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JOVENES EXTRANJEROS QUE ESTUDIAN EN VILLA CLARA AFIRMAN QUE CUBA NO ESTA SOLA

JOVENES EXTRANJEROS QUE ESTUDIAN EN VILLA CLARA AFIRMAN QUE CUBA NO ESTA SOLA

Frente a las calumnias, las mentiras y acusaciones internacionales contra Cuba, la solidaridad con la isla continuará creciendo en todo el planeta, ratificaron estudiantes extranjeros que estudian en Villa Clara.

 

Esa fue la idea central del Segundo Encuentro Provincial de Brigadas de solidaridad, que tuvo lugar en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los pueblos en este territorio, y que concluyó con declaraciones finales que reafirman que Cuba No está sola.

 

Iniciativas que promuevan en diferentes puntos geográficos del planeta la realidad cubana, así como tras ideas como marchas, encuentros culturales y deportivos, mensajes a familiares y amigos, coloquios sobre los cinco héroes, entre otras ideas, se fomentaron en esta cita que habló de unidad en torno a la isla.

 

En Villa Clara hay más de 2 Mil jóvenes extranjeros que cursan estudios superiores en diversas especialidades, entre ellas Ciencias médicas, carreras pedagógicas y otras vinculadas a las ramas humanísticas y técnicas.

 

 

 

 

Vilma, la evocación perenne

Vilma, la evocación perenne

La última vez que tuve frente a mí a Vilma Espín fue aquí, en la Plaza de la Revolución Ernesto Che Guevara.

Vino a la celebración por un aniversario de la Federación de Mujeres Cubanas en Santa Clara, y aunque su salud se veía quebrantada, con un andar más lento y la voz más pausada, mantenía la vitalidad y la energía interior que irradiaba donde quiera que estuviera.

Vilma hablaba con esa mezcla de firmeza y ternura que ella pudo lograr, una dulzura que contagiaba a todas las personas que dirigía, y  a quienes arrastraba al cumplimiento de tareas muy difíciles.

Vilma era y es la Federación de Mujeres Cubanas. Y es amor.

Tuve la posibilidad de compartir con ella, en la Habana, durante otras actividades que me estremecieron: aniversarios de Círculos infantiles, Días del Miliciano, celebraciones del Día Internacional de la Mujer, sesiones de la Asamblea Nacional.

La vi hablar, enérgica, en el Parlamento Cubano, defendiendo ideas  en nombre de las mujeres, que es decir también en nombre de todas y todos los cubanos, en nombre de la Patria. No hubo ley que se aprobara donde no estuviera su mano.

El derecho al trabajo, la maternidad y la paternidad responsables, igualdad y equidad de género, Código de familia, compartir y No ayudar… Fueron ideas muy renovadoras que enarboló y con las cuales contribuyó a construir una sociedad más abierta, de futuro…La atención a las familias con desventaja social, las casas de niñas y niños sin amparo familiar, la Comisión de Prevención Social, para atender directamente a los que equivocaron el camino y en quienes siempre confió para su reinserción  a esta isla que es de todas y de todos, fueron misiones que asumió con una pasión tan inmensa que todavía se siente su presencia, con ese sello tan personal que le imprimió a todo lo que hizo.

Vilma era una de las mujeres más maternales que he conocido, y no sólo porque cuando hablaba o compartía con sus hijas, hijos y nietos, se le veía radiante, sino porque cada vez que se acercaba a una muchacha o a un joven, a una niña o un niño, desbordaba toda su ternura, sus enseñanzas.

Vilma era la modestia devenida mujer.

Jamás la vi aprovechando su historia para creerse por encima de los demás. Su forma de conducirse en la vida, y hasta de criticar lo mal hecho con severidad, pero con dulzura,  son lecciones que no debemos de olvidar en estos tiempos difíciles…

Hace unos días, una villaclareña  que fue dirigente de la FMC me dijo que su paradigma fue Vilma. Imagino ahora mismo cuantas personas podrán decir lo mismo.

