un pueblo de hombres dignos y valientes; si alguno en este país, cuyo cúmulo de mérito, de heroísmo y de sacrificio crece por día, tuviese o albergase todavía alguna duda; si aquellos que no pensaran como nosotros creen que enarbolan o defienden una bandera honrada, creen que enarbolan o defienden una bandera justa, y por creer eso son proyankis y son defensores del gobierno de Estados Unidos; si alguno de buena fe quedara en nuestro país de esos, sirvan estos hechos […] para que no les quede ya ninguna duda.

“En el día de ayer, como todo el mundo sabe, aviones de bombardeo divididos en tres grupos, a las 6:00 en punto de la mañana penetraron en el territorio nacional procedentes del extranjero y atacaron tres puntos del territorio nacional; en cada uno de esos puntos los hombres se defendieron heroicamente, en cada uno de esos puntos corrió la sangre valerosa de los defensores, en cada uno de esos puntos hubo miles y cuando no cientos y cientos de testigos de lo que allí ocurrió. Era, además, un hecho que se esperaba; era algo que todos los días se estaba esperando; era la culminación lógica de las quemas a los cañaverales, de los centenares de violaciones a nuestro espacio aéreo, de las incursiones aéreas piratas, de los ataques piratas a nuestras refinerías por embarcación que penetró en una madrugada; era la consecuencia de lo que todo el mundo sabe; era la consecuencia de los planes de agresión que se vienen fraguando por Estados Unidos en complicidad con gobiernos lacayos en América Central; era la consecuencia de las bases aéreas que todo el pueblo sabe y todo el mundo conoce, porque lo han publicado hasta los propios periódicos y agencias de noticias norteamericanas, y las propias agencias y los propios periódicos se han cansado de hablar de los ejércitos mercenarios que organizan, de los campos de aviación que tienen preparados, de los aviones que les había entregado el gobierno de Estados Unidos, de los instructores yankis, de las bases aéreas establecidas en territorio guatemalteco.”

“¿Creen ustedes que el mundo iba a enterarse del ataque a Cuba, creen ustedes que el mundo iba a enterarse de lo ocurrido, creen ustedes o concibieron ustedes que fuese posible intentar apagar en el mundo el eco de las bombas y los rockets criminales que tiraron ayer en nuestra patria?, ¿que eso se le habría ocurrido a alguien en el mundo?, ¿que alguien pudiese tratar de engañar al mundo entero, tratar de ocultarle la verdad al mundo entero, tratar de estafar al mundo entero? Pues bien, en el día de ayer no solo atacaron nuestra tierra, en ataque artero y criminal preparado, y que todo el mundo sabía, y con aviones yankis, y con bombas yankis, y con armas yankis, y con mercenarios pagados por la Agencia Central de Inteligencia yanki; no solamente hicieron eso, y no solamente destruyeron bienes nacionales, y no solamente destruyeron vidas de jóvenes, muchos de los cuales no habían cumplido todavía ni los 20 años, sino que además, además, el gobierno de Estados Unidos ha intentado en el día de ayer estafar al mundo. […] de la manera más cínica y más desvergonzada que pudo concebirse jamás.”

“…lo que le dijeron al mundo, y lo que tal vez les han hecho creer a decenas y a decenas de millones de seres humanos, lo que publicaron ayer miles y miles de periódicos, lo que pronunciaron ayer miles y miles de estaciones de radio o de televisión, de lo que pasó en Cuba, de lo cual supo el mundo, o una gran parte del mundo, una parte considerable del mundo, a través de las agencias yankis.”

“‘Miami, abril 15. UPI. Pilotos cubanos que escaparon de la fuerza aérea de Fidel Castro, aterrizaron hoy en Florida con bombarderos de la Segunda Guerra Mundial tras haber volado instalaciones militares cubanas para vengar la traición de un cobarde entre ellos. Uno de los bombarderos B-26 de la fuerza aérea de Cuba aterrizó en el aeropuerto internacional de Miami, acribillado por el fuego de artillería antiaérea y de ametralladoras, y con solo uno de sus dos motores en funcionamiento. Otro descendió en la estación aérea de la marina en Cayo Hueso; un tercer bombardero aterrizó en otro país extranjero […] Circulan versiones no confirmadas de que otro avión, otro aeroplano, se estrelló en el mar cerca de la isla Tortuga. De todos modos, la marina de Estados Unidos investiga el caso. Los pilotos que pidieron no se divulgaran su identidad descendieron de sus aviones vistiendo sus uniformes de maniobra, e inmediatamente solicitaron asilo en Estados Unidos’.”

“…‘Edward Ahrens, director del Servicio de Inmigración de Miami, declaró que las solicitudes están a consideración. El aviador con bigotes que descendió en Miami expresó a los funcionarios de inmigración que él y otros tres pilotos de la fuerza aérea cubana tenían proyectado desde hacía meses escapar de la Cuba de Castro. Añadió que a causa de la traición de Galo fue que él y los otros dos resolvieron darle una lección con el bombardeo y ametrallamiento de las instalaciones de las bases aéreas en su camino hacia la libertad. Dijo que él había actuado sobre su propia base, la de San Antonio de los Baños, y que los otros pilotos atacaron otras. Este piloto se mostró dispuesto a conversar con los periodistas, pero inclinó la cabeza y se puso anteojos para el sol cuando los fotógrafos intentaron tomarle vistas.

“‘Explicó que —óigase bien qué tamaña mentira y qué cosa tan absurda—, que él y los otros pilotos habían dejado familia en Cuba y temía represalia de Castro contra sus parientes.’ Es decir que afirman que se robaron los aviones, que desertaron y que no dicen sus nombres para que no sepan cómo se llaman los que se robaron los aviones y los que desertaron. Y eran pilotos de la fuerza aérea, dicen ellos.”     “Cables de la AP:

“‘Miami, 15. AP —lo que le han dicho al mundo—, Miami 15, AP. Tres pilotos cubanos de bombarderos, temiendo ser traicionados en sus planes para escapar del gobierno de Fidel Castro, huyeron hoy a Estados Unidos después de ametrallar y bombardear los aeropuertos en Santiago y La Habana.

“‘Uno de los dos bombarderos bimotores, de la época de la Segunda Guerra Mundial, aterrizó en el aeropuerto internacional de Miami, con un teniente en los controles del avión. Refirió la forma en que él y otros tres de los 12 pilotos de aviones B-26, que son los que quedan en la fuerza aérea cubana, proyectaron durante meses huir de Cuba.

“‘El otro avión, con dos hombres a bordo, aterrizó en la estación aeronaval de Cayo Hueso. Los nombres de los pilotos fueron mantenidos en reserva. Las autoridades de inmigración pusieron en custodia a los cubanos y confiscaron los aviones’.”

“‘…vean ustedes a qué grado de cinismo llegan, […] hasta qué punto son desvergonzados los funcionarios y dirigentes del imperialismo; […] llegan a inventar hasta en detalles una leyenda truculenta que no la cree ni el gato, creo que ni la ‘gatica de María Ramos’. Dice el piloto —vean la historia que entrega a la publicidad, para revestir toda la noticia con detalles, para hacer el truco completo, con todos los detalles, vean la historia que inventan—:

“‘Soy uno de los 12 pilotos de aviones B-26 que permanecí en la fuerza aérea de Castro después de la deserción de Díaz Lanz, exjefe de la fuerza aérea cubana, y de las purgas que siguieron. Tres de mis compañeros pilotos y yo habíamos proyectado, durante meses, la forma de poder escapar de la Cuba de Castro. Antier me enteré de que uno de los tres, el teniente Álvaro Galo —hasta un nombre, toman el nombre de uno de los aviadores de las FAR, ponen un nombre; ¡a qué extremo llegan de cinismo y de desfachatez!—, antier me enteré de que uno de los tres, el teniente Álvaro Galo, quien es piloto de avión B-26, número FAR-915 —resulta que el piloto, precisamente, está en Santiago, da la casualidad que está destacado en Santiago—, había estado conversando con un agente de Ramiro Valdés, el jefe del G-2. Alerté a los otros dos, y decidimos entonces que probablemente Álvaro Galo, quien siempre había actuado algo así como un cobarde, nos había traicionado. Decidimos entonces tomar una acción inmediata. Ayer por la mañana me destacaron a la patrulla de rutina desde mi base, San Antonio de los Baños, sobre una sección de Pinar del Río, y alrededor de Isla de Pinos. Les avisé a mis amigos en el Campo Libertad, y ellos estuvieron de acuerdo en que debíamos actuar. Uno de ellos debía volar hacia Santiago; el otro presentó como excusa que deseaba revisar su altímetro; ellos iban a despegar del Campo Libertad a las 6:00 —en el Campo Libertad no había ningún avión B-26, había aviones con desperfectos. Yo estuve en el aire a las 6:05; debido a la traición de Álvaro Galo, habíamos convenido en darle una lección, de modo que volé de regreso a San Antonio, donde su avión está estacionado e hice dos pases de acribillamiento sobre su avión, y sobre tres más estacionados cerca. Al retirarme fui tocado por fuego de armas cortas, y entonces adopté una acción evasiva. Mis camaradas ya habían salido con anterioridad para atacar campos aéreos que habíamos convenido que deberían atacarse. Luego, debido a estar bajo de gasolina, tuve que entrar a Miami, debido a que no podía llegar a nuestro destino, que ya habíamos convenido. Puede ser que ellos se hayan dirigido a ametrallar otros campos antes de retirarse, tales como la playa de Baracoa, donde Fidel guarda su helicóptero’.

“Es decir que esto es lo que le han dicho al mundo. No solamente la UPI y la AP dan al mundo la noticia de que ‘aviones cubanos’, ‘que se fueron con los aviones y bombardearon’, sino que además distribuyen por el mundo esta historieta, ¿y qué creen ustedes que decenas de millones de personas han leído y han oído ayer en el mundo, publicado por miles y miles de periódicos distintos, estaciones de radio y televisión?, ¿qué creen ustedes que han dicho en Europa, en muchos sitios de América Latina, en muchas partes del mundo?

“No solamente han afirmado semejante cosa, sino que han hecho toda una historia completa, con detalles y nombres, de cómo fraguaron todo. En Hollywood nunca habían llegado a tanto.”

“‘México D.F., 15. AP. El bombardeo de bases cubanas por aviones cubanos desertores fue acogido aquí con muestras de agrado por la mayor parte de los diarios, que se unieron con los grupos de cubanos exilados para decir que el bombardeo era el comienzo de un movimiento de liberación del comunismo. El gobierno guardó silencio, en tanto que grupos de estudiantes izquierdistas y comunistas apoyaron la declaración del embajador cubano, José Antonio Portuondo, de que los ataques aéreos fueron ataques cobardes y desesperados de los imperialistas. Entre los cubanos exilados se notaba gran actividad. Una fuente cubana comentó que el nuevo gobierno cubano en el exilio se trasladará a Cuba a poco de la primera ola de invasión contra el régimen cubano de Fidel Castro, para establecer un gobierno provisional, que se espera sea reconocido rápidamente por muchos países latinoamericanos anticastristas’.”

“Ambas agencias dan a la publicidad la siguiente noticia:

“‘Una declaración entregada por el doctor Miró Cardona —esto es de AP y de UPI—: un heroico golpe en favor de la libertad cubana fue asestado esta mañana por cierto número de oficiales de la fuerza aérea cubana. Antes de volar con sus aviones a la libertad, estos verdaderos revolucionarios trataron de destruir el mayor número posible de aviones militares de Castro. El Consejo Revolucionario se enorgullece de anunciar que sus planes fueron realizados con éxito, y que el consejo ha tenido contacto con ellos y ha estimulado a esos valientes pilotos. Su acción es otro ejemplo de la desesperación que a los patriotas de todas las capas sociales pueden ser arrastradas bajo la implacable tiranía de Castro. Mientras Castro y sus partidarios tratan de convencer al mundo —oigan bien—, mientras Castro y sus partidarios tratan de convencer al mundo de que Cuba ha sido amenazada de invasión desde el extranjero, este golpe en favor de la libertad, como otros anteriores, fue asestado por cubanos residentes en Cuba que se decidieron a luchar contra la tiranía y la opresión o morir en el intento. Por razones de seguridad no se darán a conocer más detalles’.

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El miliciano Eduardo García Delgado, víctima del criminal bombardeo del 15 de abril de 1961, escribió con su sangre el nombre de Fidel

“Miró Cardona era precisamente el jefe del gobierno provisional que Estados Unidos tenía junto a un avión con las maletas listas para aterrizar en Playa Girón tan pronto la cabeza de playa estuviese asegurada.”

“…no termina ahí; ahora vamos a acabar de desenmascarar a ese farsante que tiene el imperialismo allí en la ONU, y que posó de hombre ilustre, liberal, de izquierda, etcétera, etcétera, el señor Adlai Stevenson […]. Sigue la estafa, es decir que sigue la estafa al mundo: ya la UPI, la AP, han regado la historieta, miles de periódicos y ellos mismos lo publican, que los principales periódicos acogieron con agrado la noticia de la deserción de esos pilotos.

“El cúmulo de mentiras no era todavía suficiente.”

“‘El embajador norteamericano Adlai Stevenson rechazó las afirmaciones de Roa y reiteró la declaración del presidente John F. Kennedy de que bajo ninguna circunstancia —repito—, en ninguna circunstancia habrá intervención de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Cuba. Stevenson mostró a la comisión fotografías de United Press International, que muestran dos aviones que aterrizaron hoy en Florida después de haber participado en la incursión contra tres ciudades cubanas’.”

“‘Tiene la marca de la fuerza aérea de Castro en su cola —expresó, señalando una de ellas—; tiene la estrella y las iniciales cubanas; son claramente visibles. Con gusto exhibiré esta foto. Stevenson añadió que los dos aviones en cuestión estaban piloteados por oficiales de la fuerza aérea cubana, y tripulados por hombres que desertaron del régimen de Castro. Ningún personal de Estados Unidos participó en el incidente de hoy, y no fueron de Estados Unidos los aeroplanos —recalcó—, fueron aviones del propio Castro que despegaron de sus propios campos.

“‘El ministro cubano dijo que ‘las incursiones de esta madrugada indudablemente son el prólogo de una tentativa de invasión en gran escala, organizada, abastecida y financiada por Washington. El gobierno de Cuba, dijo Roa, acusa solemnemente al gobierno de Estados Unidos ante esta comisión y ante la opinión pública del mundo de intentar emplear la fuerza para zanjar sus diferencias con los estados miembros’’.

“Aquí tenemos, como pocas veces ha tenido ningún pueblo, la oportunidad de conocer por dentro, y por fuera, y por los costados, y por abajo, y por arriba, qué es el imperialismo; […] cómo funciona todo su aparato financiero, publicitario, político, mercenario, cuerpos secretos, funcionarios, que con tanta tranquilidad, que de manera tan inaudita estafan al mundo.”

“Es decir que organizan el ataque, preparan el ataque, entrenan a los mercenarios, les entregan aviones, les entregan bombas, preparan los aeropuertos, lo sabe todo el mundo, ocurre el ataque, y afirman, tranquilamente, ante ese mundo —¡un mundo que saben se levantaría indignado ante una violación tan monstruosa, tan cobarde, […] de los derechos de los pueblos, y de la paz!

“Y estos miserables imperialistas, después de sembrar el luto en más de media docena de hogares, después de asesinar a un puñado de jóvenes, que no eran millonarios, ¡porque esos que hemos venido a enterrar no son millonarios parasitarios, no son mercenarios vendidos al oro de ningún extranjero, no son ladrones, son hijos entrañables de nuestro pueblo!; jóvenes obreros, hijos de familias humildes, que no le roban a nadie, que no explotan a nadie, que no viven del sudor, ni del trabajo de nadie, y que tienen derecho a la vida más que los millonarios, ¡y que tienen derecho a la vida, más que los parásitos! […] Porque no viven del trabajo de los demás, como los millonarios yankis; no viven del oro extranjero, como los mercenarios, gusanos vendidos al imperialismo; no viven del vicio, no viven del robo; y tienen derecho a que se respete su vida, ¡y ningún miserable millonario imperialista tiene derecho a mandar aviones, ni bombas, ni cohetes, para destruir esas vidas jóvenes y queridas de la patria!”

“…los que estén de acuerdo con semejante crimen, los que estén de acuerdo con semejante salvajada, los que se venden miserablemente y apoyan las actividades de esos criminales, los que conspiran contra la patria, en la calle, en las iglesias, en las escuelas, en dondequiera, ¡merecen que la Revolución los trate como se merecen!”

“El imperialismo proyecta el crimen, organiza el crimen, arma a los criminales, entrena a los criminales, paga a los criminales, vienen los criminales y asesinan a siete hijos de obreros, aterrizan tranquilamente en Estados Unidos, y, aun cuando el mundo entero sabía sus andanzas, declaran entonces que eran pilotos cubanos, preparan la historieta truculenta y novelesca, la riegan por todo el mundo, la publican en todos los periódicos, estaciones de radio y televisión…”

“¿Queda algún cubano honesto que no comprenda?, ¿queda algún cubano honesto que lo dude? […] que vayan allí y comprueben por sí mismo si hay una sola verdad en lo que han dicho; que comprueben allí cómo reaccionarios, imperialistas y clero farsante engañan y estafan al mundo, cómo engañan y estafan a los pueblos, y cómo es hora de que los pueblos se sacudan de la explotación, del engaño y de la estafa de los imperialistas y de cuanto farsante hay en el mundo, ¡cueste lo que cueste zafarse de ese yugo!”

