Blogia

Dalia

Comenzó en Villa Clara Taller Regional Periodismo y Prevención de riesgos

Comenzó en Villa Clara Taller Regional Periodismo y Prevención de riesgos

Con interesantes y enriquecedores debates transcurrió la jornada inicial del Taller regional Periodismo y Prevención de riesgos , inaugurado este lunes en la Casa del Científico de  Santa Clara.

Profesionales de la prensa que atienen el tema científico técnico en diferentes medios de la provincias centrales del país, desde Matanzas hasta Ciego de Avila, han recibido conferencias de parte de expertos de la nación, en el interés de adquirir más conocimientos  y estar más preparados en su misión de educar e informar a la población sobre asuntos complejos referidos al cambio climático y sus impactos en el planeta, fundamentalmente la ocurrencia de fenómenos meteorológicos extremos.

El cambio climático y los desafíos en la geopolítica, los Estudios de Peligro, vulnerabilidad y riesgos que se acometen en Cuba, la reducción de desastres en el sistema de la salud pública cubano y la variabilidad del clima han sido, entre otros, los aspectos analizados y que han provocado enjundiosos comentarios y reflexiones de los colegas que participan en el curso, organizado por el CITMA, la UPEC, el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, y oprganismos internacionales vinculadas a la isla.

Ante fenómenos que hoy marcan el planeta como huracanes, tsunamis, sismos, sequías extremas, lluvias intensas, deshielos de los glaciares y penetraciones del mar, lo fundamental es adoptar una actitud más responsable  del ser humano para lograr la adaptación y mitigación, también con voluntades políticas, han insistido los conferencistas.

Disminuir vulnerabilidades y actuar en consecuencia con la protección de un planeta que sufre también de la acción desmedida de la mano del hombre y comprender este fenómeno como un hecho social y no solo natural, es una de las ideas centrales defendidas por los especialistas de primer nivel que han participado en el curso, donde también se ha profundizado en los planes de reducción de desastres en Cuba y la necesidad de trabajar desde los medios para lograr una mayor percepción del riesgo y como enfrentarlo.

 El taller prosigue este martes con conferencias sobre la Defensa Civil en Cuba, el desarrollo local, cómo comunicar los riesgos, Género y Cambio Climático y Desastres de origen geológico, además de talleres de intercambio entre los participantes. 

El miércoles concluye este certamen que deviene una interesante vía de comunicación para los profesionales de los medios que abordan una sunto tans ensible para la población.

 

Los 50 de un héroe

Los 50 de un héroe

Ramón Labañino, otro héroe de la República de Cuba, celebra sus 50 años tras las rejas de cárceles norteamericanas por el único delito de evitar la muerte de hijos de su pueblo.

Ramón penetró junto a sus hermanos de lucha, organizaciones terroristas radicadas en Miami, y que provocaron la pérdida de miles de hijos e hijas de nuestro pueblo y de otras naciones del mundo.

Aunque lejos y separado de su familia, Ramón sabe que celebró sus cinco décadas de vida más acompañado que nunca, con el cariño de un pueblo y de muchas personas de bien del planeta quienes seguiremos batallando hasta verlo regresar junto a sus hermanos Gerardo, Fernando y Antonio, junto a René, que ya está en Cuba, y así poder abrazarlos y ofrecerles las muestras de respeto, admiración y amor a quienes han sido paladines de la altivez y la dignidad.

Recibirá el beso de sus queridas Aylín, Lizbeth y Laura, y de su esposa Elizabeth, y también el beso de la Patria que contempla orgullosa a sus cinco hijos.

¡Felicidades, Ramón!

Gerardo Hernández: el cumpleaños de un héroe

Gerardo Hernández: el cumpleaños de un héroe

En una apartada y oscura prisión de Victorville, California, un Héroe celebra sus 48 años en silencio, pero acompañado por millones de personas que en el mundo conocen muy bien de su inocencia y su dignidad.

Gerardo Hernández Nordelo dibujará otra de sus caricaturas y sonreirá al pensar en su Adriana, la pequeña chica de ojos grandes y negros, que lo cautivó para toda la vida. 

Gerardo no pensará hoy en la injusticia, porque su alma  no sabe albergar el odio y la venganza. 

Así llega a sus 48 años, erguido, sonriente, haciendo gala del sobrenombre Cuba con el cual le han bautizado en la prisión, un apodo que lleva con orgullo porque es símbolo de la hidalguía de su patria. 

Gerardo sabe que ahora mismo, en Washington, muchos amigos del mundo libran una batalla sin cuartel para romper el muro de la desinformación y gritar verdades frente a la Casa Blanca sobre un caso manipulado políticamente desde el principio. Allí solicitan al Presidente Barack Obama que firme la amnistía de los luchadores antiterroristas cubanos. Es una ola solidaria que nada ni nadie podrá contener.