Con unos colegas visité el Mausoleo erigido a los integrantes del Segundo Frente…Allí, en un lugar tan sencillo como su vida, está el lugar donde reposa Vilma Espín para siempre. Pero hoy no quiero hablar de despedida. Hoy, cuando Vilma cumple 80 años, quiero dedicar una flor a esa mujer que fue Alicia, Mónica, Deborah, o la Mariela de la clandestinidad, y que siempre nos enseñó que la vida trasciende cuando se hace una obra buena…

 

DESTACAN IMPACTOS EN EL PAIS DE INVESTIGACIONES CIENTIFICAS DE VILLA CLARA

DESTACAN IMPACTOS EN EL PAIS DE INVESTIGACIONES CIENTIFICAS DE VILLA CLARA

Villa Clara tiene un amplio potencial científico, que se revierte en los impactos y resultados económicos de interés para el país, afirmó en Santa Clara Georgina Bonilla Pimentel, Secretaria General del Sindicato de la Ciencia en Cuba.

 

Destacó que hay más de 50 resultados científicos que se introducen en la producción de alimentos, en los cuales tienen gran incidencia el Instituto de Biotecnología de las Plantas, así como el Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales.

 

“Este territorio tiene un buen sistema de integración de la ciencia donde se vinculan investigadores y productores, que hace posible que los resultados sean visibles no sólo en Villa Clara, sino en otras provincias”, argumentó Bonilla Pimentel.

 

“Los investigadores van al terreno, recorren la isla  y constatan en la base los impactos de su trabajo, lo cual hace que estos dos colectivos, vanguardias nacionales,  sean reconocidos nacionalmente”, significó la dirigente sindical.

 

 

 

Ecos de un festival

Ecos de un festival

Ecos de un Festival (I)

 

Cuando el Trigésimo Segundo Festival Nacional de la Radio Cubana cerró sus puertas el pasado 26 de marzo en el fabuloso teatro de Cárdenas,  abría una nueva etapa en la historia de un medio que hasta hoy sigue siendo el más masivo en todo el planeta.

La participación en el certamen ofreció la posibilidad de debatir, reflexionar y polemizar sobre retos que tenemos hoy los radialistas en la isla, y que nos compromete a caminar con paso ágil para imprimir un pensamiento moderno a todo lo que hacemos sin perder nuestra misión esencial: servir al pueblo y llevar nuestro mensaje al mundo.

¿Cuánto hacemos los realizadores hoy en nuestros propósitos de informar, educar y recrear? ¿Cómo anda la crítica a nuestra programación? ¿Estamos convencidos de que nuestros mensajes tienen el impacto que deseamos y necesitamos en nuestros receptores? ¿Cómo hacer una Radio participativa? Por esos temas comenzaron las sesiones teóricas con las ponencias de Cecilia Mederos, de la CMHW, de Villa Clara y Alicia Sosa, de Radio Cadena Agramante,  de Camagüey, con sus ponencias “La Radio no tiene quien le escriba” y “La Radio Participativa”.

La segunda jornada de trabajo, también realizada en la Escuela del Partido “José Smith Comas” en la ciudad de Matanzas, nos convocó inexorablemente a una nueva manera de hacer radio.

Fue precisamente Jorge Domínguez  Morado “Chicho”, de Radio Ciudad del Mar, en Cienfuegos, quien puso los puntos sobre las íes.

Algunas ideas expresadas por el colega nos convocan a remover hasta las raíces todo lo que estamos haciendo hasta el momento.

Chicho concretó opiniones como estas que suscribo y comparto: “la evolución tecnológica ha transformado la manera de consumir noticias, pero también la forma de investigar y producir noticias; el contenido no es el rey, la conversación es la reina; los periodistas del futuro seguirán contando historias de  manera colectiva, de los barrios y las comunidades;  el reto es la convergencia multimediática; el tránsito hacia la convergencia de las redacciones es una realidad; para lograr esta integración hay que aprovechar las potencialidades de la radio cubana y cambiar mentalidades. La concepción inicial de cajita de música se fue, hoy la radio es inmediatez, interactividad y participación”.