“…concibo que el señor presidente de Estados Unidos tenga aunque sea un átomo de pudor, y si el señor presidente de Estados Unidos tiene un átomo de pudor, el Gobierno Revolucionario de Cuba lo emplaza ante el mundo […] ¡a que presente ante las Naciones Unidas los pilotos y los aviones que dice que salieron del territorio nacional!”

“…Cuba demandará ante las Naciones Unidas que sean presentados allí los aviones y los pilotos que dicen desertaron de la fuerza aérea…”

“…¿por qué no los presentan? Naturalmente que el señor Presidente de Estados Unidos tendría derecho a que no lo llamaran mentiroso. […] ¿quiere el señor Presidente de Estados Unidos que nadie tenga derecho a llamarlo mentiroso?, ¡presente ante las Naciones Unidas los dos pilotos…!”

“…si el Presidente de Estados Unidos no presenta ante las Naciones Unidas esos pilotos, para demostrar  […] que esos pilotos estaban aquí y desertaron de aquí, entonces no solo el Gobierno Revolucionario cubano, sino todo el mundo, tendrá derecho a llamarlo ¡mentiroso!”

“…al gobierno imperialista de Estados Unidos no le quedará más remedio que confesar que los aviones eran suyos, que las bombas eran suyas, que las balas eran suyas, que los mercenarios fueron organizados, entrenados y pagados por él, que las bases estaban en Guatemala, y que de allí partieron a atacar nuestro territorio, y que los que no fueron derribados fueron allí a salvarse en las costas de Estados Unidos donde han recibido albergue.”

“…¿cómo puede el gobierno de Estados Unidos mantener esa mentira?”

“…no estamos en la época de la diligencia, estamos en la época del radio, y las verdades de un país se pueden llevar muy lejos.”

“…lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba.”

“…lo que no pueden perdonarnos, […] es que hayamos hecho una Revolución socialista…”

“¡Y que esa Revolución socialista la defendemos con esos fusiles!; ¡y que esa Revolución socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores!”

“…esa Revolución no la defendemos con mercenarios; esa Revolución la defendemos con los hombres y las mujeres del pueblo.”

“… ¿Acaso las armas las tiene el mercenario? ¿Acaso las armas las tiene el millonario? Porque mercenario y millonario son la misma cosa. ¿Acaso las armas las tienen los hijitos de los ricos? ¿Acaso las armas las tienen los mayorales? ¿Quién tiene las armas? ¿Qué manos son esas que levantan esas armas? […] ¿Son manos de ricos? ¿Son manos de explotadores? ¿Qué manos son esas que levantan esas armas? ¿No son manos obreras? ¿No son manos campesinas? ¿No son manos endurecidas por el trabajo? ¿No son manos creadoras? ¿No son manos humildes del pueblo? ¿Y cuál es la mayoría del pueblo?, ¿los millonarios o los obreros?, ¿los explotadores o los explotados?, ¿los privilegiados o los humildes?...”

“Compañeros obreros y campesinos, esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida.

“Obreros y campesinos, hombres y mujeres humildes de la patria ¿juran defender hasta la última gota de sangre esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes?

“Compañeros obreros y campesinos de la patria, el ataque de ayer fue el preludio de la agresión de los mercenarios, el ataque de ayer que costó siete vidas heroicas, tuvo el propósito de destruir nuestros aviones en tierra, mas fracasaron, solo destruyeron tres aviones, y el grueso de los aviones enemigos fue averiado o abatido. Aquí, frente a la tumba de los compañeros caídos; aquí, junto a los restos de los jóvenes heroicos, hijos de obreros e hijos de familias humildes, reafirmemos nuestra decisión, de que al igual que ellos pusieron su pecho a las balas, al igual que ellos dieron su vida, vengan cuando vengan los mercenarios, todos nosotros, orgullosos de nuestra Revolución, orgullosos de defender esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, no vacilaremos, frente a quienes sean, en defenderla hasta nuestra última gota de sangre.”

El final de aquel discurso fue, sin duda, una encendida arenga de respuestas y preguntas revolucionarias. Al final, di vivas a la clase obrera, a los campesinos, a los humildes, a la Revolución Socialista, a los mártires de la Patria, y finalicé con “¡Patria o Muerte!” que se hizo habitual desde que dimos sepultura a los caídos hacía más de un año en la explosión de La Coubre.

Lo que nadie sabía es que, mientras yo hablaba ya casi de noche y próximo a finalizar el discurso, un compañero de la escolta se acercó a mí y me comunicó que el enemigo estaba desembarcando por las proximidades de la bahía de Cabañas, al Oeste de La Habana.

El desembarco era absolutamente lógico y esperado, después del ataque para destruir nuestra pequeña fuerza aérea al amanecer del día anterior. Hice entonces lo que nunca hice antes al finalizar un discurso. Después de la habitual frase de ¡Patria o Muerte! continué hablando brevemente. En realidad procedí a darle instrucciones a los combatientes.

Tras los aplausos finales, dije textualmente: “Al combate... Vamos a cantar el Himno Nacional, compañeros.” (Los presentes entonan el Himno Nacional).

“Compañeros, todas las unidades deben dirigirse hacia la sede de sus respectivos batallones, en vista de la movilización ordenada para mantener el país en estado de alerta ante la inminencia que se deduce de todos los hechos de las últimas semanas y del cobarde ataque de ayer, de la agresión de los mercenarios. Marchemos a las Casas de los Milicianos, formemos los batallones y dispongámonos a salirle al frente al enemigo, con el Himno Nacional, con las estrofas del himno patriótico, con el grito de ‘al combate’, con la convicción de que ‘morir por la patria es vivir’ y que ‘en cadenas vivir es vivir en afrentas y oprobios sumidos’.

fidel-el-16-de-abril-de-1961“Marchemos a nuestros respectivos batallones y allí esperen órdenes, compañeros.”

Después del acto me trasladé al “Punto Uno”, nombre en clave del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, para conocer la situación.

No se había producido desembarco alguno, era un simulacro instrumentado por la Marina de Estados Unidos. Se revisó la situación y se dieron instrucciones.

Después, me retiré alrededor de las 12 de la noche. Persuadido de que el enemigo estaba a punto de actuar, decidí ganar unas horas al sueño.

Roxana Rodríguez, fallecida hace unos días, esposa del entonces director del Plan de Desarrollo de la Ciénaga de Zapata, Abraham Maciques, testimonió que ella llamó a Celia para comunicarle que el teniente Antelo Fernández, jefe de la unidad militar de Jagüey Grande, le había informado de un desembarco por Playa Larga, y se escuchaban fuertes disparos de ametralladoras y cañonazos en aquel punto.

En una nota transmitida por Celia al “Punto Uno”, afirma que tuvo comunicación con el Central Australia y pudo comprobar que estaban atacando Playa Girón y Playa Larga.

La nota del Puesto de Mando señala las 03:29 del 17 de abril de 1961.

Revisando mis propias palabras en el programa televisivo Universidad Popular, es decir, tres días después de la victoria, hablé de las 03:15 como la hora en que recibí la noticia. Celia realmente no perdía un minuto ante cualquier situación.

Desde ese momento ocurrieron acontecimientos difíciles de creer. Sobre ellos escribo una síntesis a partir de la cual se podría indagar la historia detallada y objetiva de los hechos que alguien con tiempo, salud y energía suficiente, podría reconstruir.

Lo importante es la esencia, que nunca debe ser alterada. Los detalles son de especial significación para los historiadores más rigurosos. En este caso, mi interés se relaciona con el deseo de que nuestra juventud tenga acceso a los acontecimientos ocurridos en aquellos años decisivos, que conozca la contienda en la que sus antecesores arriesgaron su existencia por la Revolución y por la inmensa riqueza cultural que hoy poseen nuestros jóvenes, y a los cuales corresponde seguir defendiéndola.

“¡Patria es humanidad!”

Como expliqué al programa Universidad Popular “…me comunican y le comunican a los demás compañeros que se estaba combatiendo en Playa Girón y Playa Larga, donde el enemigo había desembarcado…”.

“Mandamos a comprobar, a ratificar. En estas cosas siempre hay que tener la seguridad, porque luego llegan las noticias de que hay barcos por tal punto, hay barcos por otro punto […] el hecho es que ya, de una manera cierta, total, y con los primeros heridos de los combates, llega la noticia de que una fuerza invasora está cañoneando fuertemente con bazucas, con cañones sin retroceso, y con ametralladoras 50 y con cañones de barcos. Están atacando a Playa Girón y Playa Larga en la Ciénaga de Zapata. Ya no había la menor duda de que efectivamente estaba produciéndose un desembarco por aquel punto, y que aquel desembarco venía fuertemente apoyado por armas pesadas.”

“Las microondas de Playa Girón y Playa Larga estuvieron comunicando el resultado del ataque […] hasta el mismo momento en que como consecuencia del ataque mismo dejaron de funcionar […] y de tres a cuatro de la mañana ya no hay más noticias de Playa Larga y de Playa Girón.”

“La península de Zapata tiene estas características: este pedazo de tierra firme a la orilla de la costa […] tierra firme rocosa y de monte […] Pero por el norte de este pedazo de tierra firme hay una zona de ciénaga absolutamente intransitable.”

“Antes no existía la menor comunicación […] un ferrocarril de vía estrecha era la única comunicación que tenían los campesinos en esa zona.”

“Había doscientos maestros en la zona de la Ciénaga de Zapata, alfabetizando, en el momento que se produce la invasión.”

“Era uno de los lugares pilotos de la Campaña de Alfabetización. Todos estos pueblos —Jagüey Grande, Covadonga, Australia—, […] no tenían acceso al mar, eran ciénaga exclusivamente. Ahora toda esa gente tiene playa. A Playa Larga y Playa Girón van miles de personas los domingos, aún cuando no están terminadas.”

“Hay […] trescientos hijos de campesinos de la ciénaga que están en La Habana estudiando cerámica, curtido de pieles, mecánica, carpintería.”

“Se había convertido la Ciénaga de Zapata en un lugar de los más concurridos y de los más visitados.”

En julio de 1976 comenté al cineasta de la televisión sueca, Gaetano Pagano:

“Ellos desembarcaron por un lugar donde podían sostenerse un tiempo, porque era un lugar muy difícil de recuperar, puesto que las carreteras de acceso tienen que atravesar varios kilómetros de ciénaga, intransitable, se convertía en una especie de Paso de las Termópilas.”

batallaLa costa de Playa Larga, que pretendían ocupar los mercenarios, está ubicada a una distancia de 29 kilómetros del pequeño central Australia. De Playa Larga a Girón, por carretera muy próxima al mar, son 39 kilómetros, para un total de 68 kilómetros entre Australia y Playa Girón. Al Norte de Girón, a 11 kilómetros, está Cayo Ramona, que no está rodeado de mar; es un espacio de tierra firme rodeado de ciénaga. A 14 kilómetros de Girón, está San Blas; a 30 kilómetros, está Covadonga; 36 kilómetros hacia el nordeste se encuentra Horquita; y a 44 kilómetros, Yaguaramas.

En la Sierra Maestra yo no tenía escolta de seguridad, ni la necesitaba. Marchaba con la tropa y cuando me movía de un punto a otro era acompañado por personas que me ayudaban en diversas tareas. Los responsables de armas, servicios de salud, abastecimientos y transporte, se movían en sus respectivas tareas, hasta el final de la guerra. Celia se ocupaba de la logística del pequeño grupo que me acompañaba, y de los combatientes de la Columna 1.

Cuando el colapso de la tiranía, me movía hacia la capital con una fuerza de la Columna 1 y los tanques, la artillería y dos mil soldados de las tropas élites —derrotadas en la contraofensiva y la ofensiva rebelde ya narradas en los textos correspondientes—, se unieron a nosotros, que curábamos a los soldados heridos en combate y respetábamos a los prisioneros sin una sola excepción. Los llevaba conmigo porque la situación en la Capital no estaba todavía bien definida. Camilo y Che recibieron instrucciones de avanzar rápidamente por la Carretera Central y ocupar el Campamento de Columbia y la Cabaña, respectivamente. Tuve entonces, por primera vez, una escolta de combatientes seleccionados por Raúl de las fuerzas del Segundo Frente Oriental Frank País.

Fueron excelentes, y me acompañaron durante más de dos años. Luego marcharon a otras tareas importantes de la Revolución.

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Ramiro Valdés y Camilo Cienfuegos en la Sierra Maestra

La seguridad pasó a ser tarea del Ministerio del Interior, bajo la dirección del compañero Ramiro Valdés y sus asesores. Ramiro fue combatiente del Moncada, del Granma, e invasor junto al Che. Nunca objeté a ninguna de las personas escogidas. Eran, como norma, jóvenes procedentes de humildes familias campesinas y obreras de conocidas ideas de izquierda.

Como se sabe, en nuestro país había un caos ideológico sembrado por los yankis, que dominaban más por la mentira y la ignorancia que por la fuerza.

Los nuevos compañeros de la escolta recibían cursos rápidos de entrenamiento para su tarea y eran, por lo general, valientes y decididos, pero no tenían experiencia combativa alguna.

Eso no me preocupaba mucho. Me importaban sobre todo las cualidades personales de cada uno de ellos. Entre otras cosas, que manejaran bien las armas y los carros. Todos teníamos muchas cosas que aprender.

Les voy a contar lo que uno de ellos textualmente dijo, y consta por escrito en un testimonio suyo, sobre lo ocurrido la madrugada del 17 de abril cuando llegó la noticia del desembarco:

“Yo estaba de guardia en el pasillo frente a la escalera y recuerdo que cerca de la madrugada comenzó un movimiento anormal en el piso. De pronto el Comandante se levantó y empezó a pedir llamadas telefónicas a distintos jefes militares. Mientras se comunicaban, daba constantes paseos de un lado al otro y decía: ‘Ya desembarcaron y por donde me lo suponía. Pero no importa: ¡Vamos a aplastarlos!’ […] ‘¡Vámonos!’ Yo pensé: ¡Ahora sí se jodió esto, los americanos están desembarcando y este hombre se ha vuelto loco! Salimos rápido para el Punto Uno.”

Playa Girón

Playa Girón

Bienvenido estaba realmente asustado ese día.

En el “Punto Uno” estaban reunidos, en la madrugada del 17 de abril, el comandante Sergio del Valle Jiménez, jefe del Estado Mayor; el capitán Flavio Bravo Pardo; los jefes de sectores de la defensa de La Habana: comandante Filiberto Olivera Moya, capitán Emilio Aragonés Navarro, capitán Osmany Cienfuegos Gorriarán, capitán Rogelio Acevedo González, el capitán Raúl Curbelo Morales, que sería nombrado jefe de la Fuerza Aérea Revolucionaria, y el capitán Sidroc Ramos Palacios, entre otros. Ya me comunicaba con distintos jefes.

Debo señalar que durante la batalla de Girón taquígrafos de primera calidad se turnaron en el “Punto Uno” anotando con asombrosa precisión cada conversación que yo sostenía con los diversos Puntos, y también las del Puesto de Mando Central con cualquier jefe de la zona de operaciones. Aquí transcribo muchas de esas comunicaciones que marcan el desarrollo de la batalla con el mínimo de explicaciones, que elaboro solo cuando resultan imprescindibles. Si algo no está claro lo complemento; muchas veces suprimo palabras gruesas y solo las transcribo cuando sirven para ofrecer una idea del ardor que experimentábamos.

Notas y órdenes emitidas desde el punto uno:

“03:30 horas.  El Comandante Sergio Del Valle (comandante del Ejército Rebelde y jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias) le comunica a la Escuela de Responsables de Milicias de Matanzas que se encuentren listos como para salir de operaciones inclusive hasta los camiones.

“03:35 hrs. El Comandante Fidel Castro le comunica al capitán (del Ejército Rebelde) Osmany Cienfuegos Gorriarán que tenga listos a todos los batallones de su sector en los camiones para salir de operaciones.

“03:36 hrs. Confirmado desembarco en Playa Larga. El batallón 339 de Milicias  —que está en el central Australia— que avance hasta Playa Larga urgentemente. El batallón de Milicias de Matanzas que avance urgentemente hacia Jovellanos.”

El batallón 339 de Cienfuegos debía estar posesionado en Girón y Playa Larga, de acuerdo a instrucciones que yo personalmente transmití con tiempo suficiente antes del desembarco enemigo. En un testimonio emitido hace muchos años, el 17 de marzo de 1986, 24 años después, Abraham Maciques, director del Plan de Desarrollo de la Península de la Ciénaga de Zapata, afirmó: “Una semana antes del desembarco, el Comandante estuvo en la zona de Girón. Recorrió el malecón, aeropuerto, las obras turísticas, en compañía del comandante Guillermo García y otros oficiales. Comentó que si él fuera a realizar un desembarco lo haría por esta zona, porque tenía dos accesos de salida y otras condiciones. Dio instrucciones de que pusieran ametralladoras cuatro bocas en el aeropuerto y una ametralladora calibre 50 en el tanque de agua de Girón. Mandó mil fusiles checos M-52 para las milicias. Le indicó al comandante Juan Almeida que trasladara al batallón 339 de Cienfuegos hacia esa zona. Estas orientaciones no se concretaron porque a los pocos días vino la invasión.”

Almeida envió el batallón. Por alguna confusión, el batallón tenía un pelotón en Playa Larga. De haber estado desplegado en Girón y Playa Larga, y no en el central Australia, a 68 y 29 kilómetros respectivamente, las consecuencias habrían sido considerables para los invasores que ya estaban navegando hacia tales puntos.