Este 4 de junio, Gerardo recordará sus tiempos de estudiante, cuando se graduó cargado de sueños, en el Instituto de Relaciones Internacionales. Cerrará los ojos y vendrán a su mente las imágenes de Angola, y él, vestido de soldado por las causas justas del mundo.

O cuando partió para la misión, y besó a su madre y a Adriana, sin contarles que partiría muy lejos para evitar la muerte de sus coterráneos, y se despidió de los amigos, con la certeza de que emprendería un camino difícil  y que a partir de ese momento cambiaría su nombre e identidad, y se infiltraría en grupos terroristas que desde Miami organizan ataques criminales contra el territorio cubano.

Recordará aquel día en que fue capturado como un vulgar asesino, en medio de la madrugada, y cuando le propusieron traicionar. 

Gerardo pensará ahora mismo en la idea del Maestro Mayor, nuestro Martí, y recordará que “el deber de un hombre está allí donde es más útil”. 

A sus 48 años resume los cerca de quince años de prisión: cuando ha sido enviado al hueco, las veces que le impidieron a su esposa Adriana que lo visite en su prisión; las tantas ocasiones  que la justicia norteamericana le ha negado una revisión del caso, cuando las pruebas y las evidencias de las violaciones y desmanes en el proceso están sobre la mesa.

Volverá al año 2001, cuando recibió la sentencia de dos cadenas perpetuas más quince años y sus palabras absolutas de dignidad: 

“Su señoría, la Fiscalía considera, y así lo ha pedido, que debo pasar el resto de mi vida en una cárcel. Confío en que si no es en este, en algún otro nivel del sistema, la razón y la justicia prevalecerán por encima de los prejuicios políticos y los deseos de venganza y se comprenderá que no hemos hecho ningún daño a este país, que merezca semejante condena. Pero si así no fuera, me permitiría repetir las palabras de uno de los más grandes patriotas de esta nación, Nathan Hale, cuando dijo: "Solo lamento no tener más que una vida para entregar por mi patria". 

Cuando cumple 48 años y ya la piel no es tan tersa y hay huellas del paso del tiempo en su cuerpo, Gerardo sabe que no está solo, que la campaña por la libertad de los Cinco empieza a ganar muchas amigas y amigos que no cesarán de reclamar justicia. 

Y sonreirá con ese humor criollo, porque tres lustros no han podido doblegarlo. Ahora mismo, con esa fe y alegría que jamás ha perdido,  estará pensando en René y en ese nuevo combatiente que ya está por las calles cubanas como otro soldado de la esperanza. Entonces recordará su mensaje al héroe devenido hermano de lucha:Alguien me ha preguntado cómo diremos ahora que no somos cinco, sino cuatro. ¡Error! ¡Somos cinco y seguiremos siendo cinco! Si hoy tenemos que continuar la lucha no es solo por los otros cuatro, es también por René, porque lo conocemos y sabemos que él no será realmente libre hasta que estemos todos de regreso en la Patria. La diferencia es que esta batalla, que será hasta el final por los Cinco, cuenta desde hoy con un nuevo abanderado.

¡Felicidades René! ¡Tus cuatro hermanos celebramos contigo, orgullosos! 

Que sea entonces, este 4 de junio, cumpleaños de Gerardo, un nuevo motivo para seguir levantando nuestras voces por esos hombres dignos que tienen que volver a esta patria para abrazar a su pueblo, y ver tanto amor repartido, y admirar el azul del cielo, el brillo del Sol y una tierra irredenta.

5 de junio: salvar el planeta Tierra

5 de junio: salvar el planeta Tierra

Imaginemos un mundo de barbarie. Un mundo donde todos derramemos desechos a las calles, los ríos y los mares, donde caminemos sobre el césped de los parques, o donde los millones de seres humanos que habitamos el planeta cortemos las flores y los árboles, o asesinemos indiscriminadamente a los animales. 

Cerremos los ojos y pensemos por un segundo en ese mundo donde todos y todas seamos irresponsables y destruyamos cada día, cada hora, cada minuto o segundo esta casa grande que nos dio la vida y nos acogerá en nuestra muerte. 

No somos apocalípticos. Más bien deseamos cantar a la esperanza.

El mundo que imaginemos tiene que ser, inexorablemente, otro: un mundo azul y verde, donde se escuche el trino de las aves, y donde se recicle la basura, donde los empresarios y las industrias apuesten por hacer producciones limpias y no verter desechos al medio natural.