Experiencias muy positivas salieron a la luz, por ejemplo, hace cuatro años se inauguró el Portal de la Radio Cubana con un trabajo en ascenso muy reconocido actualmente.

Tubal Páez, Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba y Guillermo Pavón Pacheco, Vicepresidente del ICRT  y Director de la radio Cubana, expusieron sus criterios sobre el tema

“La historia de las tecnologías no nos puede pasar por encima, tenemos que ser capaces de insertarnos en este mundo con un país que no es del primer mundo, pero que tiene un talento reconocido internacionalmente”, explicó Pavón, quien valoró que esto debe ser un trabajo de equipo, integrador, mientras que Tubal enfatizaba que si pretendemos llevar nuestra realidad y defender nuestras verdades, “es preciso unir a todos los profesionales de los medios y emplear las nuevas herramientas en la defensa de un mundo mejor, más seguro, más humano y justo”.

En mi criterio la idea vino a reforzarse con la ponencia “La Radio y los hábitos de vida en Cuba ¿van de la mano?”, de Fabio Hernández Coset, Director del Centro de Investigaciones del ICRT, quien nos puso al corriente sobre nuevos estudios sobre la recepción del medio, los horarios y días preferidos, así como los grupos etáreos que nos sintonizan con mayor regularidad.

Todos estos análisis vuelven a poner sobre el tapete asuntos de urgentes análisis y debates impostergables en cada emisora del país.

  

Ecos de un Festival (II)

A manera de un programa de radio, y con el desenfado que la caracteriza en su conducción, la colega Arleen Rodríguez Derivet llegó el 25 de marzo en horas de la mañana a la Escuela del Partido “José Smith Comas”, de Matanzas con dos invitadas muy especiales.

Mirta Rodríguez, la madre de Antonio Guerrero y Elizabeth Palmeiro, esposa de Ramón Labañino, protagonizaron una jornada cargada de sentimientos, lágrimas, sonrisas, anécdotas e historias que nos acercaron más a esos seres humanos cubanísimos que son nuestros cinco héroes presos injustamente en cárceles norteamericanas por luchar contra el terrorismo.

Mirta y Elizabeth subrayaron la importancia de la radio como medio de comunicación que ha devenido líder en la batalla por el regreso de los héroes.

También significaron cómo hoy se intenta silenciar por la gran prensa los detalles del proceso, mientras que a Adriana y Olga, esposas de Gerardo y René, respectivamente,  se les niega las visas para visitar a sus compañeros.

Se habló también de poesía, de amor, de compromisos para hacer mensajes de mayor calidad sobre  el tema, de buscar alternativas para romper el muro de silencio que aún se erige sobre el tema en Internet.

A propósito, Elizabeth insistió en que la opción que tenemos los cubanos y las personas de bien del mundo para contribuir a la liberación de los Héroes es continuar movilizando a la opinión pública internacional e incrementar por todas las vías posibles, la solidaridad con esta causa y afianzar la batalla política.

Yuzaima Cardona, Jefa de Información de la Radio Cubana dio a conocer que hoy contamos con 34 programas, 62 secciones, 22 horas semanales y 63 páginas en Internet, dedicadas a la difusión de la batalla por la liberación de los Cinco.

Fue la tercera jornada del Festival, que dejó el compromiso renovado con una causa que sigue robándonos el sueño a quienes no descansaremos hasta ver a esos cinco cubanos regresar libres a la patria.

 

 

Ecos de un festival (III)

La novia de Matanzas y de toda Cuba, la poetisa Carilda Oliver Labra, Premio Nacional de Literatura, fue la protagonista de la última jornada matutina del Festival Nacional de la Radio Cubana.

Carilda llegó feliz al Museo “Ruta del Esclavo”, situado en el Castillo de San Severino, un sitio Monumento Nacional que conserva historia y tradiciones, además de una profunda y vasta información sobre la esclavitud y su legado.

Una vez más, la creadora de versos inolvidables  hizo gala de su maestría en la comunicación con el público.