La instrucción que di a las 03:36 de la madrugada, para que esa unidad se moviera en horas de la noche para apoyar a los hombres que resistían en Playa Larga, era lo que debía hacerse. Dar esa instrucción en pleno día, cuando los paracaidistas enemigos habían sido lanzados, no hubiera sido correcto. Fue alrededor de las 6 y 30 de la mañana, es decir 3 horas después, cuando el enemigo lanzó el batallón de paracaidistas para ocupar las vías de acceso a través de la ciénaga. Como era lógico, los B-26 enemigos, entre los cuales estaban los pilotos batistianos que tantas bombas lanzaron sobre nosotros en la Sierra Maestra, les dieron apoyo aéreo a los paracaidistas que descendieron sobre Pálpite, donde no podían llegar a esa hora las antiaéreas que debían participar en el contraataque.

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Civiles ametrallados por los mercenarios

Esta es una importante observación para comprender los acontecimientos ulteriores.

“03:55 hrs. Se le informe al Comandante Jefe FAR (Fuerza Aérea Revolucionaria) mantenga listos dos Sea Fury y un B-26 con toda su carga lista.  Julio. (capitán Flavio Bravo Pardo).

“04:06 hrs. Ordena Fidel al Jefe FAR tener los aviones listos, organizar dos escuadrillas dos Sea Fury y un B-26.

“04:45 hrs. Ordena Fidel a Silva (capitán del Ejército Rebelde y piloto de combate Luis Alfonso Silva Tablada) de Base San Antonio de los Baños cumplir misión. Dos Sea Fury y dos B-26; un chorro (avión T-33 de retropropulsión a chorro de fabricación norteamericana), debe estar listo a despegar para defender la Base. Silva a los otros aviones con cohetes y metralla, atacar cabeza de playa en Playa Larga y Punta Perdiz […] Despegar a las 05:20 horas, atacar primero barcos y después regresar a La Habana para informar. Chorro listo para defender la base, también las antiaéreas […] Hay también en Punta Perdiz (muy próximo a Girón), pero interesa más ahora Playa Larga.”

La base aérea de San Antonio de los Baños está a 149 kilómetros y 600 metros de Playa Larga, y a 176 kilómetros y 800 metros de Playa Girón; era cuestión de minutos.

“04:48 hrs. Mover otro batallón para Matanzas, importante ocupar todos los puentes por La Habana y Matanzas y dejar cuatro (batallones) de reserva en Kukine.

“05:10 hrs. Llamada del Comandante Fidel a Silva, en Base de San Antonio de los Baños para ratificar orden anterior, es la siguiente: Se asegura que han tomado Playa Girón y no Playa Larga como se había informado, avanzan fuerzas considerables de enemigos, éste se encuentra situado a la entrada de la Bahía de Cochinos, hacia el este, allí se encuentra un pueblo construido por nosotros (Girón), hay también un campo de aviación y pista. Silva, imagina una herradura con su centro hacia el norte, dos puntas hacia el sur; mirar el extremo sur derecho, más o menos por allí está ese punto: Girón, tienes que observar si hay aviones en el aeropuerto, si hay tírales, y si no atacar a los barcos si están en aguas jurisdiccionales, primer objetivo avión, segundo barcos, observa si hay movimiento de camiones muy cerca de Girón, cualquier camión que tú veas entre Girón y Playa Larga, 2 kilómetros partiendo de Girón a Playa Larga, todo lo que esté en ese término, ataca. Así que los objetivos a seguir son los siguientes:

“Primer objetivo: atacar con todo al aeropuerto, si hay allí aviones.

“Segundo objetivo: atacar a los barcos.

“Tercer objetivo: observar si hay movimientos de camiones muy cerca de Girón, si es positivo, atacarlo también, así como al personal.

“Si se ven maniobras de barcos y personal meterle a los barcos y después a la gente. Coger por sureste a Bahía de Cochinos, el avión debe partir a las 05:20 horas.” (Es decir, antes del amanecer).

“05:45 hrs. Comandante Del Valle efectuó llamada a Base San Antonio al comandante Raúl Guerra Bermejo, Maro (jefe de la Fuerza Aérea Revolucionaria), para informar que se ha mandado para allá al Ministro Curbelo para tratar el asunto del aire, que se coordinen entre tú y él, ya que él está por encima, comprendiendo civil y militar.”

“A las 05:50 horas del 17. Avisados Olivera y Acevedo por orden del comandante Del Valle para movilizar a todo el personal sin utilizar radio y lo tenga todo preparado para recibir órdenes. Se le informó del desembarco y como está ocurriendo. Por teniente Crabb.

“Todo listo en Managua esperando órdenes de Fidel.”

“06:00 hrs. Fidel llama a San Antonio de los Baños investigando si no le habían informado de que había tres B-26 listos. Tengan listos los B-26 y el chorro con cohetes y bombas, esto para cuando regresen los demás, y que haya uno siempre vigilando la Base, que si tienen comunicación con los aviones, y a la vez que nos den informe. En veinticinco minutos están sobre el objetivo.

“06:30 hrs. Interesa Fidel a las FAR para saber sobre los aviones listos para atacar, que vaya el Jefe FAR al mando del Sea Fury y un chorro para atacar a Playa Larga, y más atrás un B-26, al llegar los que salieron anteriormente que informen enseguida y que preparen y salgan de inmediato. Cumplir esas órdenes inmediatamente.

“06:33 hrs. Se le informa a la Base de San Antonio comunique a nuestros aviones que al volar sobre Australia informen anteriormente, porque hay orden de disparar.

“06:34 hrs. Curbelo de las FAR le comunica a Fidel que sobre las prisiones de Isla de Pinos vuelan aviones enemigos. Los aviones nuestros hicieron fuego contra los barcos en Playa Larga. Meterle a los barcos y a la playa, a Playa Larga, un Sea Fury y un B-26. El compañero Leyva va de jefe de la escuadrilla. Ir, descargar y regresar.”

“A las 06:35 horas. Orden de Fidel: Antitanque hacia Aguada de Pasajeros dos  baterías. Las que salieron a Matanzas que sigan hacia Aguada. Dos baterías antitanques más hacia Matanzas.

“06:40 hrs. Ordena Fidel el chorro que esté listo, hay aviones que se dirigen hacia esa, también preparar las antiaéreas, el chorro que esté listo, otro avión para defender la Base. El Sea Fury que salga hacia el objetivo y el chorro mantenerlo en el aire o en la pista, listo para atacar, la artillería (antiaérea) lista a repeler la agresión conjuntamente con el avión.”

“A las 06:46. Salió otra escuadrilla hacia allá. (Girón).

“A las 06:46.  Isla de Pinos: cuatro aviones enemigos atacaron Isla de Pinos y se le está haciendo fuego.”

“07:20 hrs. Silva informa a Fidel: ¿Qué hiciste? Rompiste. ¿Y al barco no le han tirado? ¿Y al barco no lo atacaron? ¿Y el Sea Fury al barco? ¿Lo hundieron? ¿Sobre Girón qué hiciste? A una lancha, no la hundiste. Los viste nadando. Vuelvan otra vez y métanle mano, sí, sí. ¿Y qué le hicieron? Vuelvan otra vez a Playa Girón, ataquen el barco y húndanlo, tírenle a los de Girón que los otros fueron para Playa Larga. Vuelvan ustedes para Playa Girón y hundan todos los barcos que hay allí.

“07:25 hrs. Comandante Del Valle solicita a Curbelo: Fidel pregunta si regresaron los Sea Fury. Oye, dime, sí, sí, sí, dime, está bien, que estén atentos a esos aviones también, los demás que ataquen a Girón y no podemos dejar que se escapen esos barcos, muy bien, muy bien.”

“08:08 hrs. A Pepín Álvarez Bravo. (José A. Álvarez Bravo, jefe de Artillería Antiaérea) ¿Cuántas baterías te quedan? ¿Y en los almacenes? Moviliza las seis baterías y deja una de guardia, que vamos a resistir. Tú al mando de las baterías. No, tienes que irlas moviendo para apoyar la artillería y los tanques. La bronca es de artillería y de tanques. Bien, ¡Patria o Muerte!

“08:13 hrs. ¿Quién habla? Llame a Almeida o a Angelito. (Ángel Martínez ex teniente coronel del Ejército Republicano Español y asesor militar del comandante Almeida en el Ejército del Centro) ¿Angelito? Deben mandar algunas fuerzas por Juraguá, hacia Jovellanos. Que avance hacia Jovellanos, para que vaya avanzando a lo largo de la costa. ¡Muy bien! ¿Ellos?, ¿Desde dónde? Pero, ¿por dónde pueden avanzar, por dónde? ¿Han avanzado? Bueno, salgan a combatir a esos paracaidistas aislados, que esos están condenados a morir; ¡los paracaidistas de Horquita están condenados a morir! Empleen contra ellos la fuerza que tienen de milicianos.”

Milicianos al frente. Abril de 1961

Milicianos al frente. Abril de 1961

Era la primera noticia que recibía sobre el lanzamiento de paracaidistas enemigos.

“¿Almeida? Avanzar algunas fuerzas por Jovellanos, para que combatan en la costa. Filiberto (Comandante del Ejército Rebelde Filiberto Olivera Moya) va a avanzar por Girón, y el batallón que tú mandaste con Tomassevich (Comandante del Ejército Rebelde Raúl Menéndez Tomassevich, jefe del Estado Mayor del Ejército del Centro). Entonces, esa gente debe avanzar hacia Girón, desde Juraguá. Que sea una compañía que vaya avanzando, y que no deje escapar al enemigo.”

“08:20 hrs. A Del Valle  (personalmente). Ordena a Pedrito Miret que movilice por lo menos doce cañones de los 122 mm con personal de estudiantes universitarios en dirección al central Australia, para irlos emplazando a lo largo de la costa.

“Hay que preparar la defensa antiaérea. Dos Sea Fury en la pista antiaérea, para defender el aire contra los B-26. Que estén listos para mañana. Estos aviones llegan esta tarde, rápido, estos deben darle protección a las fuerzas nuestras. Hoy vamos a hundir barcos, mañana vamos a tumbar aviones.”

“08:21 El Che llama a Fidel (desde Pinar del Río): ¿Qué hay? ¿De qué tipo de morteros, Che? ¿De qué morteros? Ese personal lo estamos entrenando en Baracoa, ¿quieres que te lo mandemos? Bueno, yo voy a hablar con esta gente para que te lo manden, y voy a hablar con Universo para que te mande personal de Pinar del Río para allá. OK. ¿Para dónde te lo mando? Bueno, eso hay que conseguirlo por ahí. […] yo lo mando para Artemisa […] los mejores, pero eso no es fácil, conseguir transporte ahora, porque están con la batería. Bueno. Se está combatiendo ya de verdad. ¡Venceremos!

“A las 08:22 horas. A Universo Sánchez que el personal de Pinar del Río de  baterías antitanques, y Toranzo (capitán del Ejército Rebelde Mario Toranzo Ricardo) envíe morteros 120 al Che.

“08:23 horas. A Universo Sánchez. Che tiene seis baterías de cañones sin personal. Yo recomiendo que tú, del personal mejor instruido de Pinar del Río, lo mandes para allá […] Los cañones están allá.  Ellos saben mucho ya, por lo menos, si no saben mucho saben algo.”

“08:26 hrs. A Curbelo – FAR. […] vamos a tumbar aviones, pero hoy vamos a hundir barcos. ¡Hundan barcos! ¡Hunde barcos, coño, tienes que hundir muchos barcos! ¡Para el carajo, fuego con ellos!”Continúo dando instrucciones a ese ritmo desde las 03:30 horas.

“08:42 hrs. A Osmany. (Personalmente). A Kico (capitán del Ejército Rebelde Enrique González) que mande repuestos de balas para tanques y repuestos para los tanques.

“08:45 hrs. A Osmany. (Personalmente). La orden a Curbelo es destruir los barcos, ¡destruir los barcos!

“08:46 hrs. A Osmany. Vamos a contar. Uno Filiberto, dos Jovellanos, son tres, uno en Matanzas, cuatro. ¿Cuántos nos quedan en La Habana? (Osmany informa que quedan treinta y cuatro batallones). Yo mandaría cuatro más: uno a Jagüey Grande. ¿Tú sabes por qué? Porque eso lo vamos a utilizar por la mañana, para copar. Pero eso no importa, que lleguen a las doce de la noche a Jagüey, cuatro batallones ligeros; dos ligeros y dos pesados. Sí, porque vamos a tomarlo todo.

“08:47 hrs. A Aragonés. (Personalmente). Gordo: a las 6:00 de la mañana está limpio todo esto. Yo conozco bien todo eso; a las 6:00 de la mañana está limpio todo. Nosotros vamos a meterle de noche; ¡y con todo!

“08:48 hrs. A Raúl Castro (en Oriente). Hasta ahora creo que estás fuera de la fiesta, pero debes estar atento. ¿Cómo? Hasta ahora han desembarcado por el sur. No te puedo dar detalles, no debo dar detalles, pero estén ustedes alerta por la Sierra y por todo eso, pero creo que los han concentrado por aquí, ¿sabes? Bien, ¡buena suerte! Hasta luego.

“08:53 hrs. Solicita el Comandante Del Valle comunicación con el Comandante Curbelo, dice Del Valle que la misión nuestra es concentrar el ataque a los barcos en Playa Larga y Cayo (Playa) Girón.

“08:58 hrs.  A Curbelo.  FAR.  Dime.  ¿Cómo anda todo? Sí. ¿Qué pasa? Sí. ¿Y el piloto?; ¿dónde fue? Sí. Y sobre los barcos enemigos, ¿qué? Sí. ¿No han hundido ninguno? Bien. Hay que mantener la moral. ¿Han derribado algún avión de ellos? Bueno, Sea Fury, ¿cuántos nos quedan ahora? Dime. Bueno, hay que seguir la pelea. Los chorros, ¿han ido ya? Aquí, ¿qué? ¿Y los chorros? ¿Se ha ametrallado?, ¿las han ametrallado? ¿No se han retirado las embarcaciones? ¡Tienen que seguirle tirando, con todo lo que tengan! ¡Sí, hay que vengar al compañero que tumbaron!, ¡hay que vengarlo, compañero! ¡Utilicen los chorros para tumbar los B-26 de ellos! Bueno, pues sí van a tener balas. Hasta luego, compañero.”

Avión mercenario derribado en Girón

Avión mercenario derribado en Girón

El valiente capitán del Ejército Rebelde, Luis Alfonso Silva Tablada, piloto de combate con el que hablé a las 4 y 45 a.m. había sido derribado.

A las 09:09 horas logré establecer comunicación con el central Covadonga.

“Al central Covadonga. ‘Dígame, sí. Mire, compañero, (Gonzalo Rodríguez Mantilla, Chele) dígale a ese compañero que no se puede retirar de ahí. Dígame. Bien, dígame una cosa: ¿en Aguada de Pasajeros hay tropas? No importa, son los aviones nuestros bombardeando. Los aviones nuestros están bombardeando incesantemente al enemigo. Bueno, mire: no se retiren, que ya van las cosas para allá compañero, pero han avanzado y esto roba tiempo. Ya deben estar más allá de Aguada. Llamen a Aguada de Pasajeros, que yo voy a llamar para que manden para allá los refuerzos. ¡Resistan ahí valientemente compañeros! ¡Muy bien! ¡Patria o Muerte!’.”

“09:13 hrs. A Del Valle. (Personalmente). (Alguien informa que Cedeño, del Ministerio de Transportes ha ordenado paralizar todo el transporte). Dile que no, que no cumpla esa orden mientras no sea necesario.”

“09:20 hrs. Informa de la FAR al Comandante Del Valle de que dos B-26 enemigos vienen persiguiendo a un chorro nuestro. Ya despegó otro chorro para ayudar.

“09:25 hrs. A Curbelo. FAR San Antonio. Oye, Curbelo, hace falta ver si se dispone de un avión chorro, para proteger las tropas nuestras sobre la carretera del central Australia a Soplillar. Sí, ¿puedes disponer de un chorro? Bueno, cuando baje dale órdenes y comunicarle que salga a proteger las tropas nuestras, por lo menos durante media hora; entre el central Australia y Soplillar, donde hay un B-26 jodiendo mucho, para proteger un chorro el avance nuestro, a ver si dentro de veinticinco minutos puede estar allá. Yo voy a comunicarme con Fernández. Tan pronto regrese, a ver si le da el apoyo. No, entre Australia y Soplillar. Bien.

“09:28 hrs. A Fernández–Australia. De treinta a cuarenta minutos tardará en estar ahí un chorro protegiendo esa carretera […].”

“09:30 hrs. A Del Valle (personalmente) Da orden de acuartelamiento a todas las perseguidoras, esta noche, para ir a donde hagan falta. (Del Valle pregunta si debe haber alguna por aquí). No, no hace falta.”

“09:31 hrs. A Curbelo FAR.  Curbelo: ¿Les podrás brindar esa protección? ¿Hacia esa dirección? ¿Va a protegernos, no? Sí. De protegerlos entre Australia y Soplillar. Bien, yo voy a avisar allá. ¿En qué tiempo estará allí, veinte minutos? Muy bien. Y los dos que venían persiguiendo al Sea Fury ¡Muy bien!”Sobre la protección aérea, vuelvo al mismo asunto a las 09:40 y a las 09:42 horas.

“09:50 hrs. (Del Valle informa que el piloto Carreras ha hundido un barco y averiado otro, que está hundiéndose, y abatió un B-26, que se retiró con un ala envuelta en llamas. Regresó para recargarse y continuar el ataque contra el barco semihundido). Pregunta en Matanzas si los tanques pasaron ya por allí. La batería antiaérea, que debe estar en Matanzas debe acompañar a los tanques hasta Jovellanos.”