 

Un mundo donde corran transparentes las aguas de los ríos, y de los mares y océanos, donde respiremos un aire puro, y donde tengamos muchos árboles para que nos den su sombra y sus frutos, donde se usen las fuentes de energía renovable y se olvide la palabra polución. 

Un mundo donde los productores de alimentos conozcan las leyes de la naturaleza y salvaguarden la tierra, que es la madre de cada uno de nosotros.

El Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio desde el año 1973 a propuesta de la ONU,  constituye uno de los principales vehículos que las Naciones Unidas utilizan para fomentar la sensibilización de la comunidad internacional sobre la naturaleza y promover la atención y acción política al respecto. 

El objetivo esencial: motivar que las personas se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible y equitativo, promover el papel fundamental de las comunidades en el cambio de actitud hacia temas ambientales y fomentar la cooperación, la cual garantizará que todas las naciones y personas disfruten de un futuro más prospero y seguro. 

Es un día para pensar cada cual individualmente: ¿qué puedo hacer yo para proteger el medio ambiente? En esta fecha se realizan múltiples actividades como concentraciones en calles, conciertos, concursos en las escuelas; se plantan árboles, se hacen campañas de reciclaje, saneamiento y limpieza en las comunidades, se efectúan eventos para socializar conocimientos e informaciones, así como campañas ambientales en los medios de comunicación, entre otras muchas iniciativas. 

Pero en realidad, salvar el planeta debería ser una obsesión diaria de quienes vivimos en la Tierra y queremos entregar un futuro mejor a las generaciones venideras.

Aunque parezca paradójica, la frase elegida para la conmemoración internacional en este 2013 es: "Piensa. Come. Ahorra. Reduce tu Impacto Ambiental". Cuando millones de seres humanos padecen y mueren de hambre, el lema tiene como prioridad reducir la cantidad de alimentos que se desperdician por las clases más ricas y que llega al 30% de la producción mundial. 

En Cuba, país que vive grandes transformaciones sociales y económicas, la Jornada acoge una idea esencial: “Por una agricultura sostenible para sostener el futuro”, en defensa de la producción de alimentos, pero con un manejo responsable de los suelos. 

Habrá otras conmemoraciones en este mes como el Día Mundial contra la Desertificación y la sequía y el Día del árbol. 

Que sea entonces este 5 de junio, un paso inicial, un punto de partida para comenzar a realizar acciones ambientales en nuestras casas, en nuestras escuelas, en nuestras entidades, en nuestras calles, plazas y parques, en nuestros ríos, mares y nuestras montañas. Concluyo con una frase enviada por una amiga a propósito de esta efeméride especial: “No destruyamos el lugar en que vivimos, cuidémoslo. Es uno de los secretos de la felicidad, la belleza y la inteligencia”.

Adiós a mi tía Zoila

Adiós a mi tía Zoila

 

Hace exactamente un mes mi tía Zoila acaba de decirnos adiós a los cien años de edad. Decidió que, después de vivir con tanta fuerza, tanta calidad de vida, tanta voluntad, una persona como ella no merecía estar encima de una cama.

Mi tía Zoila se nos fue, dejándonos un dolor muy grande, pero casi estoy segura de que ella tenía la certeza de que fue y seguirá siendo uno de los seres más importantes en mi vida.

Mi tía unía un carácter muy recio, con una dulzura interior que valía la pena descubrir.

Fue la madre de mi madre.

Cuando mi abuela Basilia  murió, mi madre tenía 14 años.

Viviendo en una casa de campo, hace más de 70 años, mami tuvo que asumir la casa, la atención de su padre y sus hermanos.

Tía Zoila ya estaba casada, y un día llegó al hogar, y encontró a la adolescente tan triste y agobiada que ese mismo día se la llevó para que viviera con ella, a pesar de la tremenda miseria que la asolaba.

Se quisieron de manera entrañable, y mi tía siempre asumió ese rol de protectora que jamás pudo abandonar hacia su hermana más pequeña.

Con los descendientes fue igual. Conmigo, especialmente. Siempre me contaba que cuando yo era una bebé de tres o cuatro meses, y estaba muy grave por una enfermedad del hígado llamada toxicosis, los médicos llamaron a mi padre para decirle que sólo un milagro podría salvarme.

Papi lloró mucho encerrado en el baño, y mi tía escuchó ese llanto que él intentaba ocultar de todos, particularmente de mi madre. La vida se le iba a la recién nacida que había llegado a la familia. Entonces tía, desesperada,  rogó mucho al cielo y a todos sus santos para que yo me salvara, aunque fuera muy malcriada. Apareció una medicina que era imprescindible, y me salvé, claro también conservo esa dosis de malcriadez que ella pidió al más allá. Ella aseguraba que aquellos ruegos fueron escuchados, y en mi niñez yo creía esa aseveración.

