Blogia

Dalia

Posada Carriles afirma que EEUU lo protegerá por sus “servicios” a ese país

   

En un entrevista con la agencia The Associated Press (AP), el terrorista Luis Posada Carriles afirmó que el gobierno de Estados Unidos no intentará ponerlo en la cárcel por mucho tiempo.

“Espera que sus conocimientos sobre las intervenciones de Estados Unidos en Latinoamérica lo protejan. La mayor parte de la evidencia del juicio permanece bajo sello de confidencialidad, a pedido de los fiscales”, asegura AP.

“La gente que trabajaba conmigo del gobierno no es la misma de ahora. Eran otros tiempos”, reconoció Posada Carriles a la AP. “Yo hice lo que debí hacer en el momento. No tengo remordimiento”.

También reiteró abiertamente su deseo de matar al líder cubano Fidel Castro: “Si Castro entra por la puerta, lo mataría”, le dijo Posada a The Associated Press en la serie de entrevistas en español e inglés realizadas en la residencia en la que permanece en Miami desde que fue dejado en libertad en el 2007.

Según la agencia, al hablar sobre el juicio por mentiroso que se inició hoy en El Paso, Texas, el terrorista aseguró que ”si yo voy a la cárcel, yo me termino la vida en la cárcel. O sea, se acabó todo”.

Es muy probable que el caso abierto en Texas sea la última oportunidad, aunque sea indirecta, de enjuiciar a Posada por las explosiones o cualquier otro acto terrorista, dice el despacho. Los fiscales estadounidenses han presentado documentos detallados que vinculan a Posada con las bombas, incluyendo reportes de Cuba.

Posada dijo que entró a Estados Unidos por la frontera con México. Los fiscales sostienen que realmente llegó a Miami en el bote de un benefactor usando un pasaporte falso. Según la AP, Posada no refutó la versión de los fiscales en la entrevista que le hiciera la agencia, destacando que por años entró en Estados Unidos usando identidades ficticias cuando trabajaba para la CIA y otras organizaciones.

Posada Carriles se refugió en Miami en 1961. Participó en la fallida invasión de Playa Girón, respaldada por Estados Unidos. Luego entró en el ejército, y poco después de graduarse de oficial en formación de campo se convirtió en un informante de la CIA, con la que mantuvo contacto incluso luego de mudarse a Venezuela a finales de los años 60 para sumarse a la dirigencia de la agencia de inteligencia del país sudamericano.

Documentos secretos de los años 60, hechos públicos en el 2009, muestran que los agentes de la CIA encargados de lidiar con Posada lo consideraban moderado y calculador en ese entonces.

Pero la agencia ha dicho que cortó sus lazos con el anticastrista en la época en la que fue vinculado a la explosión de un avión cubano en 1976. Sus abogados, sin embargo, aseguran que Posada siguió vinculado a la CIA durante 25 años, período en que, entre otros hechos terroristas, participó en la voladura de la nave de Cubana frente a las costas de Barbados, que costó la vida a 73 persona.

En 1997, organizó y financió, junto con la Fundación Cubana Americana con sede en Miami, la cadena de explosiones con bombas en centros turísticos de La Habana, que costó la vida al turista italiano Fabio di Celmo.

Gritan “asesino” a Posada Carriles en el hotel donde se aloja en El Paso

   

 Gritan “asesino” a Posada Carriles en el hotel donde se aloja en El PasoVeintidós emigrados cubanos de furiosa posición contra el gobierno de la Isla manifestaron su apoyo incondicional a Luis Posada Carriles desde horas tempranas de este lunes, ante la Corte Federal de El Paso, mientras se seleccionaba el jurado que decidirá sobre el caso del cubano-venezolano.

 

Los manifestantes, en su mayoría integrantes de una organización denominada Junta Patriótica Cubana, con sede en el estado de California, llegaron alrededor de las 3:00 a.m., a bordo de un autobús, procedentes de la ciudad de Los Ángeles y asentamientos vecinos.