“10:00 hrs. A Curbelo. FAR. Curbelo: Fernández no me ha informado. Tú tienes que explicarle bien al piloto que es la carretera que va del central Australia a Playa Larga, la del central Australia a Playa Larga, que es donde tienen que prestar protección los chorros, pero no tienen que llegar hasta Playa Larga, sino hasta Pálpite. Cuando uno regrese, que el otro salga, debes explicárselo bien: protección aérea a eso. Sí, más o menos, para la tropa nuestra que va a avanzar por ahí. Australia a Playa Larga, ¿hasta Cayo Ramona? ¿Qué? Sí. Bien, mantener la protección sobre la carretera, que es importante, y mantener el ataque sobre los barcos. Y, siempre alertas, porque ellos mañana van a tratar de golpear ahí. Mantener la protección sobre la carretera todo el tiempo que sea necesario. Yo te aviso. Bien, muy bien.

“13:02 hrs. De Fidel Castro al comandante Raúl Castro en Oriente:

“Oye, Miró Cardona insiste en que ha habido un desembarco por Oriente. Sí, oye, no importa. Cualquier cosa que se produzca, tienen que usar mucho antitanque, por si vienen algunos tanques. Los antitanques todos listos, para que lleguen rápidamente. No sabemos; cuando capturemos al primero te lo comunicamos. Un paracaidista muerto, pero no te apures, no te preocupes. Óyeme, Raúl: mucha antiaérea en el aeropuerto… Vamos a volver a preguntar, pero tienen que estar al llegar.  Hay otra cosa: si se forma mañana algo por ahí, nosotros podemos mandarte ya, probablemente, la aviación. La aviación ha actuado perfecto (…) No puedo precisar, pero no hay que preocuparse.  ¿Cómo? Sí, porque ellos insisten mucho, pero ellos tiraron sus paracaidistas y todo por acá, hicieron un esfuerzo por apoderarse de esto. Yo creo que el esfuerzo principal lo hicieron por ahí, por Zapata. No se puede precisar, pero metieron muchos paracaidistas; creo que todo lo que tenían. Muy alertas por ahí. Raúl: mucho tanque y mucha antiaérea.  Apoya a la gente con la antiaérea.  Después te mandarán, pero mucha antiaérea. Yo voy a averiguar lo de los 400, cuándo salieron y por dónde.  ¿A dónde? Yo no sé, pero voy a averiguar. Mucha antiaérea y proteger a la gente, que ellos vienen con aviones.  Bien.”

Adopto en el “Punto Uno” más de 50 órdenes y medidas antes de partir para la zona de operaciones.

Milicianos en Girón

Milicianos en Girón.

Testimonio de José Ramón Fernández:

“Eran aproximadamente las 02:40 horas de la madrugada del día 17 de abril. No tenía ninguna noticia de la invasión, es decir, del desembarco mercenario, y él fue quien me dijo que se estaba produciendo un desembarco en la región de la Ciénaga de Zapata.”

“Me ordenó que sin perder un minuto me trasladara para Matanzas, y al frente de la Escuela de Responsables de Milicias, de la que también era jefe, me dirigiera a combatir la invasión.”

“‘Coge un carro y sal a toda velocidad’.

“Me demoré un poco en salir, porque estaba buscando mapas de la región  —había estado en la Ciénaga una sola vez con el Comandante, no había pasado nunca por ahí, ni antes ni después, sino un día que regresábamos del Escambray— y el almacén de los mapas estaba cerrado. […] Como a la media hora volvió a llamar el Comandante: ‘¿Pero todavía estás ahí? ¿Todavía no han salido?’ Bueno, no recuerdo si tumbamos una puerta, conseguí el mapa e inmediatamente salí para Matanzas. Al llamarme también me indicó que no me ocupara de avisar a Matanzas para levantar la Escuela, que él iba a encargarse de dar las órdenes para que estuviera movilizada. Efectivamente, cuando llegué allí, ya la Escuela estaba levantada.

“Apenas entré a esa instalación —que es donde hoy está la jefatura del Ejército Central— en la posta me dijeron: ‘El Comandante lo está llamando’.  Fui allí, hablé con él de nuevo y me reiteró moverme hacia Jagüey Grande. Me preguntó qué ruta iba a seguir. No sabía bien los caminos y al buscar en el mapa vi por dónde se podía entrar hasta Jagüey.”

“…salí con la intención de entrar por Colón, en definitiva entré por Perico-Agramonte. Al llegar a Jovellanos, en la carretera estaba el capitán del Ejército Rebelde José A. Borot García y dos o tres compañeros más. Me hicieron señas para que parara, y casi milagrosamente paré. Entonces les dije: ‘Por favor, les ruego que no me interrumpan, voy lleno y apurado’ […] Entonces me dicen: ‘No, no, es que el Comandante lo está llamando’. El cuartel de Jovellanos está ahí mismo, a la entrada del pueblo. Fui allí, subí, me comuniqué con el Comandante de nuevo. Me indicó ir al edificio de la administración del central Australia —donde había un teléfono que al descolgarlo comunicaba con el Punto Uno—, que siguiera derecho para allá y en cuanto llegara me comunicara con él. Llegué a Jagüey a las siete y pico de la mañana.”

“Entonces, había demorado dos horas y pico desde Matanzas por la Carretera Central que era la mejor vía en aquella época.”

“…alrededor de las 08:00 horas, estaba el administrador del central. Me dirigí allí y pregunté:

“— ¿Dónde está el teléfono aquí?

“Efectivamente, descolgué, hablé con el Comandante de nuevo, quien me indicó no alejarme del teléfono y esclarecer bien cuál era la situación y que me informara de lo que sucedía.

“Esta es la primera llamada que recibo del Comandante en el central Australia, después, a lo largo del día, no puedo decir cuántas llamadas más recibí, fueron muchas.”

“La gente se empezó a amontonar […] se reunieron como ciento y pico o doscientos hombres allí pidiendo que les dieran armas para ir a combatir.”

“Al recibir la información sobre el desembarco, el jefe del batallón 339, capitán del Ejército Rebelde Ramón Cordero, que se encontraba en su unidad en los alrededores del central Australia, envió fuerzas de su primera y segunda compañías a enfrentar al enemigo entre Pálpite y Playa Larga, donde lo combatió en condiciones desventajosas: el adversario estaba mejor armado, más organizado, mucho mejor entrenado y posicionado en una situación favorable para la defensa. En ese fuerte encuentro con los agresores, cayeron varios milicianos y se dispersó prácticamente esa parte de la fuerza del batallón.  Poco después, antes del amanecer, el resto de las unidades del 339 avanzaron también en esta ocasión bajo el mando directo de su jefe de batallón y combatieron en condiciones muy desfavorables.”

Mapa de las acciones en Playa Girón

Mapa de las acciones en Playa Girón

“Me dijo que tomara a Pálpite con la gente mía. Yo estaba con el mapa y le decía: ‘Comandante, no encuentro ningún Pálpite en el mapa’. De ahí salió una larga discusión: ‘Yo no lo encuentro, aquí no está Pálpite’. ‘Bueno, busca Pálpite, tiene que estar por ahí’.

Entonces, el mapa estaba equivocado, decía ‘Párrite’ —por ahí están los mapas militares de la edición del año cincuenta y tanto—, en lugar de Pálpite, dice Párrite, y yo continuaba buscando en el mapa. Le digo: ‘Mire, veo un lugar aquí que se llama Párrite, que está entre tal punto y tal punto’, me responde: ‘Ese mismo es, no es Párrite, es Pálpite, toma a Pálpite.’

“Fidel me llamó de nuevo y me dijo que llegaba un batallón. Ese fue el 219-223 de la zona de Colón, al mando del capitán Roberto Benítez Lores.

“Se trataba de personal de batallones que no estaban todavía completamente constituidos ni bien organizados, pero aquellos hombres daban muestras de una alta moral, aunque ninguno de ellos había realizado prácticas de tiro y solo portaban fusiles M-52 con veinte cartuchos cada uno.  Les di la misión de que trataran de ocupar el pobladito de Pálpite.”

En este caso debe haberse producido alguna confusión en los recuerdos de Fernández; él hizo esa narración el 17 de abril de 1988, es decir, 27 años después de aquel acontecimiento. En más de un centenar de anotaciones de los taquígrafos que registraron mis llamadas y órdenes, en ninguna de las que elaboré ese día, menciono ese Batallón de la zona de Colón. La primera unidad que ordené moverse ese día fue una fuerza formada con oficiales de la Columna 1 de la Sierra Maestra al mando de Harold Ferrer, con 600 hombres equipados con FAL, y acompañada de una compañía de tanques y su jefe López Cuba, que atacaron Playa Larga aquella noche. Yo personalmente le di instrucciones a esa fuerza en Pálpite.

La Escuela de Responsables de Milicias de Matanzas, con su jefe José Ramón Fernández, fue enviada a combatir contra la invasión, precisamente, por ser una de las unidades más entrenadas y por su proximidad al punto escogido por el enemigo para desembarcar.

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Milicianos en Playa Girón

Continúa el testimonio de José Ramón Fernández:

“Allí un ataque de la aviación enemiga le causó seis muertos y lo hizo retroceder. (Se refiere al batallón que llegó de Colón) Ordené que avanzaran de nuevo y aseguraran la carretera, en especial las alcantarillas.”

“Después, el batallón 227 procedente de Unión de Reyes, y bajo el mando del capitán del Ejército Rebelde Orlando Pérez Díaz, se presentó en Australia. Le encomendé la misión de tomar a Pálpite, donde llegó después de la Escuela de Responsables de Milicias pues avanzó a pie y el personal de la Escuela fue en vehículos.”

Esta fue otra de las unidades constituidas por valerosos combatientes como los de Colón, que se movieron hacia el central Australia sin conocimiento mío ni del Puesto de Mando Central. Una prueba irrebatible del patriotismo de nuestro pueblo. Excepto la escuela de Responsables de Milicias ubicada en Matanzas, todas las unidades de infantería, tanques, artillería antiaérea y terrestre fueron enviadas desde La Habana, ya que como Capital del país poseía las mayores y más experimentadas fuerzas para combatir una Brigada de asalto, bien entrenada y armada por Estados Unidos, apoyada con fuerzas navales y aéreas. Considero importante estos datos porque nos ayudan a comprender las circunstancias en que se libró la histórica batalla.

Continúa el relato de Fernández:

“Como a las 09:00 de la mañana llegó el batallón de la Escuela  de Responsables de Milicias. No los dejé apearse de los camiones. Me subí en el techo de un camión, allí mismo, se acercaron y les hablé. Les planteé tomar a Pálpite, y después enviar una compañía y tomar a Soplillar, unos 6 ó 7 kilómetros al este de Pálpite, bloquearía la pista de aviación que allí existía y aseguraría el lugar.”

“Cuando llegó el mensaje de que habían tomado a Pálpite, llamé al Comandante y me preguntó:

“—¿Tomaste a Pálpite, la gente tuya está en Pálpite, estás seguro?

“—Seguro, Comandante.

“—¡Ya ganamos!” Cuenta Fernández que exclamé y, aunque no consta en los apuntes taquigráficos de mis comunicaciones, tal conclusión no era imposible, ya que una cabeza de playa del otro lado de la ciénaga, a 25 kilómetros del central Australia, estaba en nuestras manos. Lo había dicho una vez: “ya ganamos la guerra”, cuando quedábamos muy pocos de los combatientes del Granma, y vi la impresionante montaña boscosa del Pico Caracas a 1 200 metros de altura, el teatro de operaciones que estábamos buscando. Pero en Girón, la realidad es que ese día, a esa hora, todo estaba todavía por hacer.

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Plan original de la intervención de EEUU después que ocuparan la cabeza de playa, de acuerdo con el Reporte General Maxwell Taylor.

Y Fernández concluye la narración afirmando:

“Por eso Fidel, un mes después, en el discurso de graduación en la Escuela de Milicias, al hacer alusión a los muertos que había tenido la Escuela convertida en batallón de combate, expresó: ‘… esta unidad, cuyos integrantes no se graduaron de responsables de milicias, se graduaron de héroes eternos de la patria’.”

Testimonio de Raúl Curbelo Morales:

“Pienso que el caso mío es el de otros tantos compañeros. A pesar de que yo no tenía conocimientos sobre la aviación ocupé esa responsabilidad.  En momentos cruciales Fidel, por razones de su instinto y de su sentido de la guerra, quería tener en San Antonio alguien que entendiera las órdenes que él daba. Tuve la suerte de que soy de Cienfuegos. Antes del triunfo de la Revolución, yo había ido a caballo por Yaguaramas, y conocía toda esa zona hasta Girón. Esa fue una suerte tremenda, porque si el desembarco se produce por Mariel o Bahía Honda, zonas que no conocía, hubiera tenido dificultades para dirigir las acciones militares. Fidel se conocía los caminos y toda la zona donde se produjo el desembarco, porque la Revolución había hecho las carreteras, los terraplenes, se lo conocía todo aquello de memoria y cada vez que él me decía un punto yo podía contestarle, cuando me daba instrucciones de que la aviación actuara en cualquier punto de los que él me indicaba, yo cumplía.

“Fidel me hizo muchas llamadas al puesto de mando de la base de San Antonio. Yo me instalé en la torre de control y allí recibía las órdenes.

“El comandante Raúl Guerra Bermejo, Maro, era el jefe de la Fuerza Aérea, él era comandante y yo capitán.”

“Recuerdo que yo le dije a Maro: ‘Yo no conozco de las condiciones de tierra aquí, yo no sé dónde está el armamento, ni conozco el manejo de la preparación de los aviones para el combate, así que tú te ocupas de la tierra que yo me voy a ir para la torre de control, para dirigir allá arriba con los pilotos las instrucciones que reciba del Comandante en Jefe’.

“Y Maro, con un entusiasmo, un valor y una decisión sin reserva ninguna, jugó un papel importantísimo allí con todo el personal de retaguardia. Maro tuvo relaciones muy buenas conmigo.”

“Hay un factor que fue decisivo y donde se demuestra el arte para la cuestión militar que tiene el Comandante en Jefe.”

“Mi versión era atacar las tropas en tierra. Fidel me respondió: ‘No, hay que atacar a los barcos. ¡A los barcos!’.

“En aquel momento no lo entendí, logré entenderlo más adelante cuando realicé estudios militares. En la lucha contra un desembarco marítimo, lo primero que hay que inutilizar son los medios navales que están produciendo el desembarco. Eso lo hizo él como si hubiera estudiado en las grandes academias militares, por esa intuición propia de Fidel, porque su guerra en la Sierra Maestra no tenía que ver con barcos, ni acciones de este tipo. Quizás en sus lecturas sobre la Primera y Segunda Guerra Mundial, las grandes campañas militares de los romanos, y otros teóricos militares le dieron esos conocimientos históricos de las grandes batallas.

“Él me reiteró: ‘Hay que hundir a los barcos.’  Ahí fue donde yo le dije: ‘Mire, Comandante, casualmente tengo cerca de mí a Carreras.  Si usted quiere se lo pongo.’

“Me responde: ‘¡Pónmelo!’ Y fue cuando él le pidió a Carreras: ‘¡Húndanme los barcos! ¡A los barcos, Carreras!’ Fue ese el momento. Poco después Carreras despegó en su avión y más tarde tuvimos la noticia de que le metió los rockets al Houston primero y luego al Río Escondido.”

Estas fueron las palabras sinceras de Raúl Curbelo.

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La II fase del plan para la intervención del Ejército de los EEUU.

Por el heroísmo y la belleza de la narración de la hazaña que llevó a cabo este piloto, debo incluir en esta Reflexión lo que contó el General Enrique Carrera Rolas a la Editorial Letras Cubanas en 1979, y la importancia que tuvo preservar los pocos aviones de combate de que disponíamos.

Testimonio del General Enrique Carrera Rolas:

“El Comandante en Jefe nos visitaba mucho en la base aérea de San Antonio. Hablaba con los técnicos y los pilotos.

“En esas conversaciones nos dijo: ‘Miren, esos aviones destartalados que ustedes vuelan, deben dislocarlos y no tenerlos aglomerados, de manera que si se produce un ataque aéreo, el enemigo destruya los aparatos dados de baja. Pónganlos distantes uno de otros con el fin de confundirlos y preservar nuestras máquinas. Estoy seguro de que nos atacarán. Muévanse antes de que vengan’. Así ocurrió.

“Estaba cubriendo mi turno de guardia en el avión cuando me comunican que el Comandante en Jefe quiere hablar conmigo.

“‘Carreras, en Playa Girón se está llevando a cabo un desembarco. Despeguen y lleguen allá al amanecer. Hundan los barcos que transportan las tropas y no los dejen ir’.

“Llegó la orden de despegar a las cinco de la mañana. Cuando me dijeron que se trataba de un desembarco pensé que se referían a algún yate u otro buque más grande que estaba dejando gente por la costa. No podía imaginar ni remotamente que iba a vérmelas con el espectáculo que me esperaba sobre la Bahía de Cochinos y Playa Girón. Sólo teníamos tres aparatos en activo al llegar el momento del despegue: dos Sea Fury y un B-26 mal artillado. Me elevé el primero como jefe de cuadrilla. Me seguían Bourzac (Gustavo Bourzac Millar) y Silva, (Luis Silva Tablada) que le habían jugado una mala pasada a Lagas (Jaques Lagas, piloto chileno). Veinte minutos más tarde volábamos sobre el objetivo. Lo que vi seis mil pies debajo de mí, en la primera ojeada que lancé, me hizo creer que soñaba o que ante mis ojos proyectaban algún documental o película de la Segunda Guerra Mundial. Pensé que lo que estaba viendo era como un remedo del desembarco en Normandía, en pequeña escala. Cerca de la costa, en Playa Girón, había por lo menos entre siete y ocho embarcaciones grandes y un número indeterminado de lanchones y lanchas de desembarco en pleno ajetreo. Observé que un barco de transporte enorme navegaba hacia el interior de la Bahía de Cochinos, seguido por una fragata de guerra, que viene a ser la unidad naval que sucede en importancia al destroyer.