Tía Zoila me acompañó en mis instantes más alegres y más tristes.

El regalo mayor en mi infancia era ir de vacaciones con mis hermanos, mi madre y tía Duve a la casa de tía Zoila, de mi prima-hermana Mirta González y de su esposo, entrañable para mí, Antonio Miguel, también director de la televisión cubana. Allí encontraba todo el amor del mundo y un lugar donde echaba a volar todas mis fantasías.

Mi prima Mirta, nuestra querida Tá, directora de programas de radio y de televisión, nos condujo por el mágico camino de los medios de comunicación. Entré con ella al Instituto Cubano de Radio y Televisión, la vi grabar programas de radio, dirigir actores, saboreé la dulzura de la edición de un producto audiovisual.

Tía Zoila también era una artista. Laboró en Atrezo Infantil, y de sus manos salían títeres, trajes de muñecos y artistas, hadas y brujas malas. En esos talleres desplegué mis alas.

Tía fue también costurera en la novela La Peña del León en Matanzas. Allí también dejó huellas.

También fue transgresora. Cuando sintió que su matrimonio le iba mal, se divorció cuando esa palabra era todavía una ofensa o un delito femenino.

Antes de 1959 fue a Estados Unidos a trabajar en una factoría, para ayudar a mi madre, que ya tenía dos hijos pequeños (mis hermanos mayores), pues mi padre había quedado sin trabajo por comunista.

Después del triunfo de la Revolución, Zoila Perera regresó a Cuba, porque aquí en su Patria, decidió echar raíces.

Me enseñó a amar las plantas y los animales. Conservaba un libro de Biología que yo leía en mi niñez, y que tenía que devolvérselo inmediatamente, porque era su tesoro. Con ella empecé a amar a perros, gatos, aves, árboles frondosos y flores de todo tipo.

Todavía recuerdo sus viajes al Zoológico y al Jardín Botánico, cuando era capaz de hablar con monos, elefantes, hipopótamos, jirafas, y helechos.

Cuando comencé a estudiar en La Habana la carrera de Periodismo, las puertas de esa casa siempre estuvieron-como ahora- abiertas para mí.

Las comidas más deliciosas (junto a las de mi madre y de mi tía Duve) eran las que elaboraba mi tía Zoila.

Y como artista que ella era, bordaba, tejía, convertía en milagros trozos de tela para que yo pudiera vestirme.

Siempre guardaba para mí una ropa que podía servirme, porque jamás dejó de tenerme en cuenta.

Cuando fracasé en amores, lloró junto conmigo, cuando estuve enferma, siempre la tuve a mi lado. Cuando triunfé, defendiendo mis tesis de Licenciatura y luego de Maestría, también la tuve.

Tía Zoila siempre mencionaba la virtud de sentirse acompañada por el espíritu de un negro esclavo africano, que era amigo de abuelo. Se llamaba Simón Carucho y practicaba religiones traídas desde el continente negro. Según tía Zoila, Simón Carucho le había prometido a abuelo Francisco que a él y su familia nunca les pasaría algo malo, porque él siempre iba a protegernos.

Según cuenta, Simón Carucho iba al monte, a hablar con sus deidades. Tía Zoila se encomendaba a Simón Carucho cuando tenía penas y angustias. Y confiaba en él. Tenía una imaginación increíble que de alguna manera nos transmitió a las generaciones que llegamos después de ella..

También peleaba mucho: con los compañeros de trabajo, con la familia, con los nietos, con los hijos, con los vecinos. Decía todo lo que sentía, de una manera desenfrenada, a veces sin medir consecuencias. Prodigio de sinceridad, y modelo de una persona que no tenía doble moral, aunque lacerara con algunas palabras. Pero después de una discusión, lloraba, o se amargaba pensando que podía perder el amor de un ser querido. Puedo asegurar que jamás eso ocurrió.

Tía Zoila fue mucha tía Zoila y tanto sembró, que recogió frutos en tantas personas a quienes hizo el bien. Tenía un corazón grande, que cuando lo abría para alguien, era capaz de dar hasta la vida.

Celebró sus cien años rodeada de cariño, con cakes traídos de todas partes y carne de puerco asada (su comida favorita), flanes, vianda frita, frijoles negros…Ese día de junio vistió de lujo, arreglada, con joyas, porque jamás dejó de presumir.

Cuando sufrió en diciembre el infarto cerebral, decía que no quería vivir así, imposibilitada.