Llegó con un poema que habla de unidad para los desamparados del mundo, dedicado en esta ocasión a la hermana nación haitiana. Versos que integrarán una compilación que hace Casa de las Américas, cuyos autores son Premios Nacionales de Literatura.

No pudo faltar “Me desordeno”, que arrancó más de un aplauso a los asistentes a esta cita con una de las mayores exponentes de las letras cubanas.

Carilda fue condecorada con el Sello 85 Aniversario de la radio Cubana, mientras que prestigiosas figuras de la cultura nacional recibieron lauros y condecoraciones otorgados por el Gobierno de la ciudad de  Matanzas.

 

Ecos de un festival (IV)

 

La Gala de Premiaciones, en el Teatro Cárdenas fue otro símbolo de cultura y buen gusto.

Habíamos disfrutado la noche anterior del reconocimiento a las individualidades del certamen, al compás del danzón, nuestro baile nacional. Fue como el preámbulo de lo que vendría en la gala final.

En el teatro de Cárdenas presenciamos un espectáculo bien concebido, donde se unieron diversos ritmos musicales.

Diecisiete lauros a las mejores obras fueron entregadas esa noche en que cerraron las cortinas de un certamen, pero se fundieron otros sueños y compromisos.

Habían transcurrido cinco días intensos, en que compartimos sobre nuestras experiencias de hacer radio, desde una emisora del litoral, hasta aquella del Segundo Frente, enclavada en el macizo montañoso más bello de Cuba. Fueron días de escuchar y aprender con los colegas de esa emisora municipal emblema, que es Radio Güines, o de oír al siempre amigo Onelio Castillo Corderí, el joven director provincial de la Radio en Camagüey, quien imprime una mezcla de alegría, talento y profundidad en todo lo que hace, y quien nos confesó que “si no hago periodismo, me muero”.

Ese fue el sabor con que nos despedimos, al día siguiente, mientras los radialistas de toda la nación, como hermanas y hermanos de siempre, intercambiamos correos electrónicos, teléfonos y abrazos con una idea común: volveremos a encontrarnos. ¡Por el futuro de esta radio nuestra!

Hoy en Santa Clara se habla de béisbol

Cuando faltan sólo horas para que comience la gran final de la Cuadragésima Novena Serie nacional de béisbol, aquí en el centro de la isla, se sigue hablando de pelota, que “es redonda y viene en caja cuadrada”, como afirman los especialistas.

Si bien la mañana en la ciudad de Santa Clara amaneció con cierto aire de tristeza por la pérdida del sexto juego por parte del equipo del patio, en la medida en que avanza el día y se aproxima la hora del enfrentamiento entre Naranjas e Industriales sube la tensión y también la efervescencia de un pueblo, que, a decir de quienes nos visitan por estos días “hace mucho tiempo no se vivía en un campeonato”.

En los mercados, las bodegas, el transporte público, no se habla de otra cosa: que si Yandi Díaz y Borrero cometieron errores fatales, que si la fanaticada enmudeció anoche en el Estadio, que hoy “tienen que morir” con las botas puestas, para regalarle al pueblo el triunfo dorado.

En la emisora CMHW se concentra la población a cada minuto: El jugador industrialista Lázaro Vargas junto a Reinaldo Taladrid, periodista de la televisión entran y salen a los programas para debatir, polemizar, e imprimir un sello de cubanía a esta jornada. Mientras cientos de personas lo esperan afuera de este medio de comunicación para conversar, tirarse fotos, corear consignas, mostrar carteles y otras ingeniosas iniciativas, como leones de peluche colgados por el cuello en los manubrios de una bicicleta.

En Telecubanacán los periodistas, editores, y narradores y el resto del colectivo de realización se aprestan a reforzar las transmisiones.

José Luis Cortés “el Tosco”, afamado compositor e intérprete nacido en el barrio el Condado de Santa Clara trajo una canción especial para la ocasión, y ha compartido junto a la población esta fiebre naranja.

“Lo más importante es el enfrentamiento de dos grandes de la pelota cubana, porque quien gana a la larga es el deporte y es nuestro pueblo, que ha disfrutado en grande esta cita deportiva que finaliza en el centro de la isla”, ha dicho Taladrid.