“Decidí por la libre, en segundos. Y escogí la primera presa: el buque que se dirigía a Playa Larga. Di instrucciones en clave por radio a mis compañeros y me lancé el primero al ataque. Desde la altura entre cinco mil y siete mil pies descendimos en picada hacia el Houston, un transporte tipo Liberty, de ocho mil toneladas, era nuestro objetivo, repleto de tropas y suministros bélicos.  A mil quinientos pies afiné la puntería y le disparé mi carga de cuatro cohetes.  Algo raro me daba vueltas por dentro. Me parecía que estaba envuelto por una neblina. Solamente tenía experiencias en contadas prácticas de tiro aéreo y no sabía lo que era una guerra.

“Ya habíamos sido avistados por el enemigo, y el fuego antiaéreo que se desató contra nosotros era una cosa de locura. Docenas de baterías —ametralladoras y cañones— vomitaban metralla hacia arriba. Era un espectáculo impresionante ver el espacio iluminado por las luces de las trazadoras y las explosiones de los proyectiles.

“Les puedo asegurar que lo que ensayamos fue una acción kamikaze, como los pilotos suicidas japoneses.

“Hice funcionar el mecanismo para disparar los cohetes y seguí con la mirada la ruta que tomaban. Confieso que me llenó de sorpresa verlos hacer blanco en la popa del Houston. El buque comenzó a humear y comprobé que su piloto, en urgente maniobra, lo dirigía hacia la orilla para encallarlo. Bourzac y Silva también dispararon sus cohetes contra el Houston logrando impactos francos en el mismo. La fragata de guerra que lo escoltaba, comprendiendo que el barco estaba perdido, pues ya hacia agua, comenzó a zigzaguear y viró en redondo para ganar la boca de la bahía y unirse a la flotilla frente a Playa Girón.

“Hice dos pases más sobre el objetivo descargando todo el parque de mis ametralladoras. Después retorné a la base.

“Cuando descendí de la cabina, estaba todo excitado. Hasta cierto punto me había parecido todo tan fácil —apretar botones y ver la estructura de un barco deshacerse como si fuera de papel— que quería contarle a todo el mundo lo ocurrido. Curbelo me llamó a Operaciones y rendí informe. Después me dijeron que casi no entendían lo que yo decía al principio, pues comencé confundiendo los rumbos y haciéndome un amasijo en las explicaciones. Hasta que me serené un poco, y pude coordinar un parte decente.

“Ya el Comandante Castro estaba complacido. Le habíamos dedicado el primer barco.

“No sé qué tiempo demoraron en alistar mi aparato nuevamente. Combustible, municiones. Los mecánicos y la gente de armamento volaban. Hicieron las cosas en un tercio del tiempo normal, calculo yo, y me lancé al aire de nuevo, cargando esta vez ocho cohetes de cinco pulgadas. Me dirigí a Playa Girón. Desde lo alto pude ver al Houston, cerca de Playa Larga encallado, como un gran pez herido de muerte. Frente a Playa Girón divisé un barco todavía más grande que el Houston. Era el Río Escondido, que, según me enteré posteriormente, era uno de los que traía más personal y equipo para los mercenarios. A bordo llevaban la planta emisora con que esos canallas pensaban arengar al pueblo de Cuba una vez instalada en tierra. Además, camiones, piezas de repuesto para aviones —en sus planes estaba lograr una base aérea en la pista de Playa Girón y operar desde allí con su aviación—, combustible para éstos y mucho parque. El Río Escondido se hallaba a unas tres millas al sur de la costa.

“Los cohetes de mi Sea Fury partieron en busca del enorme barco como unos relámpagos humeantes. ¡Tocado! Lo alcanzaron en el mismísimo centro. Más tiempo tardo yo en contarlo que lo que demoró el Río Escondido en estallar como un triquitraque, envuelto en llamas.

“Cuando estaba gozando del espectáculo todavía novedoso para mí, me percaté de que un B-26 se me acercaba. Pensé que era el avión de Silva, pero inmediatamente me di cuenta de que no teníamos ningún B-26 volando en esos momentos. El engaño era casi perfecto, pues lo único distinto que en el aparato distinguí fueron unas franjas azules en las alas. Aparte de eso, tenía los colores, la bandera cubana y la insignia de la FAR exactamente igual que nuestras naves. Hice un giro, aprovechando la velocidad de mi ‘Furioso’, superior a la del bombardero enemigo, y logré situarme en su cola. Era una ‘doce en punto’ perfecta. (Los pilotos usaban ese lenguaje para definir la posición de adversarios en el aire).

“A pesar de mi ventajosa posición, el B-26 logró abrirme fuego primero con la ametralladora de cola. Contesté con una ráfaga larga de mi calibre 50, tocándolo en uno de los motores. Le vi perder altura, despidiendo humo y descender hacia los barcos de guerra que navegaban abajo como buscando protección. Al fin cayó al mar junto a uno de los buques.

“No sé si fueron los disparos del B-26 o las descargas de las baterías antiaéreas de los barcos, pero comprendí que me habían tocado en el motor. El Sea Fury fallaba. A pesar de ello hice varios pases sobre los barcos  hasta agotar las municiones. Después me dirigí a la base. Al hacer plataforma, el aparato no respondió bien. Apenas le cayeron encima los mecánicos, me dieron la explicación. Dos proyectiles me habían averiado uno de los cilindros, percance bastante serio.

“Pero todos los que estábamos allí sabíamos que era más peligroso tripular cualquiera de aquellos aviones que enfrentarse al enemigo en un duelo a tiros.

“Muy a mi pesar, tuve que someterme a un receso obligado. La reparación tomaba tiempo y ya no podría volver a volar ese día.

“Pero estaba contentísimo: un saldo a mi favor de dos barcos grandes y un avión enemigo.

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Carreras espera que los técnicos terminen con su avión para salir nuevamente al combate

“Pensé que Fidel Castro tenía que sentirse complacido. Carreras no le había fallado.”

Los pilotos en un día pusieron fuera de combate, solo en el “Houston”, un batallón completo de mercenarios que no pudo combatir, y le causaron a los invasores numerosas bajas en el “Río Escondido”; su flota completa estaba en fuga. Calculo que disponíamos apenas de la mitad de los aviones de combate del enemigo.

Raúl Curbelo lo explica:

“Carreras atacó a los barcos. Primero averió y encalló al Houston, regresó a la base y volvió a Bahía de Cochinos, atacó al Río Escondido y lo hundió. Era el principal porque traía combustible y gran cantidad de municiones de reserva, que era importantísimo para los objetivos que se proponían los mercenarios.

“Considero que ese fue el momento clave, después vienen otros momentos, que definen la derrota en setenta y dos horas, porque se hundió un barco y se inutilizó el otro con un batallón completo dentro, se destruyeron barcazas que estaban en proceso de desembarco, y otros barcos más, uno que era El Atlántico, al ver el barco hundido y que el otro estaba inutilizado, se separaron de tierra, porque estaban aproximadamente a unas tres millas de la costa.”

Testimonio de Harold Ferrer Martínez:

“Cuando se produjo el ataque a los aeropuertos, cerca de las 02:00 horas, el Comandante en Jefe me llamó a Cojímar y me hizo algunas  preguntas sobre los hombres que tenía allí, el armamento y los medios de transporte; nos dijo que estuviéramos listos para salir, porque probablemente tuviéramos que entrar en acción. Pero sin dar detalles.

“El día 17 de abril Celia me llamó a Cojímar, me comunicó la noticia del desembarco por Girón y el Comandante me dio la orden de estar listos para partir  por la mañana, me dejó instrucciones de salir y esperar en Matanzas.

“Yo había salido a buscar unos medios de transporte.

“El Comandante en Jefe en 1959, había reunido a un grupo de oficiales del Ejército Rebelde y nos había preguntado que quiénes estábamos en disposición de ir para Minas del Frío a cumplir una misión. En el grupo estaban los oficiales del Ejército Rebelde Leopoldo Cintra Fría, Polo, los hermanos Sotomayor, los Pardo, el capitán Gaspar Camejo, Hugo del Río y otros compañeros.

“La idea era contar con compañeros con preparación para dirigir miles de soldados del Ejército Rebelde, darle un adiestramiento y subir once veces el pico Turquino, con el objetivo de preparar las nuevas columnas para rechazar cualquier agresión del exterior.

“De ahí es donde sale esta columna que él mismo le pone el nombre: José Martí. Personalmente, él se encargó de darle los primeros transportes y armamentos que llegaron de la Unión Soviética, las misiones que debía llevar cada soldado. Se formaron las dos columnas: la de artillería al mando de Polo, y la de infantería bajo mi mando. Yo fui para la Base  Granma donde tuvimos un curso de adiestramiento, de allí salimos unos días para el campamento de Managua y después nos trasladamos para Cojímar.

“Eran cuatro compañías de Infantería, una compañía de baterías de morteros, una compañía de ametralladoras y los lanzallamas que estaban en el INRA, que se nos subordinaban, eran unos seiscientos hombres. No tenía la organización de batallón, sino de columna, no llegaba a un batallón.”

“Estuvimos atrincherados en Casablanca y después nos ubicaron en Cojímar que era mi ubicación permanente.”

“Cuando se produjo la invasión nos dijo que estuviéramos listos para salir y esperar en Matanzas. En esta ciudad nos dio órdenes de esperar en el cuartel de Jovellanos a donde llegamos en horas de la tarde.

“Allí nos dio la misión de trasladarnos hasta la Laguna del Tesoro y desde allí atacar junto con los tanques, con el apoyo de la artillería, las posiciones que tenían los mercenarios que habían ocupado la carretera desde Pálpite a Playa Larga.”

“Fidel nos dio detalles de las características de la zona cenagosa, de difícil acceso por una sola carretera con pantanos y vegetación en ambos lados. Nos alertó de que era una misión difícil, pero sería histórica porque había que desalojar al enemigo de sus posiciones.

“La Columna 1 estaba formada por unos seiscientos hombres, y se le subordinaban dos compañías de bazuqueros y lanzallamas que teníamos en el INRA.

“Mientras recibía las órdenes de Fidel, le ordené a un jefe que dislocara a la Columna cerca de la Carretera Central, pero hubo una confusión y parte de la artillería siguió hacia Colón. Traté de avisarle para que regresaran y no me quedó más remedio que informarle al Comandante lo que había sucedido; me dijo que él se encargaba de localizar al resto del personal y enviarlo hacia la zona de las acciones.”

Ya desde la tarde me encuentro en la zona de operaciones y envío una orden manuscrita al capitán Fernández:

“Fernández:

“He decidido enviar los otros doce obuses y apoyarlos con dos baterías de ametralladoras múltiples y además una batería de cañón antiaéreo, pues considero de suma importancia abrir un barraje infernal. Procura disparar con el mayor número de obuses posible en barreras.

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Fidel dando instrucciones durante los combates

“Fidel. C Australia. Abril 17,61,

“7 p.m.”

Testimonio de José R. Fernández Álvarez:

“Estando Fidel allí, que permaneció hasta la noche, o hasta bien avanzada la tarde, porque ya en la noche fue para Pálpite, llegó la artillería antiaérea, llegaron medios de artillería y llegaron tanques. Fidel había seguido la estrategia de mover estas fuerzas, que son fácilmente identificables desde el aire, y que no tienen buena defensa antiaérea, como son la artillería y los tanques, en movimientos hasta Jovellanos, concentrarlos en Jovellanos, y durante la noche moverlos hacia las zonas de las acciones combativas. Pero después algunas de esas unidades se movieron de día, aunque había como regla general la estrategia de moverlas de noche. Lo cierto es que ya oscureciendo Fidel nos autorizó a trasladarnos a Pálpite, organizar el ataque a Playa Larga y tuvimos protección de artillería antiaérea. Movimos cinco tanques, cuatro baterías de obuses de 122 mm; dos ó tres baterías de cañones de 85 mm y una batería de morteros de 120 mm.”

Testimonio del escolta Bienvenido Pérez Salazar (Chicho):

“Él estuvo un tiempo allí en Australia y entonces dejó a Augusto Martínez de jefe de operaciones. (El segundo jefe era el comandante médico Oscar Fernández Mell, jefe de Sanidad Militar). Con la misma  arrancan los carros rumbo a la ciénaga, y yo viro a buscar a Santiago Castro, pero no aparecía, se quedó dormido al lado del carro tirado en la hierba. Nunca había visto una guerra, ni mucho menos, yo estaba un poco emocionado con aquello, y Santiago Castro estaba tan tranquilo, como si no hubiera guerra. Entonces cuando vengo donde está Santiago Castro, Augusto Martínez sale y me dice: ‘Tú no te puedes ir, tú tienes que quedarte aquí conmigo, porque yo me quedé de jefe’. Yo le pregunto: ‘Venga acá, ¿pero usted discutió eso con el Comandante?’ Dice: ‘Sí, sí, tienes que quedarte aquí conmigo’. Porque se encontraba solo y él lo que estaba buscando más bien era un compañero como apoyo.

“Me quedo, pero con la preocupación de que el  Comandante está por la zona de los combates. Yo estaba planeando cómo me le iba a ir a Augusto de todas maneras. No porque haya sido Augusto, porque siento profundo respeto por él, pero el caso es que yo era de la escolta de Fidel, no de la escolta de Augusto. Entonces surge la necesidad de mandarle un mensaje a Fidel donde le informaban que había otro desembarco por Bahía Honda. Augusto está buscando un práctico, ya era de noche, para llevar el mensaje para allá. Entonces le dije a Augusto: “El práctico soy yo, me conozco esa carretera de día y de noche, porque el Comandante está mucho por esa zona. Esa carretera la conozco perfectamente”, le dije que me conocía esa carretera hasta con los ojos cerrados. Él no quería dármelo, hasta que se dio cuenta que era el más indicado.

“Salimos Santiago Castro y yo para la Boca, había vehículos por todo el camino, era de noche, y fue una tragedia llegar hasta allí porque íbamos con las luces apagadas. Llegamos donde estaba el Comandante reunido con los compañeros, explicándoles la estrategia, los planes de avanzar, y le entregué el mensaje.

“Es cuando él le entrega, creo que fue a Flavio, todos aquellos documentos, todos los mapas, para virar hacia atrás, hacia La Habana, pero él decide seguir y es cuando entramos hasta Pálpite. Estuvo allí, vio la situación y regresó al central Australia y de allí  para La Habana.”

Testimonio del escolta Santiago Castro Mesa:

“Me quedé cuidando el carro, me tiré en la hierba al lado del carro y me quedé dormido, cuando en uno de esos momentos salieron, y Chicho no me encontraba. Llevábamos cuatro noches ya sin dormir, sin pegar los ojos.

“Esa noche del 17 entramos hasta la Boca de la Laguna del Tesoro y continuamos hasta Pálpite. La carretera hacia Girón estaba en construcción, era de rajón casi toda, se le había echado asfalto pero como estaba dentro de la ciénaga el pavimento se había hundido. La mitad derecha de la vía estaba ocupada por los tanques, la artillería y los vehículos con la infantería. Quedaba media vía y tuvimos que ir a oscuras con el apoyo de los compañeros del Ejército Rebelde y las milicias que estaban en la ruta.

“Cuando íbamos llegando a la Boca, apareció un avión enemigo a cierta distancia y aquello se convirtió en una fiesta de fuegos artificiales, eran miles de balas trazadoras que salían de todos los emplazamientos. El Comandante recogió al Gallego Fernández en la Boca y siguió hasta el final de los emplazamientos en Pálpite, pero cuando nos dimos cuenta de que la artillería nuestra estaba tirando detrás de nosotros, el Comandante decidió regresar.”

Antes de partir hacia La Habana, le envío un mensaje a Fernández:

“Fernández:

“Estoy resolviendo lo del parque de cañón. Los otros tanques llegarán a Australia al amanecer. Por el día decidiremos el momento oportuno de moverlos.

“Augusto quedará en Australia. Yo tendré que salir dentro de un rato hacia La Habana. Estaré en comunicación constante con ustedes. Mándenme noticias constantemente sobre el curso de las operaciones.

“¡Adelante!”

(F) Fidel Castro

”Australia, Abril 18, 61

”3 a.m.

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Fidel durante los combates de Playa Girón

“P.D. Todavía no he recibido noticias desde el papelito en que me informabas que el enemigo disminuía el volumen de fuego.”