“Vinimos para defender la inocencia de Posada Carriles”, dijo Yoel Borges, presidente de la iniciativa. La comitiva isleña “anticubana” se posicionó en uno de los laterales del edificio federal ubicado en el número 525 de la calle Magoffing, en el centro de El Paso, a escasos metros de los opositores al cubano-venezolano.

El grupo que reivindica la memoria de las víctimas de Posada Carriles -mayor en cantidad de personas, según el diario El Paso- estaba integrado por miembros de la Coalición ANSWER, el Comité Nacional para la Liberación de los Cinco Cubanos, la Comunidad Universalista Unitaria de El Paso, la Red Nacional sobre Cuba, y otras organizaciones.

Dentro de ellos se encontraba el ex Fiscal de los Estados Unidos Ramsey Clark, quien, en entrevista con este rotativo expresó: “Posada Carriles debe estar preso, los estadounidenses deberíamos ponernos de acuerdo y pelear por las cosas justas”. Y, posteriormente explicó: “los cinco cubanos deben ser liberados, merecen estar afuera, ellos vinieron a prevenir el terrorismo contra su país, porque quieren la paz para su gente”.

Clark refirió que los aquí apresados, Antonio Guerrero Rodríguez, René González Sehwerert, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y Fernando González Llort, que enfrentan condenas de 15 años y hasta cadenas perpetuas “no mataron a nadie, al contrario, evitaron hechos terroristas”.

Las protestas de los dos grupos acrecentó sus diferencias cuando la estadounidense Suzanne Thompson, integrante del Comité Internacional por la Liberación de los Cinco (cubanos) le gritara “asesino” a Posada Carriles mientras se tropezó con él en el lobby del hotel Camino Real, donde ambos se hospedan.

“Sí, ese privilegio fue mío, de nadie más… el de llamarle asesino”, dijo, Thompson, en exclusiva para El Diario de El Paso. Y argumentó: “Desde que llegué a El Paso me estuve preguntando cuál sería mi reacción si me lo encontraba frente a frente”.

La mujer narró que Posada Carriles “se puso las dos manos en la nariz -como una trompeta- y se mofó de lo que le dije”.

Posteriormente los cuatro guardaespalada del cubano-venezolano la interrumpieron y condujeron al protegido hasta el elevador.

Luego de varios años de espera, finalmente, Luis Faustino Clemente Posada Carriles regresa a El Paso, Texas, para enfrentar un proceso por mentir a las autoridades migratorias, pero no por los cargos de asesinato de lo cual tiene pruebas abrumadoras el gobierno de los Estados Unidos, para el cual trabajó el terrorista.

(Con información del diario El Paso)

De Tucson a El Paso por un mismo carril: el terrorismo

 
   

De Tucson a El Paso por un mismo carril: el terrorismoEn vísperas del juicio contra Luis Posada Carriles en El Paso, Texas el lunes, un terrorista en Tucson, Arizona, le disparó en la cabeza a la Congresista Gabrielle Giffords.  Ella está entre la vida y la muerte.  El asesino, Jared Loughlin, disparó con un arma automática.  Cuando redacto estas líneas, se registran  6 muertos -entre ellos una niña que nació el 11 de Septiembre de 2001- y 13 heridos.

Tucson está a 319 millas de El Paso.  Es un viaje de cuatro horas y media en automóvil, una línea que se tensa dramáticamente en puntos comunes: el odio y el terrorismo, solo que ahora Tucson está de luto, mientras que en El Paso un criminal tiene total confianza en las leyes de EEUU: no han sido hechas para él. La fiscalía estadounidense lo protege, procesándolo como un simple mentiroso, haciendo caso omiso al recuerdo de las decenas de personas que ha asesinado.