Mientras escribo estas líneas, el pueblo, concentrado en el Parque Vidal, despedía a sus peloteros que marchan ya para el Sandino.

Como dice una colega- retomando una canción del argentino Fito Paéz- ¿quién dijo que todo está perdido?.

¡Esta noche se rompe el corojo!.

 

 

MUJERES CUBANAS: RAZONES PARA UN 8 DE MARZO

MUJERES CUBANAS: RAZONES PARA UN 8 DE MARZO

Hace exactamente una centuria, durante la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, se proclamó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. La idea fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de cien mujeres procedentes de 17 países.

Un año después, en marzo de 1911, se celebró por primera vez la fecha  en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de un millón de personas, que exigieron para las mujeres el derecho de voto y el de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

Una mirada a la historia nos aporta otros datos: el 25 de marzo de ese mismo año, más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes, murieron en el trágico incendio de la fábrica Triangle en la ciudad de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.

Desde entonces la celebración de este día ha devenido un momento especial para hacer jornadas de reclamos por la paz mundial, contra la guerra, o en defensa de los más legítimos derechos de las féminas en todo el planeta.

Así, el Día Internacional de la Mujer ha adquirido una nueva dimensión.

El creciente movimiento, reforzado por las Naciones Unidas mediante cuatro conferencias mundiales sobre la mujer, ha contribuido a que la conmemoración sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de sus derechos y su participación en la vida política y económica.

Es, entonces, una ocasión más para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y homenajear a esas féminas que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de la humanidad.

En nuestro país, a partir del año 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro y Vilma Espín, combatiente de la Sierra Maestra y luchadora clandestina contra la dictadura batistiana, se convierten en abanderados del inicio de otra revolución dentro de las profundas transformaciones sociales que se realizaban en la isla.

El surgimiento de la Federación de Mujeres Cubanas, la colocación de la mujer en el lugar que había ganado por derecho propio, el protagonismo en las principales batallas que comenzaron a librarse a partir de entonces en la construcción de una nueva sociedad, fueron conquistas insoslayables.

Las cubanas ascendieron, como nunca antes, a cargos de dirección en los principales renglones, elevaron su cultura, su nivel profesional, y unieron sus fuerzas junto a la máxima dirección revolucionaria para reafirmar sus derechos.

En materia jurídica se avanzó de manera inusitada. Por ejemplo, se firmó el Código de Familia, que transforma los conceptos de las relaciones puertas adentro de los hogares.

Ante nuevas realidades, el Código de Familia en Cuba es sometido a un somero estudio, para adecuarlo a las condiciones actuales de la nación.

Indiscutible es el ascenso de las cubanas a puestos gubernamentales. Ahora mismo en pleno proceso eleccionario, se   insiste en que la población tenga en cuenta a las mujeres destacadas en cada comunidad para ser nominadas como candidatas a delegadas del Poder Popular.

En estos momentos la presencia femenina en la Asamblea Nacional alcanza el 43,16 por ciento, con 265 mujeres diputadas.

Sin embargo, el camino para lograr el pleno ejercicio de la igualdad no es fácil. Subsisten muchas barreras que todavía nos impiden ubicarnos plenamente en el lugar que nos pertenece y que nos hemos ganado por derecho propio, como protagonistas de esta obra que todas y todos construimos.

Aún existen rasgos de machismo, estereotipos, mitos, manifestaciones de violencia, la doble carga a la cual estamos sometidas, pero lo que sí NO podemos negar es el crecimiento de las cubanas en las últimas cinco décadas.

Constituimos un alto por ciento de la fuerza profesional y calificada del país, somos mayoría en sectores decisivos como la educación y la salud, y también estamos presentes en la dirección de Ministerios, organismos y entidades.

Las cubanas están presentes, junto a los hombres de la isla,  en las misiones internacionalistas.

Se cuenta, por otra parte, con muchísimos espacios para dialogar, profundizar sobre nuestras preocupaciones y anhelos. Hoy somos más respetadas, y sin lugar a dudas, más plenas.