¿Cuántos requisitos se necesitan para morir?, le preguntó a mi hermana cuando sólo le faltaban días para abandonarnos, sin perder aquella entereza y espíritu de fuego que siempre la caracterizó.

A su hija, nuestra querida Tá le dijo que sabía cuanto trabajo estaba ocasionando.

Mi tía Zoila no quiso vivir en una cama, después de tanta energía, tanta vitalidad, tanto coraje. Y dijo adiós.

Confieso ahora mismo que no puedo aceptar la muerte de alguien que parecía el símbolo de la eternidad. Pero quizás ahora mismo vuelva a equivocarme. Tía Zoila es eterna, se queda en cada persona donde dejó sus huellas, su vigor, su fuerza, su amor. ¡Para siempre!

 

René en la patria

René en la patria

Las cubanas y cubanos y las personas de bien del mundo estamos felices con la noticia de tener a René en Cuba. Ver su felicidad, la alegría del pueblo y de su familia es una fuerza más para no cejar en el empeño de continuar batallando hasta ver a Gerardo, Ramón, Tony y Fernando en nuestra isla, abrazados por nuestro sol y los sentimientos de amor de todas y todos los que habitamos aquí.

Como periodista hubiera deseado reportar esta noticia, pero sé que llegará el momento de ver y abrazar a René en Villa Clara. Entretanto, reproduzco en mi página lo que reseñan los colegas de la prensa nacional de este, otro hito importante de la historia de Cuba.

 

Yo seré solamente un ciudadano y patriota cubano

Juana Carrasco

 

Un mensaje a los jóvenes cubanos en boca de René González Sehwerert suena a lección sabia: «Que aprendan a querer su historia, que estudien mucho, sobre todo Historia. Que aprendan por qué estamos aquí, y por qué tenemos que seguir defendiendo esto. Son momentos difíciles, complicados, pero tenemos que profundizar en nuestras raíces y hacer que la juventud se apropie de lo que estamos construyendo, porque no hay muchas más alternativas y tenemos que defender esto».

Lo dice quien ha pasado 13 años de su vida en una prisión injusta, y en ella ha hecho historia junto a sus cuatro hermanos que todavía permanecen en la ergástula imperial.

Este lunes 6 de mayo puede hablar libre, ha iniciado los trámites para renunciar a su ciudadanía estadounidense.

«Logramos derribar un muro» —sé que lo dice en plural porque está la firmeza de los Cinco, de su familia que en la lucha se ha convertido en una sola, de Cuba y de la solidaridad internacional—, pero todavía quedan otros muros por derribar y para René ese es «el compromiso primero» y así lo hace saber.

Llega con emociones encontradas a este momento de la batalla, cuando tenía una «libertad supervisada absurda», porque el cambio de posición del Gobierno de Estados Unidos, precisado por las circunstancias, ocurre cuando ha perdido lamentablemente a su padre, Cándido, y ese es el catalizador para la decisión de la jueza Joan Lenard de permitirle permanecer en Cuba a cambio de la renuncia de la ciudadanía, algo que había solicitado René en más de una ocasión.

«Pero creo que prima la alegría, la felicidad de estar aquí, de sentir el cariño de la gente cuando uno anda por las calles, y saber que para mis hermanos es un pequeño rayito de esperanza, es una alegría que ellos reciben en la cárcel. La imagen de mi reunión con mi familia es una esperanza para ellos, es la visualización de algo que ellos ven posible. Y lo que es fundamental, mi incorporación a esta lucha, que va a ser mi prioridad. Una vez que hayamos finalizado todo este asunto de la libertad supervisada, veremos cómo incorporarnos a esa lucha y hacer el máximo para que al final se haga justicia o se corrija esa injusticia, porque ya la justicia no se puede hacer. Y que ellos regresen con nosotros».

Lo reitera cuando responde a la pregunta de en qué trabajará en Cuba… «Todavía no he tenido tiempo de pensar que haré a partir de ahora». Sin embargo, no titubea: «Mi prioridad son nuestros hermanos… seguir trabajando por su libertad… y merecer ese cariño del pueblo».

René precisa algunos elementos del proceso: «La jueza nos dio un período hasta el día 16, lo que hicimos hoy fue el primer paso de ese proceso, que es la solicitud de la renuncia a la ciudadanía. Lo que queda, ya depende de ellos, un certificado que ellos van a redactar a partir de mi solicitud y una vez que estén firmados los documentos, queda en manos del Gobierno norteamericano, del Departamento de Estado, el aceptar la renuncia. Ellos, antes del día 16, deben emitirme una certificación de pérdida de la ciudadanía.

«Una vez que esa certificación me sea entregada, yo seré solamente un ciudadano y patriota cubano», y siento como se le hincha el pecho, sonríe y aprieta con cariño la mano de Olguita, su esposa, quien también sonríe.