El terrorismo es un cáncer social que nos amenaza a todos por igual.  Nos debería doler las 2 752 personas asesinadas en las Torres Gemelas tanto como la memoria de los 3 478 cubanos muertos por acciones terroristas organizadas desde Miami durante las últimas cinco décadas contra la Isla.   Sin embargo, para Estados Unidos hay víctimas de primera y de segunda categoría, como hay terroristas buenos y malos.

Pero en cualquier lugar, sea donde sea, los que cultivan el odio, cosechan el terrorismo.  Cuando le preguntaron al padre de la Congresista Giffords si su hija de 40 años tenía enemigos, Spencer Giffords dijo: “sí, todo el Tea Party”.   En el verano pasado, el contrincante de Gabrielle Giffords, un ex marine llamado Jesse Kelly que se postuló para el escaño de parte del Tea Party, convocó a un mitin proselitista para su campaña, con el siguiente mensaje: “Demos en el blanco para la victoria en noviembre. Ayude a sacar a Gabrielle Giffords del cargo. Dispare el cargador completo de una M16 automática con Jesse Kelly”.

La congresista era una de 20 demócratas elegidas en el 2008 que votaron por la reforma de salud y fueron entonces identificados para ser derrotados por Sarah Palin, en una campaña denominada “takebackthe20″, que incluía un mapa de cada distrito de la legislatura que había sido seleccionado como un blanco de ataque por el Tea Party.  Estos estaban marcados como un tiro al blanco para la mirilla de un fusil.

Lo de menos es si Jared Loughlin -el sospechoso de asesinato en Arizona- trabajaba para el Tea Party o si Sarah Palin lo reclutó para tratar de asesinar a la Congresista Giffords.  Lo esencial es que tanto el Tea Party como Sarah Palin con alevosía cultivaron un odio feroz contra los congresistas que apoyaron la reforma de salud impulsada por el Presidente Obama, y que floreció en la mente perversa de Loughlin hasta convertirlo en un asesino.

Durante más de 50 ese mismo resorte del odio ha sido utilizado contra Cuba por Estados Unidos, país que ha alentado, entrenado y protegido a los terroristas que mantuvieron a la Isla como blanco de agresión permanente.  El hijo pródigo de esta hostilidad ha sido y es Luis Posada Carriles.   Documentos desclasificados muestran que la CIA le enseñó a utilizar explosivos.  Lo entrenó a torturar y a matar.   De acuerdo con su propio abogado, todo lo que ha hecho Posada Carriles en América Latina ha sido “a nombre de Washington”.

Posada es el autor intelectual de uno de los crímenes más horrendos en la historia del terrorismo internacional.  El 6 de octubre de 1976, hizo explotar dos bombas con explosivo C-4 -en ese momento solo en poder de la CIA-, que derribaron un avión en pleno vuelo frente a las costas de Barbados.  No hubo sobrevivientes entre sus 73 pasajeros.

Igual que Jared Loughlin el sábado en Tucson, Posada asesinó a una niñita de 9 años.  Sabrina Paul iba con su familia a bordo del avión. La explosión le destruyó a Sabrina el pecho y la cabeza.  Las pruebas de los responsables materiales e intelectuales son abrumadoras y gracias a ella, Venezuela arrestó inmediatamente a Posada Carriles y presentó cargos de homicidio calificado contra él.  Sin embargo, Posada se fugó en 1985 con la ayuda de sus amigos estadounidenses.  Apareció pocos días después con trabajo, casa y comida.  La CIA le encontró empleo en El Salvador como uno de los dirigentes principales de su Operación Iran-Contra.  Su función era facilitar el traslado de armas ilegalmente a los Contras en Nicaragua.  Luego, en 1997, dirigió la campaña con bombas contra instalaciones turísticas en La Habana que costó la vida al joven Fabio di Celmo. Contrató a mercenarios que están presos en la Isla y han identificado a Posada Carriles como el hombre que pagó el “servicio”.