Aquí, en el centro de Cuba, he tenido la satisfacción de compartir con muchas mujeres de diferentes sectores que me dan la certeza de cuánto hemos crecido en estos tiempos, apenas sin darnos cuenta.

Mujeres que dirigen cooperativas de producción agropecuaria, como la ingeniera Ismeysys López Moreno, o profesionales que alcanzaron el título de Doctoras en Ciencias, como la profesora Milagros Román, de la Universidad Central Marta Abreu de las Villas, o la científica Zenaida Rodríguez Negrín., al frente del Centro de Bioactivos Químicos de la casa de altos estudios.

También jóvenes como Maricel Pino, delegada, Presidenta de un Consejo Popular y diputada a la Asamblea Nacional, o Mirta Díaz Upierre, obrera,  delegada de circunscripción, dirigente femenina, o Anolan Turiño , fundadora de la FMC, y quien asegura que hoy todo es diferente, porque las mujeres están en todas partes, y ya pueden tomar decisiones por ellas mismas.

En un diálogo con la joven villaclareña Regla Dayamí Armenteros, integrante del Consejo de Estado de la República de Cuba, me aseguraba que ser mujer en este país es un motivo más para estar felices de la obra que hemos edificado, todas y todos los cubanos.

Por eso, y porque este 8 de marzo, mujeres en todo el mundo, volverán a alzar sus voces en reclamo de sus derechos inalienables que le han sido negados, las cubanas miramos al futuro, orgullosas de una nación que nos ha enaltecido, para siempre.

 

Somos mucho más que dos

Somos mucho más que dos

“Conocí a René en una playa habanera. Una pareja de amigos nos presentó, y enseguida me atrajo porque es un hombre apuesto, alto, luego cuando comenzamos a conversar comprendí que era lo que yo buscaba: sus sentimientos, su manera de pensar, su inteligencia. Lo que añora cualquier mujer para compañero de su vida”.

Así describe Olga Salanueva a René González, su esposo, uno de los cinco cubanos presos hoy injustamente en Estados Unidos por combatir contra el terrorismo.

Aquel primer encuentro fue el 17 de abril de 1983.

Como habían advertido los amigos que los presentaron, estaban hechos el uno para el otro. Había química entre ambos.

Exactamente un año después, se casaron y escogieron precisamente para su boda el 17 de abril, porque René es piloto, y porque esa fecha tiene un simbolismo muy grande: es el día de la Defensa Antiaérea y Fuerza Aérea Revolucionaria.

Un año después, fruto del amor nació Irmita, la primera hija.

Y luego vino una misión para él: marchar a Estados Unidos e infiltrarse en grupos terroristas enemigos para impedir la muerte. Y ante el deber, llegó la necesaria separación de la pareja, y la reunificación posterior en Miami. Y el nacimiento de Ivette en esa ciudad.

Cuando la pequeñita tenía cuatro meses y medio, René fue detenido.

Olga recuerda aquel momento como el más terrible de su vida.

“Yo sé lo que es allanar una casa, no respetar el llanto de una mujer, de dos niñas, no supe de él en varios días hasta que se presentó a corte. El ha confesado que ese es el instante más duro, porque fue cuando tuvo que tomar una decisión inmensa: o te arrancas todo lo que te ha atado, tu familia, tu amor, tus sueños, o encuentras justificaciones para traicionar. El decidió por sus principios, por eso ha sufrido los más duros castigos, el ensañamiento, la prohibición de que yo pueda visitarlo, aislamiento en la cárcel, presiones de todo tipo, pero no claudicó, no claudicamos”.

Comenzó así un largo proceso, una larga cadena de injusticias  y crueldades que hasta el día de hoy lo hacen permanecer tras las rejas. Olga también fue detenida por unos meses, para hacer flaquear la voluntad de René.  Desde el 2000, cuando fue deportada,  a ella se le impide ver a su esposo. Pero nada, sin embargo, la ha debilitado. Olga ha sorteado todos los obstáculos. Lucha, defiende el amor y la esperanza.