Sobre mi regreso a La Habana aquella madrugada, le conté una vez al historiador Quintín Pino Machado, quien lo relató en su libro:

“‘Yo conocía el lugar a la perfección —por exploración, por gusto a la naturaleza, por espíritu guerrillero (...) conocía por donde podían transitar camiones, tanques— conocía un camino por la izquierda que salía dos kilómetros al oeste de Playa Larga. Entonces, estoy esperando los tanques para iniciar de noche, en la madrugada, alrededor de las dos o las tres, un ataque por esos caminos que estaban vacíos y les iba a salir a la retaguardia de Playa Larga (…) yo estoy organizando el ataque... y en ese momento —sería la una de la mañana, una y media, no puedo precisar— me informan que se está produciendo un ataque por el oeste de La Habana. ¿Qué se está produciendo un ataque por el oeste de La Habana? ¿Seguro? El informe me lo llevó un mensajero en automóvil. No tenía comunicaciones allí por radio. Entonces mando a ver si está comprobado; me dicen: está comprobado. Dijeron: ya se ha producido contacto con el enemigo. Digo yo: qué raro, qué extraño, porque todo indica que este es el ataque principal; a lo mejor tendrían una reserva de tropas en Miami y la han mandado para el oeste de La Habana, por Pinar del Río, por Bahía Honda... Dijimos: bueno, la batalla principal se va a dar en La Habana. Y salí de allí. Encargué al que estaba en el Puesto de Mando —no a Fernández— (...) la tarea de realizar este ataque que yo estaba organizando,  fui para La Habana, y llegué a La Habana al amanecer...

“‘Y cuando llego (...) yo no tenía comunicación en el carro (...) El camino era largo, más de tres horas (...) Cuando llego a La Habana al amanecer, se comprueba que no se había producido el desembarco. Y entonces el compañero que yo dejé allí encargado de la misión no conocía los lugares y no se llevó a cabo el ataque de tanques por la retaguardia de Playa Larga y el enemigo se retira y se puede concentrar en Girón. Si se llega a hacer esa operación los hubiéramos dividido (...) Se habría liquidado la invasión, yo calculo, en treinta horas.

“‘Años más tarde se conoció que la confusión la generó una maniobra diversionista de la CIA, la cual utilizó para ella equipos electrónicos muy modernos y perfeccionados, capaces de simular una batalla. Por diversos medios de transportación, balsas de goma, entre otros, aproximaron los equipos hasta la costa y con efectos luminosos contrapuestos y los ruidos característicos correspondientes, lograron dar la apariencia de un combate verdadero; la noche del 16 se habían observado movimientos de barcos al oeste de La Habana.

“El éxito de la maniobra consistió en prolongar los combates por un hecho fortuito, ya que dio la casualidad de que el único oficial presente que conocía la zona era el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Cubanas. Pues la defensa de La Habana tenía el 90% de sus fuerzas intactas y listas para combatir y no era necesario trasladar ningún efectivo de la ciénaga para allá.”

Desde Australia, a través de Augusto Martínez Sánchez, el capitán Fernández informa que la ofensiva hacia Playa Larga había sido detenida y tenía una cantidad indeterminada de muertos y heridos.  Le respondo por esta misma vía:

“4:40 a.m.

“De Augusto a Fernández:

“Fidel recibió tu mensaje y me informa que te dé las siguientes instrucciones:

“1. Que emplaces todas las antiaéreas para que protejan a nuestra gente.

“2. Que los tanques sigan atacando y que vuelvas a emplazar las piezas (obuses de 122 mm).

“3. Que no debes dejar de instalar una sola AA.

“4. Que te recomienda que mandes una tropa, bien del Bon. 180 ó del 144 para que avances por Soplillar para salir a la Caleta del Rosario y cortarles la carretera. Cortar así al enemigo en dos.

“5. Que si es necesario se te pueden enviar los diez tanques que están al llegar de Jovellanos.

“6. Esos diez tanques puedes dividirlos en dos grupos: por la carretera y por Buenaventura.

“7. Que si es necesario mover los tanques durante el día se te puede mandar una fuerte protección AA.

“8. Por último, dice Fidel que hay que tomar a Playa Larga sin excusas.”

Testimonio de José R. Fernández Álvarez:

“… la idea de Fidel era dividir al enemigo. Hacerla con el batallón 111 separando a las unidades que están al norte de San Blas de las de Girón, y con el 144 aislando a las que están en Playa Larga de Girón, y con esto dejarlos en tres grupos, separados unos de otros, para aniquilarlos con mayor rapidez.

“Estoy convencido de que si hubiéramos logrado esto, hubiera caído Girón el día 18. Desafortunadamente eso no se ejecutó por el batallón 111 ni tampoco por el batallón 144, eso disgustó a Fidel. Al batallón que yo envié se le desapareció el guía.”

“Lo cierto es que no salió bien la operación, el enemigo situado en Playa Larga huyó, y unido con la fuerza principal contribuyó a la defensa y fuerte resistencia que hicieron en Playa Girón.”

Continuará próximamente.

firma-de-fidel-21-de-marzo-de-2011
Fidel Castro Ruz

Abril 14 de 2011

10 y 31 p.m.

En busca de caras nuevas

En busca de caras nuevas

Un nuevo agente de la Seguridad del Estado Cubano mostró su rostro este lunes, en un nuevo capítulo de la serie Las razones de Cuba. Fabricando un líder es el título de este capítulo, en el cual se recogen los testimonios del profesor Raúl Capote, quien devela cómo la CIA, a través de la SINA, fabrica líderes de la llamada disidencia cubana, para provocar la subversión en la isla.

Tomado del periódico Granma, lunes 5 de abril 2011

 

 

Convencidos de que no hay una disidencia verdadera en la Isla, los servicios de inteligencia de Estados Unidos tienen a los intelectuales y artistas en la mira. Por eso la CIA depositó sus expectativas en Raúl Capote, pero él no traicionó sus principios y se convirtió en «Daniel» para la Seguridad cubana.

La obra tuvo una gran promoción, aunque había un tramo entre su visión crítica de una Isla atravesada por los dardos del período especial, y los planes agresivos que funcionarios de alto rango de la Sección de Intereses de EE.UU. preveían para nuestro país. Lo reconocieron apenas el primer día que tuvieron al autor frente a frente: querían que la gente se levantara y pidiera una intervención para justificar —como si fueran los tiempos del Maine— la entrada de los marines.

Ahora, quizá, El Adversario no le habría «salido» a Capote igual. «Escribir sobre la realidad cubana de los 90 siempre es muy complejo», sopesa después de estar en un mundo que le reveló las sucias argucias, ilegalidades e hipocresías en que se sustenta la hostilidad de la política yanqui contra Cuba. Siente que sin haber cambiado —porque «siempre he sido revolucionario»— ya no es el mismo.  «Tengo una visión muy diferente de muchas cosas».

Fue el contrarrevolucionario Dagoberto Valdés la persona que lo identificó como «candidato», y lo puso en contacto con la SINA.

Así llegó Capote a aquella suerte de cena-tertulia en casa de Francisco Sáenz, a la sazón encargado del área político-económica en la legación estadounidense. Asistían también Louis John Nigro, entonces segundo jefe de la Oficina, así como Kelly Keiderling, secretaria de Prensa y Cultura, quien se sentó a su lado y le dio un tratamiento especial, que se prolongaría después cuando empezó a visitar la casa de Capote acompañada de sus hijos.

Callado durante la sobremesa en casa de Sáenz aquel 14 de mayo de 2004, el escritor escucharía criterios que le provocaron cierta conmoción.

«Dijeron que hacía falta tomar un grupo de medidas enérgicas contra Cuba; que esa era la única manera de hacerla rendir. Que las mismas necesidades harían que la gente “se levantara”. Todos habían estado en países de Europa del Este y tenían mucha experiencia. Cuba, aseguraron, no iba a ser la excepción».

No tuvo más remedio entonces que dar su opinión. «¿Y qué culpa tiene el pueblo cubano? ¿Por qué recrudecer el bloqueo?», rebatió, con esa imagen de tipo duro; inconforme pero racional, que poco a poco alentaría las expectativas de los otros. No obstante, Kelly Keiderling fue consecuente con el tradicional pragmatismo que caracteriza a la política norteamericana: «El fin justifica los medios», le lanzó como respuesta la mujer. Y siguió «atendiéndolo».

Ese fue el inicio de una intensa etapa de la vida de Raúl Capote, que testimonia el activo papel subversivo de la SINA dentro de Cuba, y de oficiales de la CIA que usaron nuestro propio suelo en el reclutamiento de personas «como él».

 

Material desechable

Convencidos de que no hay una disidencia verdadera en la Isla, los servicios de inteligencia de Estados Unidos tienen a los intelectuales y artistas en la mira.Usando gorra, pulóver y un jean azul, como es siempre su atuendo, Capote recuerda nombres, hechos de un ayer reciente...

Pronto lo convirtieron en asiduo de la SINA, pero cuidaron de que no se ligara con quienes, ante la opinión pública internacional, son presentados como «la disidencia».

«Tenían un concepto bastante pobre de esa gente. Participé en una actividad con los “periodistas independientes” aunque yo estaba del lado de acá, junto a los americanos; había una especie de cristal que no les permitía a ellos vernos a nosotros. Era una videoconferencia, les hacían preguntas y no sabían responder. De este lado aquello era tremendo: se divertían viendo cómo trataban de enseñarlos.

«A mí me daba vergüenza porque eran cubanos, y me molestaba ver a los diplomáticos estadounidenses riéndose de ellos».

También fue testigo de cómo los grababan en los actos cuando sus «invitados» echaban la comida en bolsas de nailon. ¡Y hasta filmaban las disputas por los radiecitos que regalaba la SINA!

CIA depositó sus expectativas en Raúl Capote, pero él no traicionó sus principios y se convirtió en «Daniel» para la Seguridad cubanaEn los años precedentes, el abastecimiento principal con que la Sección de Intereses surtía a los grupúsculos se centró en la entrega de literatura subversiva que «explicaba» cómo se produciría «la transición» al capitalismo, y el papel que desempeñaría en ese proceso «la sociedad civil».

Después entraron en su apogeo las denominadas bibliotecas independientes, que empezaban a extenderse por todo el país con el estímulo que significaba la entrega por la SINA de muebles, equipos electrónicos y colecciones de distinto tipo de literatura que disimulaban la verdadera prioridad de cada envío: los textos sobre la subversión.

A Capote, sin embargo, no lo habían captado para algo tan elemental. Le reservaban un tratamiento especial, invitado a actividades de más alto perfil donde había estadounidenses o diplomáticos de otros países.

La explicación pudo ser la que le dio un día el funcionario que reemplazó a Keiderling en la secretaría de Prensa y Cultura, en el año 2005: Drew Blakeney, un hombre de formación militar que llegó a depositar en él mucha confianza. Le confesó que «a esta gente la necesitamos para armar bulla, mientras personas como yo —supuestamente—, podíamos hacer el trabajo que a ellos les interesaba para tumbar la Revolución.

«Drew quería convencerme de que “la solución” para Cuba era la intervención norteamericana. Su línea era que surgiera un Gobierno provisional que solicitara la ayuda militar de Estados Unidos; ese sería el momento.

«Y necesitaban a una persona capaz de asumir ese papel en caso de que la Revolución se desmoronara, porque no confiaban en esos personajes; para ellos eran material desechable».

Por ahí andaban las tareas que le tenían reservadas.

 

Brindis por la CIA

Aunque utiliza a fundaciones pantalla como la Agencia para el Desarrollo Internacional de EE.UU. (USAID por sus siglas en inglés) y al Fondo Nacional para la Democracia (NED) para dar un viso legal a sus acciones, la CIA no ha renunciado a involucrar a sus oficiales directamente en el terreno.

Muchas experiencias hay de su trabajo sucio, y nuevos detalles quedan al desnudo cada vez que alguien hurga en uno u otro movimiento desestabilizador que haya decapitado a un incómodo Gobierno, o cercenado algún proceso emancipador.

Su brazo largo estuvo en las denominadas revoluciones de terciopelo que desmembraron al llamado campo socialista europeo, y ahora mismo se revela su labor de zapa en Libia.

Considerada por los yanquis como su traspatio, América Latina ha sido una de las regiones que mejor puede testificar su injerencia criminal, solapada o descubierta. Fue promotora del tenebroso Plan Cóndor, y del Irangate, que dio sustento a la contra nicaragüense en la década de los 80.

Cuba ha constituido para la CIA una obsesión desde 1959. Ni la agresión directa ni los actos terroristas les han dado resultados. De ahí el importante papel que sucesivos Gobiernos estadounidenses han concedido a la subversión interna.

Un elemento central de su estrategia para la Isla radica en la certeza de que no existe una oposición que tenga un reconocimiento social, ni cabecillas capaces. Saben que necesitan caras nuevas.

Ello estaba en el pensamiento del oficial CIA Rene Greenwald desde antes del momento del 2006 en que se apareció en casa de Raúl Capote. Llegó a convertirse en uno de los contactos de afuera que lo atendería con más asiduidad, haciéndole llegar los pedidos o «las ideas» que debía poner en práctica.

El oficial de vasta experiencia en Latinoamérica, vinculado a los regímenes represivos de las décadas de 1970-80, sería también quien lo «reclutaría».

Ello ocurrió aquel mismo día en el hogar del escritor, cuando lo miró seriamente para confesarle, solemne: «Yo trabajo para “el Gobierno” de Estados Unidos. ¿Usted está dispuesto a trabajar para nosotros?», dijo, y luego mencionó «la Organización». Pero como ya se sabía de qué estaba hablando, abrió dos cervezas, lo abrazó y brindó. Era la cordial bienvenida que la CIA le daba a Capote. A partir de entonces, para aquellos sería «Pablo».

 Haciendo ciudadanos «democráticos»

CIA depositó sus expectativas en Raúl Capote, pero él no traicionó sus principios y se convirtió en «Daniel» para la Seguridad cubanaPor casi dos años había tenido abiertas las puertas de la Sección de Intereses sin avisar cuando iba, en una época durante la cual se hicieron frecuentes allí las sesiones de videoconferencias mientras, del otro lado del ciberespacio, personajes de universidades estadounidenses seguían adoctrinando a los representantes de esa sociedad civil que un día se «levantaría» contra el «régimen».

Ya el diligente Blakeney le había dado una tarea importante: la conformación de una agencia literaria que publicaría «a todos» los escritores que lo quisieran, pero que en verdad solo pretendía manipular la espera de los autores cuyas obras, por la carencia de papel, aguardaban ver la luz en Cuba.

«Claro que eso de publicarle a todo el mundo no era real; la intención era que se acercara todo el mundo. No les importa la cultura cubana y mucho menos que haya un movimiento cultural real aquí. Lo que querían era tener a las personas que prepararían las mentes para la Cuba que estaban proyectando: un país con dirigentes capaces de pedir la presencia de los americanos».

Luego vino la idea de un Pen Club de escritores, a uso y semejanza del que hay en Miami. Pero tampoco se concretó. Y más tarde cayó lo de la fundación Génesis: en principio, una pretendida organización no gubernamental (ONG).

«Hasta enviaron especialistas a entrenarme, quienes me enseñaron, por ejemplo, cómo crear un proyecto, métodos contables, de qué manera podía funcionar una ONG… Lo que les interesaba era construir “ciudadanos democráticos”», recuerda Capote.

Se trabajó muy intensamente en esos años en la preparación de Génesis. «Pero la cosa se trabó en que ellos estaban locos porque eso se pudiera legalizar aquí. Siempre soñaron con la idea de que fuera una operación legal, para poder maniobrar. Tendría dos agendas: cumplir con su fachada de ONG, y que bajo esa cobertura yo pudiera organizar un equipo de trabajo para ese futuro, cuando se dieran las que ellos consideraban “condiciones objetivas”».

Todavía algún tiempo después, uno de los que más empuje le puso al asunto fue Marc Wachtenheim, colaborador de la CIA, y el hombre que hasta 2010 fue el director del programa Cuba en la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD), una ONG fundada por mandato de la OEA que está entre las principales receptoras de fondos de la USAID.

Wachtenheim veía la cosa a escala mucho mayor. Su propósito era que Génesis fuera una fundación hacia la que Capote atraería, entre otros, a intelectuales descontentos.

«Génesis debería ser una suerte de “génesis” del pensamiento de derecha en el país. Ellos no estaban hablando del pensamiento de derecha de Miami ni de la “derecha” tradicional cubana. Pensaban en una nueva manera de proyectar el pensamiento de derecha, y qué movimiento político podían oponer al Partido Comunista en Cuba. ¿La que ellos llaman sociedad civil? Saben que esa variante no existe. Por tanto, llegaron a la conclusión de que la única manera de enfrentar la Revolución y derribarla era creando una oposición real».

Hacia ese derrotero iba encaminado, por ejemplo, el programa de becas anunciado por Estados Unidos para los jóvenes cubanos en el año 2008. Un plan gratuito mediante el que ellos escogerían a los candidatos, con el único requisito de que debían regresar al país. Se trataba de fabricar allá líderes opositores que luego nos serían importados.

En la mira no están solo las nuevas generaciones y los intelectuales sino también los negros, las mujeres, personalidades del ámbito religioso o de denominaciones fraternales, como parte de un plan que intenta reproducir en Cuba fenómenos que son propios de la sociedad estadounidense para fomentar la división aquí, y potenciar el surgimiento de liderazgos.

La SINA ¿se lava las manos?

Un día llegó la contraorden a Raúl Capote: no poner más los pies en la Sección de Intereses, de modo que ojos indiscretos no lo pudieran comprometer. Ellos lo necesitaban «limpio» para hacer su trabajo de subversión entre los jóvenes; aprovecharían que era profesor de una facultad de la Universidad de Ciencias Pedagógicas, y sus contactos como ex dirigente en Cienfuegos de la Asociación Hermanos Saíz. Estaban convencidos de que la cultura era la vía para «entrar».

Junto al oficial CIA Greenwald, también lo atendería a partir de entonces Wachtenheim. Robert Balkin, un estadounidense que residía en México y trabajaba para una filial de la Universidad de Nueva York, sería igualmente un eslabón cercano.