Washington lo siguió amparando durante su jornada sangrienta en Centroamérica.  Fue condenado en Panamá en el 2000 por haber tratado de volar un auditorio lleno de estudiantes en la universidad durante un discurso del Presidente Fidel Castro, pero sus amigos sobornaron a la entonces presidente de Panamá, Mireya Moscoso, y en el 2004 ésta lo indultó, ilegalmente de acuerdo a la Corte Suprema de Panamá.

Posada llegó a Miami en marzo de 2005.  Venezuela inmediatamente pidió su extradición para que Washington lo retorne a Caracas y rinda allí cuentas por las 73 personas que asesinó en el avión cubano de pasajeros.  En vez de darle curso a la solicitud de extradición, la Administración Bush presentó cargos contra él por mentiroso.  Son esos cargos los que los fiscales de Obama ventilan hoy en El Paso.

Los Estados Unidos insisten en solo acusar a Posada Carriles de haberle mentido a oficiales de inmigración.  No han presentado cargos de asesinato o de terrorismo contra él, y no han comenzado el proceso de extradición a Caracas.  Lo protegen.  ¿Por qué será?

Sucesivos gobernantes de los Estados Unidos, más ciertos legisladores, han cultivado por más de cincuenta años un odio visceral hacia la Revolución cubana.  Un odio que se ha convertido en apoyo espiritual y material para el terrorismo.  Tanto es así que el Senador Marco Rubio y los congresistas David Rivera e Ileana Ros-Lehtinen figuran entre los donantes del fondo legal para pagar la defensa de Luis Posada Carriles en El Paso.

Pero el terrorismo no se combate a la carte.  Unos inconvenientes sí; otros convenientes, no.   El viernes pasado, refiriéndose a los presos que tienen en Guantánamo, el Presidente Obama declaró que “procesar a los terroristas en los tribunales federales es una herramienta poderosa en nuestros esfuerzos para proteger a la nación y debiese estar entre las opciones que tenemos a nuestra disposición”.  Entonces, ¿por qué no usa esa herramienta para procesar por terrorismo a Luis Posada Carriles?

Posada sabe muy bien que si lo condenan en El Paso solo por mentiroso, no va preso.  Ya la jueza se lo dijo anteriormente.  Le acreditan el año y medio que ha estado tras las rejas cuando se dirimía su estatus migratorio, y lo dejan libre.  Él está tranquilo, sin remordimiento alguno por sus crímenes.  De hecho le dijo al New York Times en 1998, “ese italiano (Fabio di Celmo) estaba sentado en el lugar equivocado en el momento equivocado . . . yo duermo como un bebé”.  ¿Qué pasaría si a Loughlin se le ocurriera decir algo similar? ¿Habría impunidad?

Fuente:  José Pertierra, en CubaDebate

José Pertierra es abogado.  Su bufete está en Washington.  Representa al gobierno venezolano en el caso de la solicitud de extradición de Luis Posada Carriles.

La apelación de Gerardo y sus implicaciones: burda tergiversación del Miami Herald

 

 

Gerardo Hernández y su pájaro Cardenal en la prisión de máxima seguridad de Victorville, California.

Gerardo Hernández y su pájaro Cardenal en la prisión de máxima seguridad de Victorville, California.

Por Karen Wald

El Miami Herald y alguna prensa relacionada están sacando una historia muy tergiversada en relación con la nueva apelación de Gerardo Hernández. Un titular del 26 de diciembre decía:

“En un cambio radical de postura, el espía cubano dice que los aviones fueron derribados sobre aguas internacionales”.

Ya que muchas personas estarán indignadas y confundidas por esta afirmación, incluso sabiendo muy bien cómo funciona el Miami Herald y siendo capaces de descartar tanto el repetitivo uso del término “espía” como la tergiversación por parte del MH acerca de lo que esto significa (sus reiteradas afirmaciones de que esto enfrenta a Gerardo con el gobierno cubano en este tema), es importante aclarar los hechos.