En cartas enviadas desde el lugar donde permanece confinado, él le ha escrito:

“Nosotros, mientras tanto, seguiremos siendo dueños de la risa, del optimismo, de la alegría de vivir  y de la satisfacción de  haber pasado por todo esto sin arrodillarnos, sin humillarnos, y sobre todo, sin amargarnos. Si acaso me faltara decirte algo sería el darte las gracias por tu amor, por tu apoyo y por haber estado a mi lado durante este tiempo dándome este aliento que todavía me acompaña y me acompañará por siempre.(…)A veces quisiera tener más tiempo e imaginación para desbordarte de cartas, poemas y mensajes. Me parece poco lo que te escribo para expresarte todo lo que has representado en mí en la última mitad de mi vida, pero me consuela saber que cada momento que hemos pasado juntos ha sido un momento para regocijarnos en nuestro amor y hacernos la vida feliz el uno al otro”.

Olga conserva cada carta  enviada por René desde la cárcel. Las que ella le remitió cuando estaba prisionera nunca llegaron a su destino. Pero las misivas de su amado son la mayor prueba de una historia de amor que se fortalece.

Como una sanción adicional, a ella se  le niega la visa para visitarlo en Estados Unidos. Por eso con dolor, confiesa que no tienen una foto de la familia: ellos dos, junto con Ivette e Irmita. Pero asegura  que espera el día del encuentro, sin odio, porque ese sentimiento malsano no ha podido destruir el amor.

“Sigo batallando, llevo la vida como cualquier mujer cubana, y en cualquier lugar donde puedo alzar mi voz, digo las verdades de este proceso matizado de intereses políticos. Pensaron que René, igual que Gerardo, quien tampoco ha podido ver a Adriana desde que fue encarcelado, tenían que tener un límite, pero no saben de qué madera están hechos esos hombres. Pero nada los hizo flaquear. Nosotras estamos junto a ellos, y nada ha impedido que nuestra familia sea feliz, a pesar del dolor de la separación que nos han impuesto”. Así expresa esta mujer que conmueve por su valentía y dignidad.

Desde su prisión injusta,  Antonio Guerrero, el poeta de los cinco, acaba de hacer un poema llamado “Mensaje de regreso”. Cuando lo escribió, confiesa, pensaba en René y en Olga, con la esperanza de que sea René el primero que pueda regresar a la patria para encontrarse con su amada.

Muy pronto estaré de regreso,

casi en un abrir y cerrar

de tus profundos ojos.

Prepara la noche sin reloj

las sábanas anchas

tu piel de rosa.

Poco a poco

ve deshaciendo

tus trenzas de dudas y temores

ante el espejo

que te ayudó a vencer tanta espera.

Sonríe con la más desordenada  sonrisa de tu cuerpo

No pudieron derrotarnos

los genios de la desesperanza.

Ya verás, amor.

Todos los dolores

se apagarán de una vez

cuando mezclemos en un beso

el sabor de las lágrimas.

 

 

¿Qué vamos a hacer?

¿Qué vamos a hacer?

“¿Qué  vamos a hacer?” Con esta pregunta culminaba Ricardo Alarcón de Quesada sus palabras  de clausura del Encuentro de Cubanos residentes en el exterior, celebrado a finales de enero en el Palacio de las Convenciones de la Ciudad de la Habana.

¿Qué vamos a hacer? Decía el Presidente del Parlamento Cubano cuando ofrecía nuevos elementos sobre el caso de los cinco ante un auditorio que desconoce muchos detalles del proceso.

¿Qué vamos a hacer? es la pregunta que hoy se hacen millones de cubanos y miles de personas de bien del mundo, cuando prácticamente las puertas jurídicas están cerradas para un proceso matizado de intereses políticos hasta la raíz.

¿Qué podemos hacer para que los cinco regresen a la patria, o para que Olga y Adriana puedan visitar a sus esposos René y Gerardo en las prisiones injustas?