Ya le estaban suministrando equipos de última generación en materia de infocomunicaciones, cámaras fotográficas, impresoras y otros medios, además de medicamentos. Los enviados no siempre eran los mismos. Balkin le recalcó que pidiera todo lo que necesitara. «Solo tienes que mandarnos un correo», insistió.

Claro que Capote no enviaría sus mensajes por el método normal en que lo hace cualquier cubano, sino utilizando el BGAN, un equipo de conexión satelital para el acceso a Internet sin usar las redes locales ni ser detectado.

«Es una vía de comunicación rápida que me permitía acceder adonde quisiera y comunicarme con ellos. Siempre te exigían usar el sistema de encriptamiento. Me enseñaron incluso a colocar información en el píxel de una fotografía, para que nadie la pudiera detectar. O en una nota musical dentro de un archivo de sonido. Y me explicaron que yo era un “privilegiado” porque ese equipo era una cosa secreta; algo que en sus inicios estuvo previsto para el uso militar».

En abril de 2008 se lo llevó a su propia casa James Benson, en ese momento, primer secretario político-económico de la SINA. «Mira, yo vengo a entregarte lo que tú estás esperando», le dijo.

Le pedían mucha información. Marc Wachtenheim, por ejemplo, estuvo muy interesado en saber cómo la gente en Cuba obtenía las antenas parabólicas, cuántos las usaban y la manera de extenderlas.

Después de eso le empezaron a solicitar criterios sobre la manera en que pensaban los intelectuales. «Querían saber también qué opinaban los nuevos empresarios: si ellos creían que Cuba debía cambiar, qué idea tenían del país».

En un momento determinado le orientaron retornar a la Universidad, donde ya no estaba «porque se dieron cuenta de que era donde yo podía hacer una labor efectiva.

 «La idea no era únicamente que yo fuera profesor, sino que lograra llegar a ocupar cargos. Les interesaba que trabajara en la Extensión Universitaria, y habían prometido apoyarme con recursos para competencias deportivas y todo lo que hiciera falta en la esfera cultural».

El BGAN fue, en efecto, un medio de comunicación seguro hasta que apenas en diciembre pasado, en una breve conversación vía Internet por medio del chat, Wachtenheim enviaría a Capote un aviso urgente: deshacerse del «aparato» aquel.

«Nunca lo uses más (…) Si te lo encuentran, se complicarían las cosas para ti, para nosotros, y para alguien más que está preso», le advirtió en evidente alusión al denominado «contratista» estadounidense Alan Gross, pocas semanas antes de que se iniciara su juicio en La Habana.

Sullivan en la oscuridad

Para entonces, nuevos oficiales de la Agencia Central de Inteligencia lo habían contactado. Como una noche de octubre de 2008 en que Anthony Boadle, entonces corresponsal-jefe de la agencia Reuters, lo invitó a una recepción en la Embajada de Alemania. Alguien importante de la SINA se le acercaría; sin embargo, Capote esperó inútilmente.

Nadie se dirigió a él hasta que el propio periodista que lo llevó le conminó a retirarse juntos y, saliendo de su escondite en la oscuridad, emergió la figura misteriosa que le había sido anunciada… Montó con ellos al auto y, entre otros temas, le preguntó al escritor si le habían publicado sus libros y lo relacionado con una posible «transición», así como «el papel que Raúl Castro podía desempeñar en ese “cambio” en Cuba». También quería saber el rol que los intelectuales jugarían en ese momento.

Capote siempre se quedó con la sensación de que el sujeto debía darle un mensaje o encomendarle alguna misión, pero no se decidió. Antes de bajar del carro, el desconocido le dejó la tarjeta con un nombre más elocuente que la escasa conversación que le había brindado: Mark Sullivan.

Su expulsión de Ecuador algún tiempo después, en febrero de 2009, le explicaría a Capote por qué fue antecedido de tanta alharaca su fugaz encuentro en La Habana.

La denuncia del presidente Rafael Correa acerca de la injerencia del estadounidense en los asuntos internos de la nación desde su cargo como primer secretario de la Embajada de Estados Unidos, destapó una olla aún más hirviente: Sullivan era el jefe de la Estación CIA en aquel país.

La oportunidad de servir

 

A esas alturas, la CIA había experimentado ya otro de sus grandes desencantos en Cuba. Poco después del 31 de julio de 2006, cuando la Proclama del Comandante en Jefe al Pueblo de Cuba dio a conocer su enfermedad y el traspaso temporal de sus funciones, Drew Blakeney llamó a Raúl Capote urgentemente.

El país respiraba tranquilidad, y las expectativas de quienes en Miami y Washington habían apostado por la desestabilización, estaban frustradas.

Faltaban escasos días para el 13 de agosto, que marcaba el 80 cumpleaños de Fidel, cuando el diplomático yanqui le adelantó que el contrarrevolucionario Darsi Ferrer «se iba a “inmolar” lanzando un comunicado para, supuestamente, levantar a todo Centro Habana, y que llamaría a una huelga general».Entonces le orientó a Capote redactar un texto que llamara a «la unidad, a una concertación de partidos “por la democracia”».

Pero nada de eso ocurrió. El «levantamiento» solo era posible en las mentes calenturientas de los de la CIA, la derecha de Miami y la Casa Blanca, quienes se quedaron esperando una excusa que les propiciara una intervención en Cuba.

«Sé que cuando se habla de John Quincy Adams, los jóvenes creen que eso es una cosa del 1700. Mucha gente piensa que la idea de la anexión pasó. Sin embargo, yo les puedo asegurar que es algo muy actual», asevera Capote.

CIA depositó sus expectativas en Raúl Capote, pero él no traicionó sus principios y se convirtió en «Daniel» para la Seguridad cubanaSiete años después de convertirse en el agente Daniel de la Seguridad, considera que no ha hecho algo sobrenatural. «No todos los hombres tienen la oportunidad de servir a su pueblo, a la Patria, de esta manera», considera. «Nosotros nos entregamos a esto para mis hijos y para los hijos de todos los cubanos».

Ahora, cuando vuelve al aula de manera abierta y sin tener que fingir, siente el compromiso tremendo de continuar desde allí. «Es muy importante la batalla ideológica: la lucha que hay que librar hoy es esa. Trataré de usar mi experiencia de todos estos años para llevarla a mis alumnos y enseñarles la Historia de Cuba. Es una tremenda responsabilidad, pero quiero consagrar mi vida a eso: a los jóvenes».

Siempre habrá un Emilio

Siempre habrá un Emilio

Hasta poco antes de salir esta entrevista era considerado el vocero de las damas de blanco y uno de los «periodistas independientes» con más reportes para medios anticubanos. Sus revelaciones ponen al desnudo la vigencia de la política subversiva de Estados Unidos contra Cuba. |

«Un saludo a la audiencia de Radio República. Desde La Habana les habla Carlos Serpa Maceira, director de la Unión de Periodistas Libres de Cuba…».

La sorpresa ha sido grande: Carlos Serpa Maceira, el «periodista independiente» que más reportes tuvo para los medios anticubanos en el 2009 es, sencillamente, Emilio, agente de la Seguridad del Estado.

Su identidad decidió develarse por los órganos del Ministerio del Interior como una prueba irrefutable de la labor de los grupúsculos de la contrarrevolución en el país, desnudando así a sus principales mentores y al enfermizo propósito de las sucesivas administraciones de Estados Unidos de derrocar a la Revolución Cubana. Para tales fines, dirigen, financian, apoyan, amparan y promueven una «disidencia» sin legitimidad en la Isla.

—¿Dónde naciste?

—Soy matancero, de Cárdenas, de la tierra del líder estudiantil José Antonio Echeverría. Nací un 10 de octubre, el mismo día en que en 1868 se dio el grito de independencia o muerte en el ingenio La Demajagua por el Padre de la Patria, por eso mi nombre es Carlos Manuel.

—¿Pero tienes una afinidad muy especial con la Isla de la Juventud?

—Ahí vivo y nació mi hija que ya tiene 18 años. La Isla de la Juventud forma parte de mi historia y está en mi corazón.

 —¿En qué contexto surge Emilio?

 —Ese es mi seudónimo dentro de la Seguridad del Estado. Así se llamaba mi tío, quien me crió, pensé que llevar su nombre era la mejor forma de honrar su memoria y lo que siempre defendió. El fue combatiente en Playa Girón.

«Emilio, el agente, comenzó a cumplir misiones desde el año 2001».

Los enemigos de la Revolución no acaban de entender las lecciones, afirma Serpa.—¿Con quiénes te vinculaste entonces?

—Con el denominado Comité Pinero pro Derechos Humanos, cuyo presidente era Hubert Rodríguez Tudela, que en la actualidad se encuentra en Estados Unidos; posteriormente paso a la Fundación Isla de Pinos de Derechos Humanos y Fomento Territorial, otro grupúsculo contrarrevolucionario que estaba asentado ahí, y del que me convierto en una especie de «vocero». En esa etapa comencé a dar mis primeros reportes para Radio Martí.

«Luego me vinculé con la Unión de Periodistas y Escritores Cubanos Independientes, una pretendida agencia de prensa de igual perfil a los grupúsculos mencionados, que era dirigida por la ciudadana Fara Armenteros, hoy residente también en EE.UU.».

—¿Cómo es que se produce ese contacto?

 —Yo trabajaba como inspector estatal. Fueron algunos elementos contrarrevolucionarios los que se acercaron a mí, situación que comuniqué enseguida a la Seguridad del Estado. A partir de ese instante se decidió que empezara en esta misión.

 —¿Cómo llegas a La Habana?

 —Debido a la propia complejidad de las tareas que estaba desempeñando, se me orienta el traslado hacia la capital del país.

 «Así fue como tuve un mayor contacto con el mundo de la contrarrevolución».

 —Desde tu experiencia, ¿qué opinión te merece esta llamada «oposición» o «disidencia» interna?

 —La contrarrevolución ha vendido su alma al diablo. Son mercenarios, no son ni patriotas ni tienen convicciones. Están en función de los dólares, de hacer campaña y sacar dinero, y le voy a poner un ejemplo: Jorge Luis García Pérez (Antúnez), a quien le han dado tremenda fama hacia el exterior.

«Supuestamente, él dice que va a convocar una marcha contrarrevolucionaria en cualquier lugar de Cuba y de forma automática le mandan dinero para eso.

 «Desde aquí reportan que en la “manifestación” estuvieron 150 ó 200 personas —lo que es incierto porque, cuando ha hecho algo, son él con dos provocadores más—, y ¿qué hace Antúnez con ese dinero? Pues se da la gran vida.

 «Están los casos de Martha Beatriz Roque Cabello, que recibe por tonga la plata —y conocemos quién es Martha Beatriz—, de Elizardo Sánchez, de Juan Carlos González Leyva —este último es el secretario ejecutivo del autotitulado Consejo de Relatores de los Derechos Humanos en Cuba.

 «González Leyva se ha cogido este problema del mercenarismo como un modo para obtener provechos personales; por ejemplo, a algunas de las mujeres con las cuales ha sostenido relaciones las ha sacado del país mediante el Programa de Refugiados de la SINA. También con el cuento de recargar las tarjetas de teléfono a los presos ha pedido dinero a organizaciones contrarrevolucionarias de Miami y luego mete la mano, se lo roba.

«Está claro que a ninguno de estos llamados disidentes les asiste la moral, lo único que los anima es la ruta del dinero. Y además, buena parte de los que están vinculados a esos grupos han llegado, incluso, hasta a pedir que se recrudezca el bloqueo contra nuestra patria.

«A mí mismo me propusieron un día que iban a administrarme un blog y hasta me dijeron que le pondrían El Guayacán cubano. Con todas las letras me plantearon que querían que fuera similar al de la contrarrevolucionaria Yoani Sánchez para que ganara dinero y pudiera vivir».

—¿Y cómo se supone que funcionaría eso?

—Me explicaron que mediante el blog se le solicitarían donaciones a los  seguidores y me enfatizaron «te vamos a administrar el blog El Guayacán cubano, y a los seguidores tú les pides dinero para que puedas vivir».

«Ese blog quien realmente me lo administra es Enrique Blanco, un contrarrevolucionario radicado en Puerto Rico, de Operación Liborio, un proyecto dirigido a financiar desde el exterior a la llamada oposición.

«Él ha colgado informaciones en el blog como si fuese yo, simplemente si no puedo asistir a determinada actividad, en este caso casi siempre relacionada con las damas de blanco, se comunica de manera directa con ellas y redacta el reporte».

 Serpa: Yo puedo inventar ahora mismo una noticia y sin confirmar ni verificar nada la lanzan al aire.

 Serpa: Yo puedo inventar ahora mismo una noticia y sin confirmar ni verificar nada la lanzan al aire

—Ya que se menciona el tema de la información, ¿es difícil organizar una campaña mediática contra Cuba?

 —No es difícil. En mi caso solo tengo que comunicarme con Radio Martí y enseguida me devuelven la llamada. Yo puedo inventar ahora mismo una noticia y sin confirmar ni verificar nada la lanzan al aire.

«Hace poco fabriqué un ambiente alrededor del juicio a una contrarrevolucionaria. Dije que cuando yo salía de mi casa y pasaba por la sede del Tribunal Provincial Popular de Ciudad de La Habana había visto un gran despliegue de agentes de la Seguridad del Estado y que había podido observar también la presencia allí, aunque ellos no me vieron, de la prensa extranjera…

«Eso lo “adorné” un poco más con elementos como que los agentes de la Seguridad me habían reconocido y me habían introducido en un auto, y que bajo fuertes amenazas me llevaron hacia una unidad policial cercana.

«Cuando llamé a Radio Martí la persona que me atendió al teléfono me aclaró: “Cuando tú dices que te amenazaron tienes que explicar qué amenazas te hicieron”. Le respondí que sí, que no se preocupara y así armé mi noticia.

«Radio Martí no confirma nada. El asunto es denigrar a Cuba por cualquier motivo. Después que transmití eso me plantearon que también colocarían el reporte en los noticieros.

«En las campañas mediáticas contra Cuba el guión siempre viene desde el exterior. Se monta mucho en la mentira, en hacer historias de falsos arrestos, de incidentes donde no los hay, pero que se fabrican».

—¿Cuáles son las organizaciones que generalmente se prestan para amplificar esas campañas en el exterior?

—Con toda seguridad la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros Sin Fronteras (RSF). Son dos organizaciones que están prestas las 24 horas del día y los siete días de la semana para fomentar cualquier campaña mediática contra nuestro país.

Carlos Manuel Serpa logró acceder a los más altos jefes de la SINA, entre ellos, Michael Parmly.

Carlos Manuel Serpa logró acceder a los más altos jefes de la SINA, entre ellos, Michael Parmly.

—¿Cómo funciona el Programa de Refugiados de la SINA?

—El Programa de Refugiados de la Oficina de Intereses tiene el objetivo de demostrar que presuntamente hay un grupo de personas que se van de Cuba por persecución política, y en función de eso es que la mayoría de los elementos contrarrevolucionarios que están aquí hacen su “labor” interna.

«Ante la Sección de Refugiados deben ofrecer pruebas de que son acosados por el Gobierno cubano, inventan “argumentos” para  poder obtener una visa.

«La manipulación del término de Refugiado se pone de manifiesto en la cantidad de visas que se otorgan por este concepto cada año; sin embargo, cuando muchos de esos individuos adquieren la residencia en EE.UU. regresan de visita a Cuba sin ser molestados o detenidos por la Policía o la Seguridad del Estado, lo que no pasa con los que sí son refugiados en otros países.

«Durante provocaciones que realizaron las damas de blanco en marzo del 2010, una de esas mujeres, perteneciente al grupo de las damas de apoyo, me dijo desde el primer día: “Serpa, yo necesito que tú me ayudes con unas evidencias porque tengo la entrevista en Refugiados la semana que viene”. Estaba buscando su “aval” político. Persiguen mucho las fotografías donde aparecen en las caminatas, porque el Programa les exige, entre otras cosas, las noticias que salen en Internet y trabajan en base a eso. Óigame, cualquiera de estas mujeres van allí, llevan las fotos… y eso para la SINA es un testimonio fuerte».

—En el soporte a los grupúsculos de la contrarrevolución interna no solo actúa la SINA. ¿Qué hay con otras embajadas?

—Aquí en La Habana hay un selecto grupo de embajadas de la Unión Europea que están apoyando abiertamente a la subversión y puedo mencionar algunos casos.

«En la representación de Polonia estaba el diplomático Jacek Padee, quien se encontraba a cargo de los asuntos políticos, su presencia era frecuente en actividades de ese tipo.

«Antes de terminar su misión aquí, el señor Padee se encargó de recogerme los videos que yo tomé en varios puntos de aquí de Cuba para la realización de un documental sobre el contrarrevolucionario Orlando Zapata Tamayo. Esos videos los mandó desde su computadora a Pedro Corso, cabecilla del Instituto de la Memoria Histórica contra el Totalitarismo, un grupo radicado en Miami.

«La embajada de Holanda suele abastecer con recursos a la contrarrevolución, específicamente material de oficina; también apoya con el acceso a Internet.

«En la sede de la República Checa brindan suministro en medicamentos a los grupúsculos e incluso, les dan cita allí a los “disidentes” para documentar las “violaciones” de derechos humanos. En esas actividades se destacó el señor Pete Brandel, funcionario de la embajada checa. La representación de Suecia es otra que está metida en este asunto.

 «El consejero de la embajada de Alemania, Volker Pellet, estuvo en abierta complicidad en todos estos actos, salió para la calle a apoyar a las damas de blanco en su actividad provocativa.