La tergiversación que el MH le está haciendo a la nueva apelación de Gerardo, en la cual su abogado dice que Paul Mckenna, el abogado que le fue asignado por la corte en el juicio original a los Cinco, no le brindó una adecuada defensa a Hernández, es que al reconocer el testimonio que alega que los aviones estaban sobre aguas internacionales cuando fueron derribados, Gerardo está ahora renegando de una importante opinión de su gobierno en relación con el histórico derribo de los aviones que habían estado de forma rutinaria violando el espacio aéreo cubano. Esto, continúan ellos, significa una ruptura entre Gerardo Hernández y el gobierno cubano.

Nada puede estar más alejado de la verdad, pero para comprender la esencia de su apelación es necesario un repaso de algunas partes de la muy larga historia de este caso.

Tres de los cinco acusados procesados por actuar como agentes no declarados de un gobierno extranjero y por conspiración para cometer espionaje (ellos no podían ser acusados de espionaje porque ninguno tuvo acceso a información clasificada) fueron condenados a cadena perpetua. A Gerardo se le condenó a doble cadena perpetua porque el jurado se tragó el anzuelo de la declaración de la fiscalía de que él era también culpable de conspiración para cometer asesinato en el derribo en 1996 de dos de las avionetas lideradas por José Basulto - un conocido terrorista anticastrista - que había sobrevolado descarada e ilegalmente el espacio aéreo cubano en 1996.

El MH enfatiza la parte de la apelación que dice, en efecto, que McKenna no hizo un buen trabajo defendiendo a Hernández, porque hizo demasiado hincapié en la cuestión de si estaban o no los aviones dentro del espacio aéreo cubano (12 millas a partir de la costa de Cuba) cuando fueron impactados por los misiles cubanos. Este aspecto de la apelación critica esa parte de la estrategia de defensa porque eclipsó el hecho más importante: que Hernández no sabía con antelación acerca de los planes del país de ponerle fin a esos ilegales y peligrosos vuelos, y porque (aunque el MH no lo menciona) el abogado defensor no objetó cuando la Jueza Lenard sorpresivamente cambió las instrucciones al Jurado diciéndoles que el tema de dónde se encontraban los aviones no estaba en discusión y que ellos no necesitaban decidir esa cuestión para hallar a Gerardo culpable de asesinato en Primer Grado. (Más adelante más información sobre este punto esencial).

El MH reconoció que la evidencia de que Gerardo tenía conocimiento previo del derribo planificado era crucial para probar su papel en la conspiración de asesinato. Ellos no reconocen que la fiscalía no pudo presentar ninguna evidencia de que Gerardo supiera de estos planes - de hecho, los fiscales le pidieron a la jueza desestimar ese cargo específico de asesinato en primer grado contra Gerardo (reduciéndola a segundo grado -  ver explicación de los cargos e instrucciones más abajo) porque no tenían ninguna evidencia de que Gerardo supiera de estos planes, como se requiere para una condena en primer grado, y temían que su inhabilidad para probarlo hiciera que el jurado lo hallara inocente en ese cargo.

Para vergüenza de la Jueza Lenard, ella denegó la solicitud de la fiscalía de reducir este cargo, diciendo que debía dejarse al jurado que decidiera.

La fiscalía entonces le solicitó a la corte de apelaciones “una orden inhibitoria” para lograr que el cargo de asesinato se redujera a segundo grado, explicando que

“a la luz de las pruebas presentadas en este juicio, esto [las instrucciones al jurado] constituye un obstáculo insuperable para Estados Unidos en este caso y probablemente resultará en el fracaso de la acusación en este cargo”. (Petición de Emergencia de una Orden Inhibitoria, Mayo 30, 2001, Págs. 4 y 21).