En ocasión del décimo aniversario del encarcelamiento de los luchadores antiterroristas, Gerardo enviaba un mensaje especial al mundo:

“La última palabra en el caso de los Cinco la tienen ustedes, nuestras hermanas y hermanos de Cuba, de los Estados Unidos y de todo el mundo, que a lo largo de estos años han sido nuestra principal fuente de aliento. Nuestras esperanzas no están depositadas en ninguna corte. (…)Nuestra esperanza son ustedes, quienes a base de sacrificios y nadando contra la corriente, han logrado que hoy en todos los continentes se conozca la injusticia cometida contra los Cinco. Ustedes, que hoy no andan de paseo, ni están descansando en sus casas, sino que nos honran con su presencia en diferentes actividades.  (…)A ustedes corresponde continuar luchando para desenmascarar la doble moral de un gobierno que invade a otros países supuestamente para combatir el terrorismo, al tiempo que alberga y protege a connotados terroristas, y encarcela a quienes trataban de impedir sus actos criminales”.

Será la solidaridad internacional, entonces, la que abra las puertas de las prisiones a los Héroes. Fue la solidaridad la que llevó a que tres de ellos, Antonio, Fernando y Ramón a ser resentenciados, y que sus condenas hayan sido reducidas.

Fue la presión de los grupos solidarios, de Parlamentos, Gobiernos, asociaciones y personalidades de todo el planeta la que permitió avanzar en esta batalla que no cesará mientras permanezca la injusticia.

Ejemplos sobran. Hace sólo unos días finalizó el Cuarto Congreso Latino, en El Paso, Texas, donde se aprobaron importantes resoluciones a favor de la liberación de los héroes cubanos.

Poco a poco se abren nuevos espacios, ha dicho Alicia Jrapko, Coordinadora del Comité Internacional de solidaridad con los cinco en Estados Unidos, aunque confiesa que es muy difícil romper la mordaza que se le ha impuesto a los grandes medios de comunicación en torno al caso.

Desinformación, manipulación, ocultamiento de la verdad son estrategias para que la opinión pública desconozca de qué se habla cuando se mencionan los nombres de Gerardo, René, Ramón, Fernando y Antonio.

Entretanto, ellos desde sus prisiones, continúan dando pruebas de amor. Tony ha publicado en los últimos tiempos más de veinte poemas en los últimos meses. Dibuja, en alegoría a la paz y a la esperanza.

Jamás se ha escuchado de ninguno de ellos una palabra de odio ni de venganza.

¿Qué vamos a hacer? Es la pregunta que hoy se mantiene como un llamado a no descansar en la batalla que sigue sumando a otras personas y grupos solidarios.

En el citado evento, Alarcón concluía con unas palabras que nos sigue alertando para no permanecer callados ni de brazos cruzados ante la ignominia.

 

“Gerardo dijo en una ocasión que la justicia sólo vendrá cuando la dicte “un jurado de millones.” A nosotros nos toca movilizar esos millones dondequiera que estemos. El Presidente Obama puede y debe ponerlos en libertad y tiene que hacerlo ya y sin condiciones de ningún tipo. Él debe ordenar a su Departamento de Justicia que retire los cargos que les fueron formulados a nuestros compañeros. Él sabe cómo hacerlo pues ya lo hizo en mayo del año pasado en un caso de un alto oficial condenado por espionaje. (…) Debemos exigirle que lo haga. Que ese reclamo lo persiga por todas partes como una maldición gitana.

Como debe perseguirlo la demanda de que permita a Adriana visitar a Gerardo y a Olga reunirse con René. Mientras no haga lo que tiene que hacer que es permitirle a los Cinco regresar libres a sus familias y a su Patria, hay que denunciar a los cuatro vientos la inicua tortura que dura ya demasiado. Fidel dijo que los Cinco volverán.     Nosotros tenemos que actuar para que vuelvan. ¿Qué vamos a hacer?”

Los tiempos son de acción. Quienes apostamos por los buenos gestos de paz seguiremos sin tregua en esta lucha, hasta ver a los Héroes cubanos en su isla, junto a los suyos, junto a su pueblo.