Es una historia larga y de alguna forma el pueblo cubano se ha visto vinculado a ella, dice del apresamiento de los Cinco, del juicio, de la dureza de la prisión que en un principio se les aplicó con el máximo rigor con el propósito de que cedieran, lo que demoró durante dos años el inicio de «un juicio largo, plagado de irregularidades, en el que los fiscales simplemente se olvidaron de su legalidad, actuaron arbitrariamente».

Una prueba que enfrentaron con los recursos que tenían, cada uno a su manera: «Yo haciendo ejercicios; Antonio, como saben, comunicándose, haciendo sus pinturas; Ramón en su deporte; Fernando estudiando, y Gerardo con ese humor que tiene, que lo eleva por encima de cualquier tragedia, pero al mismo tiempo no podemos olvidar que sufriendo la posibilidad de morir en la cárcel.

«O sea un proceso duro, pero mi presencia aquí dice que se puede enfrentar. Hay que enfrentarlo con toda la moral que nos ha dado primero haber crecido aquí y estar defendiendo esto».

René señala lo que cree que fue un elemento muy importante frente a los fiscales y con la población carcelaria, el que «nos vieran como gente de dignidad, la dignidad que emanó de esta lucha, nos dio frente a la prisión un estatus y eso nos permitió, a los Cinco, pasar esta etapa sin problemas, inclusive hasta con el respeto de los carceleros en la mayor parte de los casos.

Es una lucha, es una experiencia terrible, pero de la que uno, si se lo propone, puede salir. Aquí estoy yo, y los cuatro están en la misma disposición de seguir luchando, pero no podemos olvidar que no lo merecen. Lo importante es saber que son 15 años, que multiplicados por cuatro son 60; bueno conmigo, 75 años, en conjunto, de injusticia, robados a cinco familias cubanas, robados a cinco cubanos que debíamos estar aquí, y creo que es importante que no olvidemos eso. Que es lo más importante, que tenemos que seguir luchando para que ellos regresen. Van a resistir, no se van a doblegar, pero tenemos que traerlos».

René agradece «la solidaridad que es abrumadora», y confiesa que les afectaba no poder responder a todas las cartas, que tanto les apoya. «Nos perdonan no poderles responder», y se lo dice a la gente cubana,a la que le siente la misma esencia, la solidaridad, el espíritu, y el cariño de siempre. Y para Obama le desea «Coraje, es todo lo que necesita, tener coraje para hacer justicia».

¿Qué le falta a la campaña de solidaridad?, le pregunta un periodista, tan preocupado como los demás por lograr el regreso de todos: «Le falta una sola cosa, que se entere la sociedad norteamericana, que el pueblo sepa que el Gobierno nos puso en prisión para defender a sus terroristas, y para hacerlo obligaron a una jueza a decirme a mí: El terrorismo es malo, pero tú no tienes derecho a combatirlo aquí…

Por cualquier vía que puedan acceder a la sociedad norteamericana, háganlo, porque ellos tienen que saber…».

René González: Me siento feliz de incorporarme a la sociedad a la que pertenezco

Yailé Balloqui Bonzón

«Me siento feliz de estar en Cuba, de estar con mi familia, con mi pueblo. De incorporarme a la sociedad a la que pertenezco». Estas fueron las primeras declaraciones de René González Sehwerert en la Isla desde que el pasado 3 de mayo la jueza Joan Lenard, de La Florida, aceptara la solicitud presentada por el luchador antiterrorista para modificar las condiciones de su libertad supervisada y permanecer en Cuba, a cambio de su renuncia voluntaria a la ciudadanía estadounidense.

Acompañado de su esposa e hijas y de su abogado Phillip Horowittz, el Héroe de la República de Cuba llegó a las cuatro de la tarde de este lunes a la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana para iniciar, formalmente, el trámite de renuncia voluntaria a su condición de ciudadano norteamericano.

Vestido con camisa azul a cuadros y mostrando un ánimo en el que no se perciben señales del sufrimiento que le causaron tantos años de injusta detención y retención en Estados Unidos, el luchador antiterrorista saludó a vecinos del lugar quienes, emocionados, lo congratularon y conversó con la prensa que lo aguardaba a su salida de la sede diplomática.

«Hay muchas emociones encontradas en este proceso. Murió mi padre y en medio de estas circunstancias fue que se nos dio la oportunidad de que al final la jueza accediera a mi petición. O sea, es un proceso complicado, pero hay que tomar la mejor parte», afirmó René, visiblemente emocionado.