La Corte de Apelaciones también rechazó el cambio, y las instrucciones finales al jurado incluyeron la acusación de conspiración para cometer asesinato en primer grado en contra de Gerardo Hernández que la fiscalía había ya admitido que no podía probar. Pero mientras mantenía el aparentemente improbable cargo de asesinato en primer grado, la Jueza Lenard cambió las instrucciones al jurado para darle a la fiscalía una posibilidad mejor de obtener la condena: les dijo que si ellos creían el testimonio de que los aviones estaban en aguas internacionales cuando fueron derribados - aunque había sido presentada por ambas partes evidencias contradictorias - uno de los requerimientos para hallar al acusado culpable de asesinato en primer grado habría sido establecido (ver notas en el apéndice).

El abogado de Gerardo no objetó este cambio vital; él se había enfocado más en la localización de los aviones que en el hecho primordial de que Gerardo no tuvo ningún conocimiento previo de los planes de derribar los aviones y de que no existe absolutamente ningún testimonio que indique que él conocía de esto. Gerardo está ahora cumpliendo dos cadenas perpetuas más 15 años debido al cargo de asesinato en primer grado que incluso los fiscales sabían que no estaba respaldado por ninguna evidencia.

El jurado, como sabemos ahora, influenciado fuertemente por la hostilidad anticubana y las presiones de los cubanos y la prensa de extrema derecha de Miami (incluyendo en primer lugar el Miami Herald) entró en la sala de jurados al final del juicio determinado a hallar culpables de todos los cargos a todos y cada uno de los “cinco agentes de Castro”, a pesar de lo que mostraban las evidencias y los testimonios. Cualquier cosa que alegó el gobierno cubano - incluyendo la localización de los aviones cuando fueron derribados- fue simplemente ignorado por ellos. Pero si el centro hubiera estado en la falta de evidencia de que Gerardo no tenía ninguna forma para saber de estos planes, el resultado pudiera haber sido diferente.

En la apelación, el panel de tres jueces de la Corte Federal de Circuito falló inicialmente que el caso debía ser juzgado de nuevo debido a los muchos errores cometidos durante el juicio - ante todo la negativa de la Jueza Lenard de trasladar el juicio fuera de Miami donde no había ninguna posibilidad de que cinco hombres que habían admitido estar trabajando secretamente para el gobierno cubano tuvieran un juicio justo. Pero en una decisión muy inusual y políticamente motivada, la fiscalía solicitó que el caso fuera reconsiderado por los 11 jueces de la corte de apelaciones en pleno, y por esas mismas razones políticas, esa corte anuló la bien documentada decisión del panel inicial.

Es de notar, sin embargo, que la Jueza Kravitch del Tribunal de Apelaciones, en su voto discrepante, mencionó varias veces el punto que ahora plantean los abogados de apelación de Gerardo:
“el Gobierno no pudo aportar en lo absoluto suficiente evidencia de que Hernández sabía algo acerca de un acuerdo para derribar los aviones ni en el espacio aéreo internacional, ni en ningún otro lugar.”

Esto refuerza la actual posición de la defensa de que hubo un serio error por parte de McKenna al hacer énfasis en la cuestión de dónde habían sido derribados los aviones, y el derecho del gobierno cubano de hacerlo, en vez de enfocarse en el tema clave:

que Gerardo en ningún caso fue parte de tal decisión y no sabía nada acerca de ella, y después al no objetar cuando la Jueza socavó esa línea completa de defensa en sus instrucciones al jurado.