«O sea, en estos planes de mala fe contra nuestro pueblo y su Revolución, algunas embajadas europeas en La Habana se han prestado al juego sucio.

«En cuanto a cómo funciona la SINA puedo mencionar la actuación que tuvieron dos de sus funcionarios: Kathleen Duffy y Lowell Dale Lawton.

«En uno de los Té literario que suelen hacer las damas de blanco, Laura Pollán, cabecilla de la agrupación, me pidió que tomara un video donde ella está agradeciéndole a la Fundación Nacional Cubano Americana el apoyo que le ha dado al grupo.

«Yo tomé las imágenes y hablé con la Duffy, quien me expresó: “Ya yo pedí autorización a mis jefes”, y desde su computadora personal cogió el video que yo llevaba en una memoria flash; me abrió una cuenta en Youtube a mi nombre y lo colgó.

«Durante lo ocurrido en marzo, Laura Pollán me ordenó que le pasara mensajes a esa funcionaria, porque ella es quien monitorea las supuestas violaciones de los derechos humanos.

«Con Lowell Dale Lawton ha sido otro tanto. Él me solicitó que le hiciera una evaluación sobre las acciones de las damas de blanco,  especialmente después del rechazo y las críticas que recibió por los medios de prensa por su participación en esas acciones provocativas.

«Mediante correos electrónicos, Lawton ha recibido fotografías y reportes que él mismo me ha pedido. Justo al día siguiente de la marcha contrarrevolucionaria convocada en Miami por Gloria Estefan yo estuve en la SINA y Lawton fue a buscarme a uno de los centros de Internet que ellos tienen, pues quería hablar conmigo a solas para solicitarme información acerca de lo que había ocurrido el 25 de marzo durante la provocación de ese día. Sin dudas, han manipulado mucho el tema de esas mujeres. En la SINA ellas tienen vía libre.

«Por otra parte, hicieron hasta hoy todas sus provocaciones porque se han sentido protegidas por las fuerzas de la Policía cubana y de los miembros del Ministerio del Interior. Saben que no se permitiría que ocurriera ningún incidente trágico, que es lo que han estado buscando.

 «Y los funcionarios de la Oficina de Intereses están al tanto; apoyan la labor subversiva no solo de las damas de blanco sino de todos los grupúsculos.

«Ahora, con la medida del Gobierno cubano de liberar a los presos contrarrevolucionarios, creo que se les está acabando la base para las acciones  provocativas. Por tanto, los he visto muy preocupados por tratar de presionar a algunas damas de blanco, entre ellas a Laura, para que no acepten la salida del país, y están desencadenando una campaña de prensa para hacerle ver al mundo que Cuba está practicando un destierro forzoso.

«Ahí ves la contradicción de su propia política contra la Isla, por una parte insisten en que la gente emigre para tratar de demostrar la falta de apoyo a la Revolución, y ahora no quieren que los contrarrevolucionarios que ellos mismos crearon y estimularon lo hagan porque se quedan sin actores para llevar a cabo sus planes subversivos».

Sus revelaciones ponen al desnudo la vigencia de la política subversiva de Estados Unidos contra Cuba—¿Quién es realmente Laura Pollán?

—Laura Pollán fue maestra de profesión. Después que ella se metió en esto de las damas de blanco ha cogido muchas ínfulas de protagonismo y de dinero, incluso ha habido pugnas entre ella y las mujeres del grupo por esa razón.

 «Es muy amiga de Eulalia San Pedro, conocida por Laly, de la FNCA. Esta Eulalia es la que le envía los fondos, a nombre de la Fundación, para todos los actos provocativos.

«A propósito, cuando yo comencé como “periodista” de las damas de blanco, en mis reportes para Radio Martí y otros medios y sitios de Internet, yo solía mencionar mucho las continuas llamadas que Eulalia le hacía a Laura en todos los Té literario, hasta un día en que la propia Pollán y otra que fue del grupo, Miriam Leyva, me dicen  que no hiciera más alusión a ese nombre ni a la FNCA en los reportes, porque esa es una organización terrorista y en cualquier momento estarían saliendo por la Mesa Redonda de la televisión.

 «Laura es manipuladora, muy habilidosa y ha estado involucrada en negocios ilícitos. Su nombre figura en la lista VIP de la SINA, eso le da la posibilidad de ser atendida de mañana o de tarde, a la hora que llegue a ese lugar».

 —¿Quién sirve de canal para entrar los abastecimientos para la contrarrevolución?

—El canal principal es la Sección de Intereses estadounidense, que sin reparo alguno está violando la Convención de Viena. Me atrevo a asegurar que un 80 por ciento de esos abastecimientos se hace mediante los funcionarios diplomáticos de la SINA.

«Para las damas de blanco han entrado cajas y cajas enviadas desde Miami por el contrarrevolucionario Frank Hernández Trujillo, del grupo de apoyo a la “disidencia”.

«La SINA ha facilitado laptop y otros medios. Es curioso, cuando entregan algo hay que firmar papeles, es como si dieran un medio básico. Tengo entendido que lo hacen para que, en caso de abandono del país, devuelvan lo que no es suyo».

—¿Con qué terroristas son los principales vínculos?

 —Además de la FNCA, hay relaciones con Horacio Salvador García Cordero, del llamado Consejo por la Libertad de Cuba. Él trabaja con Luis Zúñiga Rey.

«Otro es Ángel Pablo Polanco Torrejón, que ha estado promoviendo aquí un proyecto contrarrevolucionario que se llama Iniciativa Pro-Cambio, orientado, precisamente por Horacio y Zúñiga».

Para las damas de blanco han entrado cajas y cajas enviadas desde Miami por el contrarrevolucionario Frank Hernández Trujillo—¿Sería posible que describieras algunas de las facilidades que reciben los «opositores» que tienen acceso a la SINA?

—Una de las cosas que más llama la atención, en mi criterio, es todo lo que hacen para que esta contrarrevolución salga por Internet. Ellos han habilitado allí tres centros de Internet. Uno arriba, en el Consulado, denominado Eleonor Center, y además, el Lincoln Center y el Benjamín Franklin Center. Los nombran Centro de Recursos Informativos de la Sección de Intereses, dirigidos por la Oficina de Prensa y Cultura de la SINA.

«Allí distribuyen literatura contrarrevolucionaria y por ejemplo, reproducen como 100 ejemplares del periódico The Miami Herald, para distribuirlo entre los contrarrevolucionarios; pero también ponen esas publicaciones a disposición de los que van a trámites migratorios.

«A la SINA la sigo viendo como un “Estado Mayor”, desde donde se dirige táctica y estratégicamente la actividad de la contrarrevolución. Desde esos locales se preparan e instruyen a sus miembros y se les permite también imprimir volantes, declaraciones por cualquier cosa, sacar copias de materiales que después se distribuyen allí mismo, incluso se los hacen llegar a los propios funcionarios».

—Tú, ¿cómo accedes a la SINA?

 —Al igual que a otros, me dieron la posibilidad de asistir todos los miércoles, pero cuando me reconocieron como el «periodista» de las damas de blanco, autorizaron también mis entradas los lunes. En ocasiones la SINA me ha permitido que yo entre y haga mis trabajos en ese lugar.

 —¿Actualmente posees alguna categoría especial entregada por la Sección de Intereses?

 —Estoy visado. El gobierno de Estados Unidos me dio acogida mediante el Programa de Refugiados por mi aval «contrarrevolucionario». Se consideró que yo era un «perseguido» por mi labor como «periodista independiente».

 —¿En qué año?

 —El 16 de noviembre de 2009. Por cierto, la visa la gestionaron algunas embajadas de la Unión Europea aquí en La Habana, específicamente Ingemar Cederberg, ex ministro consejero de la representación de Suecia.

 —¿Cómo se fabrica un «disidente»?

 —Yo soy un disidente fabricado. Mi caso es un ejemplo de cómo es posible hacer creer en el exterior que aquí existe una «gran» oposición y proliferación de grupos «anticastristas», como suelen denominarlos.

 «En este mundillo podrán encontrarme como miembro, directivo, vocero… de agrupaciones casi fantasmas, que rezan en papeles y sin embargo, en el plano interno, el pueblo ni sabe que existen, porque no tienen arraigo y mucho menos seguidores.

«Para ser más explicito: Soy el coordinador nacional del proyecto cívico cultural Julio Tang Texier, financiado desde Miami por el terrorista Ángel de Fana Serrano, de Plantados por la Democracia, y quien ya había cumplido 20 años de prisión en Cuba por actividades  terroristas; pero ahora se las quiere dar de pacifista, de supuesto defensor de los “derechos humanos”.

«Soy director de la biblioteca independiente Ernest Heminway; director de la Unión de Periodistas Libres de Cuba —una “organización” que integran otras cinco personas, todas con el marcado interés de abandonar el país. Esa “Unión de Periodistas Libres” la sufragan también desde Miami, en este caso el Directorio Democrático Cubano (DDC).

«Fui representante de la Brigada 2506, mediante la cual recibí teléfono móvil y financiamiento para actos provocativos en nuestra patria, y bueno, soy el corresponsal de la revista Misceláneas de Cuba, que se edita en Suecia y la dirige el contrarrevolucionario Alexis Gaínza.

«Me han denominado vocero y miembro de la junta directiva del llamado Frente Nacional de Resistencia y Desobediencia Cívica en Cuba, cuyo soporte económico proviene del DDC, de Mujeres AntiRepresión (MAR) por Cuba y otras agrupaciones de Miami que integran la autotitulada Asamblea de la Resistencia.

«Por si fuera poco me encargaron ser enlace nacional de los presuntos Gobiernos de Oposición, que dirige desde Puerto Rico Enrique Blanco, el mismo que me administra el blog.

«Así es como se fabrica un “disidente” o un supuesto opositor, que hoy se esconden detrás de la fachada del bibliotecario independiente, del periodista independiente, del defensor de los “derechos humanos”…».

Los enemigos de la Revolución no acaban de entender las lecciones, afirma Serpa.

Los enemigos de la Revolución no acaban de entender las lecciones, afirma Serpa.

—¿En qué crees que radica la fortaleza de la Revolución Cubana?

—En esa unidad que ha existido entre el pueblo y su Revolución. En esa unidad en torno a nuestro invicto Comandante en Jefe Fidel Castro y hacia Raúl. Por la fuerza de las ideas que históricamente hemos defendido.

Alguna vez pensé que si bien no pude ser un combatiente del Ejército Rebelde, o hacer clandestinaje contra Batista, o empuñar un arma contra los mercenarios que desembarcaron por Playa Girón, o ser un miliciano apostado en su trinchera cuando la Crisis de Octubre, o ir a Angola, o Etiopía, la vida me ha dado la oportunidad, desde esta misión, de colocarme en la primera línea en la defensa de nuestro pueblo.

«Sin dudas, hay quienes continúan subestimándonos, pero existe una cuestión clarísima: los Órganos de la Seguridad cubana han estado, están y estarán presentes en el lugar y en el momento propicio. Los enemigos de la Revolución, de dentro y de fuera, no acaban de entender las lecciones, porque siempre, donde menos lo esperen, habrá un Emilio».

El regalo para mi hija Tita

Desde que comencé este trabajo he perdido muchas amistades, por eso cuando me comunicaron que mi identidad saldría a la luz me puse por un lado muy contento, porque es el regalo para mi hija Tita. Sabrá que su padre no es un traidor.

En una ocasión —siendo ella más pequeña—- fue a verme a la casa un contrarrevolucionario y a la niña se le ocurrió escribir un cartel con tiza en el portal que decía: «Libertad para los Cinco Héroes». Me acuerdo que este personaje me comentó: «Ven acá, ¿pero eso es lo que tú le estás enseñando a tu hija?».

También mis amigos sabrán que yo nunca he cambiado de bando, pero por otro lado lamento que se devele quién soy, porque realmente en mi trabajo escalé a posiciones importantes dentro de la contrarrevolución y podría seguir siendo útil.

FUENTE: Deisy Francis Mexidor, tomado de Juventud Rebelde

 

Recibe agente de la seguridad cubana carné de miembro de honor de la Unión de Periodistas de Cuba

 

La Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) designó miembro de honor a Carlos Serpa, joven profesional que infiltró a grupúsculos anticubanos y denunció sus acciones contra el país, ordenadas y financiadas desde Estados Unidos.

En una ceremonia que fue señalada como inicio de la celebración anual de la Jornada de la Prensa Cubana, se anunció también el otorgamiento a Serpa de la Orden Félix Elmuza, la distinción más importante de la organización periodística.

Serpa, un joven que actuaba como corresponsal voluntario de emisoras radiales en la Isla de la Juventud, permaneció infiltrado durante 10 años entre los elementos enemigos de la Revolución cubana informando sobre sus planes desestabilizadores.

Papel principal jugó como vocero para medios del exterior de las denominadas damas de blanco, lo cual le permitió conocer y suministrar datos sobre financiamiento y orientación que reciben de la Oficina de Intereses de Estados Unidos y embajadas europeas acreditadas aquí.

 Igualmente, no solo hizo públicos ahora esos vínculos, sino también sus relaciones con conocidos terroristas como Luis Posada Carriles y Santiago Alvárez, quienes viven en territorio norteamericano.

 Al hablar en el acto, Tubal Páez, presidente de la UPEC, dijo que Serpa demostró cómo se fabrica un supuesto disidente en Cuba para usarlo en la campaña mediática realizada en el exterior y calzar con falsas noticias las provocaciones ejecutadas en la nación.

Resaltó los peligros vividos por Serpa durante su penetración a la contrarrevolución y la importancia de su misión para conocer anticipadamente los planes de los enemigos de Cuba y adelantarse a ellos.

Serpa explicó que se siente orgulloso de su país y del trabajo revolucionario llevado a cabo y agregó que el "agente Emilio" de la Seguridad del Estado, nombre usado clandestinamente, continuará laborando por la Patria en otras tareas.

Interesante resultó el encuentro de Serpa con varios periodistas de distintos medios de difusión que le habían increpado durante su cobertura de las provocaciones contrarrevolucionarias sin conocer la realidad y ahora le abrazaron y dieron la bienvenida en el gremio.

 

Fuente Prensa Latina

Las razones de Cuba: testimonio impactante de dos cubanos en las filas de la “disidencia”.

Las razones de Cuba: testimonio impactante de dos cubanos en las filas de la “disidencia”.

 

El capítulo “Los peones del Imperio” de la serie Razones de Cuba, transmitido este sábado por la Televisión Cubana, devela los estrechos vínculos de la contrarrevolución interna con el gobierno de EEUU.

Carlos Serpa y Moisés Rodríguez, dos agentes cubanos infiltrados en las filas de la llamada “disidencia” cubana, reconocen en el documental que muchas de estas personas son capaces de vender su alma al diablo, y son animados desde los Estados Unidos.

Moisés Rodríguez, un trabajador de la Aduana del aeropuerto internacional José Martí, estableció vínculos en la prisión con el contrarrevolucionario Elizardo Sánchez y, a partir de ahí, tuvo la oportunidad de recibir instrucciones para actividades conspirativas incluso de los funcionarios de la Oficina de Intereses de Washington en La Habana.

El agente Vladimir para la Seguridad cubana fue hasta enviado por dicha Oficina a Miami donde tuvo entrevistas con connotados terroristas, entre ellos Luis Posada Carriles y conoció de los planes para tratar de consolidar en Cuba un movimiento desestabilizador.

Para ello, se utilizarían como punta de lanza contra Cuba, las denominadas Damas de Blanco, financiadas directamente desde Estados Unidos por medio de una fundación dirigida por otro terrorista, Santiago Alvárez, subordinado a Posada Carriles.

Los nombres de Marta Beatriz y Laura Pollán, dirigentes de ese grupo, surgieron en las grabaciones de las conversaciones telefónicas con Estados Unidos y en las imágenes de distribución de las cantidades de dinero que continuamente se enviaban para pagar a las Damas de Blanco.

Carlos Serpa, hizo la prueba para la filmación del documental de la transmisión de una inexistente detención que le hacía la policía cubana y la inmediata reproducción por Radio Martí de tal noticia falsa, que jamás fue constratada.

Otro caso similar era el de Laura Pollán hablando con los medios de difusión estadounidenses sobre la represión que sufría en ese momento de parte de la Seguridad cubana mientras las cámaras revelaban que ni un solo agente se encontraba en toda el área donde se concentraban las Damas de Blanco.

Para mí Cuba es lo primero y lo seguirá siendo, dijo Serpa, recordando los momentos difíciles desde el punto de vista familiar pues mientras realizaba la tarea encomendada, su pequeña hija escribía al frente de la casa un mensaje pidiendo libertad para los cinco antiterroristas cubanos presos en Estados Unidos.

La contrarrevolucionaria Martha Beatriz entregaba dólares a 18 Damas de Blanco para mantenerla activas, afirma uno de los agentes, que aseguraron que estos grupos forman parte de la estrategia de subversión de EEUU contra Cuba.

Carlos Serpa declaró que la SINA es el estado mayor de la contrarrevolución en Cuba, y que el periodismo independiente en Cuba tiene tutores norteamericanos. Añadió que “la contrarrevolución interna lo llamó para inventar supuestos actos de provocación”.Carlos Serpa declaró que la SINA es el estado mayor de la contrarrevolución en Cuba, y que el periodismo independiente en Cuba tiene tutores norteamericanos.

La contrarrevolucionaria Martha Beatriz entregaba dólares a 18 Damas de Blanco para mantenerla activas, afirma uno de los agentes.