Comentó que, ya dentro del edificio, «se llenaron las aplicaciones necesarias y en breve se me extenderá el certificado. Una vez que lo tenga en la mano, ya no soy ciudadano norteamericano y seré un orgulloso ciudadano cubano, sinceramente».

Detalles relacionados con el proceso no es prudente ofrecerlos ahora, explicó René, para que ninguna declaración «interfiera en este asunto que fue tratado de una forma profesional por los señores de la embajada».

Instado por JR a comentar sobre sus cuatro hermanos de lucha —Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González y Antonio Guerrero—, quienes aún permanecen presos en Estados Unidos, René recalcó sobre la necesidad de continuar luchando para sacarlos de la cárcel.

«Es una injusticia, un crimen que estén presos; no merecen estarlo. Tenemos que seguir luchando porque los necesitamos en Cuba. Los necesita su familia, el pueblo cubano y ellos no merecen estar donde están», concluyó.

La Casa como un árbol: seguimos reclamando justicia

La Casa como un árbol: seguimos reclamando justicia

Como un encuentro multinacional fue catalogada la Peña cultural “La casa como un árbol”, que este 5 de mayo tuvo lugar nuevamente, como cada día 5, a las cinco de la tarde en los jardines de la sede villaclareña del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, en el empeño común de demandar la libertad de los cinco héroes cubanos.

Dedicada a los días de las madres, del campesino, y de la lucha contra la homofobia, la cita solidaria reunió a un grupo de artistas del territorio que cantaron y danzaron en nombre de las causas justas, la paz y la amistad. Entre ellos, se presentaron al público allí reunido el poeta repentista Eduardo Cruz León y su pequeño hijo, el Quinteto de saxofón, el Conjunto artístico Decadanza de Caibarién, así como el Septeto Cubanacán que entre otras ofertas artísticas regalaron música cubana y estampas latinoamericanas.

El encuentro tuvo como invitados especiales a los estudiantes del Colegio canadiense George Brown, quienes con su Proyecto Destino Cuba, permanecen durante un mes en la provincia para conocer más el trabajo social y comunitario que se realiza en el centro de la isla. En nombre del grupo, la joven Cherly ratificó la satisfacción por este acercamiento a la Mayor de las Antillas y anunció la decisión de crear un Club solidario con nuestro país y con la causa de los Cinco, a su regreso a su nación.

De igual manera, jóvenes de Zimbabwe y de Viet Nam que estudian en universidades villaclareñas se refirieron a fechas históricas importantes de sus patrias, mientras que también se escuchó la intervención del artista de Corea del Sur, Ok Sang Im, quien se refirió a la idea de preparar una obra plástica que tienda un puente entre ambos pueblos.

En la sección de Correspondencia llegó la niña caibarienense Lais Brida Rodríguez, quien recibió una carta del luchador antiterrorista Fernando González, mientras que se anunció además la participación de un grupo de ciclistas de Sagua la Grande, que, mediante un proyecto de la UJC, llamado “51 por los 5”, recorrieron este domingo sitios vinculados al Che, para concluir su visita en esta peña.

De la Villa del Undoso también estuvieron presentes mujeres sagüeras, agrupadas en el Club “Mariana Grajales”, y del poblado de Vueltas asistieron los integrantes del Grupo de solidaridad con los cinco en esa localidad del municipio de Camajuaní. Fue una tarde de domingo donde una vez más se vivió la satisfacción de la solidaridad que en el centro de Cuba renueva los sentimientos de amor y de justicia.

Llama Esteban Lazo a librar batalla contra las indisciplinas sociales

Llama Esteban Lazo a librar batalla contra las indisciplinas sociales

 

En Villa Clara, Esteban Lazo llamó a enfrentar actitudes negativas desde las propias comunidades como el robo, la corrupción, el delito, y las indisciplinas, y significó que esta batalla es de todos, como elemento esencial para defender  la Revolución.

 “La máxima autoridad en una circunscripción es el pueblo, los electores que eligieron a su representante ante los órganos de gobierno. En este hecho reside lo esencial, que convierte la participación de las masas en el poder real”. 

Así expresó en Villa Clara Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, al intercambiar este sábado con habitantes del Consejo Popular de Vueltas, en el municipio de Camajuaní, y con delegados de ese territorio, donde habitan 14 mil personas.

En su visita,  el también miembro del Buró Político estuvo acompañado por Yudí Rodríguez Hernández, miembro del Buró Provincial del Partido y Marisol García Cabrera, Secretaria de la Asamblea Provincial del Poder Popular, junto a las máximas autoridades camajuanenses. 

En el Policlínico “Manuel Fajardo Rivero”, Lazo se interesó por la labor de esa unidad asistencial, al dialogar con integrantes del Consejo de Dirección del centro y un grupo de pacientes, además de conocer los servicios que allí se prestan, de alta calidad.

Al comentar sobre lo que ha hecho la Revolución Cubana en materia de derechos humanos, se preguntó cuanto cuesta mantener los altos indicadores de salud, educación, cultura y la formación de profesionales de diversas ramas en la nación.

¿Cuánto cuesta formar un médico, un ingeniero, garantizar que un niño vaya a una escuela primaria o la secundaria? ¿Cuál era la esperanza de vida al triunfo de la revolución? ¿Cuánto era la mortalidad infantil? Se preguntaba al comparar esos indicadores sociales en Cuba actualmente y antes de 1959. ¿Existe un derecho humano más importante que defender la vida? , enfatizó.

Más adelante reflexionaba: “Si la mortalidad infantil era de 60 por cada mil y ahora mueren solo cuatro por cada mil vidas, ¿cuantas personas se han salvado en estos años? Son  millones”, aseveraba el dirigente político y gubernamental, quien puntualizaba: “Es imprescindible ir a la historia, mirar al pasado, para saber andar hacia el futuro, es importante saber lo que se tiene para defenderlo”.

Juan Ferrer Falcón, Presidente del Consejo Popular de Vueltas, le ofreció una detallada información sobre la labor de esa demarcación, donde se han edificado importantes obras con el apoyo conjunto de todos los vecinos, y citó como ejemplos la reparación de escuelas, policlínicos, la construcción de un parque y la solución de problemas con iniciativas propias y que son preocupaciones de quienes residen allí. “No está todo logrado, pero este es un pueblo muy trabajador, con muchos principios y muy noble”, expresó Ferrer Falcón. 

Más adelante Esteban Lazo llamó a enfrentar actitudes negativas desde las propias comunidades como el robo, la corrupción, el delito, y las indisciplinas, y significó que esta batalla es de todos, como elemento esencial para defender  la revolución ante un enemigo que aún pretende dividirnos. 

También convocó a lograr mayor eficiencia y ahorro en todos los sectores, producir más, además de sustituir importaciones en renglones esenciales como la producción de alimentos, un asunto que catalogó vital para el país por los altos precios de los mismos en el mercado internacional. 

“El reto mayor de estos tiempos es la unidad , en un mundo en caos, guerras, donde hay crisis de alimentos, económica, financiera, energética, carencia de agua, se impone trabajar todos en el objetivo común de construir una sociedad más perfecta, para lo cual es preciso trabajar con mayor ahínco”, precisó Esteban Lazo en su intervención 

SE REUNE ESTEBAN LAZO CON DIRIGENTES Y EMPRESARIOS DE VILLA CLARA.

Un llamado a la necesidad de orden, disciplina, exigencia y responsabilidad, hizo el Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular Esteban Lazo Hernández, en una reunión de intercambio realizada con el Gobierno Provincial de Villa Clara en Pleno.

El también miembro del Buró Político del Partido se interesó por el estado de ejecución de los proyectos inmersos en el Programa de Desarrollo Local y la agricultura, a la vez que exhortó a elevar la cultura económica y política en la población. 

¨Hoy estamos trabajando en un nuevo modelo económico –dijo- y no cabe duda de que su aplicación ya va entrando en etapas mucho más complejas y difíciles. Eso desde luego lleva mucho más trabajo y seguimiento.¨ 

En la reunión de intercambio -que estuvo presidida además por Jorgelina Pestana, Presidenta del Gobierno en Villa Clara, Yudi Rodríguez, Miembro del Comité central del Partido y de su Buró en el territorio, así como por Viceministros de diversas ramas- el Presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo, resaltó la importancia de las medidas económicas adoptadas en el país. 

¨Todas estas medidas son para salvar el Socialismo, la Revolución, y para construir un Socialismo póspero y sostenible que no puede ser posible donde no exista disciplina, conciencia, trabajo, eficiencia.¨

 De modo particular Esteban Lazo debatió con delegados y diputados los principales planteamientos de los electores. También destacó la importancia de realizar correctamente las Asambleas de Rendición de Cuentas en el barrio. 

¨Esas Asambleas más que verlas como un derecho jurídico de nuestro sistema político a veces las vemos como un compromiso, una formalidad. Nosotros estamos obligados a cambiar esa formalidad, en ello nos va la vida.¨ 

El dirigente advirtió además de la necesidad de fortalecer ese eslabón al que catalogó como los ¨cimientos de todo nuestro sistema social.

Dalia Reyes Perera y Ariadna Chirino Vázquez, de CMHW

Fotos: Manuel de Feria García y Victor Valdés, Piti.