Es también importante recordar algunos otros innegables hechos en este asunto:

  • Hayan alcanzado o no los aviones que fueron impactados por los misiles de los Migs el espacio aéreo internacional en el momento del impacto, nunca ha habido ninguna duda de que los aviones liderados por José Basulto (un enemigo jurado de Cuba que ha llevado a cabo ataques violentos contra la isla) en esa fecha habían volado dentro del espacio aéreo cubano, habían sido advertidos por radio que se encontraban en una zona militar de defensa y que Basulto había contestado que a él no le importaba porque como “cubano libre” él iría adonde quisiera;
  • Tampoco existe discusión acerca del hecho de que los aviones - marca Cessna del ejército norteamericano usados anteriormente en la guerra de Vietnam y obtenidos para su grupo por Ileana Ros-Lehtinen - habían realizado previamente vuelos sobre la Habana durante los cuales dejaron caer folletos antigubernamentales, y podían haber lanzado cualquier otra cosa, incluyendo bombas de dispersión, granadas, etc. porque nadie inspeccionó sus aviones antes que partieran a esos vuelos ilegales;
  • Que los aviones estaban violando tanto las leyes norteamericanas como las cubanas porque presentaron planes de vuelo falsos y podían haber fácilmente causado un accidente aéreo con otro vuelo comercial ya que estaban volando “a ciegas” en lo que se refería al control aéreo; y que nunca hubo evidencia alguna mostrando que Gerardo tenía alguna información de si los aviones de Basulto entraban en el espacio aéreo cubano ese día serían derribados.

Todo lo anterior se atiene a los hechos. Nada de eso ha sido contradecido por ninguna autoridad norteamericana o internacional.

Así que hayan retornado o no los aviones derribados al espacio aéreo internacional en el momento que los misiles les alcanzaron, ellos sí habían estado en clara violación de las leyes cubanas, norteamericanas e internacionales - y hoy en día, Estados Unidos hubiera hecho exactamente lo mismo.

¿Cuántos norteamericanos desearían que Estados Unidos hubiera hecho exactamente eso antes de que esos primeros aviones se estrellaran sobre las Torres Gemelas?

Instrucciones al Jurado (Junio 4, 2001) Fragmento referido a Gerardo

El cargo 3 dice que el acusado Gerardo Hernández conspire con otras personas para cometer asesinato, es decir, homicidio a personas con malicia y premeditación en la jurisdicción marítima y territorial especial de los Estados Unidos.

El Cargo 3 se refiere al acusado Gerardo Hernández.

El Título 18, del Código Penal de Estados Unidos, Sección 1117 convierte  en un crimen o delito federal aparte que alguien conspire o se ponga de acuerdo con otra persona para hacer algo, que de realizarse, sería el equivalente a una violación del Título 18 del Código Penal de Estados Unidos, Sección 1111. Así, bajo esta ley, una conspiración es un acuerdo o un tipo de sociedad con propósitos criminales en el cual cada miembro se convierte en agente o socio de cada otro miembro.

Para establecer un delito de conspiración, no es necesario que el gobierno pruebe que todos las personas nombradas en la acusación eran miembros del plan, ni que aquellos que eran miembros hayan entrado en algún tipo formal de acuerdo, ni que los miembros hayan planificado juntos todos los detalles del plan o de los actos flagrantes que la acusación dice serían llevados a cabo en un esfuerzo por cometer el crimen intencionado.

También debido a la esencia de un delito de conspiración es la misma gestación del  acuerdo, seguido por la perpetración de cualquier acto flagrante, el gobierno no necesita probar que los conspiradores realmente tuvieron éxito en realizar su plan ilícito.

Lo que la evidencia en el caso debe mostrar más allá de una duda razonable es:

Primero, que dos o más personas de alguna manera llegaron a un entendimiento mutuo para tratar de llevar a cabo el plan ilícito al que hace referencia la acusación.

Segundo, que el acusado, conociendo el propósito delictivo del plan, se unió a él de forma deliberada.

Tercero, que uno de los conspiradores durante la existencia de la conspiración cometiera a sabiendas al menos uno de los métodos o actos flagrantes descritos en la acusación.

Cuarto, que tal acto flagrante fuese cometido en el presunto momento en un esfuerzo por llevar a cabo o lograr algún objetivo de la conspiración.

Un acto flagrante es cualquier transacción o evento, incluso uno que pudiera ser completamente inocente cuando se considere por separado, pero que fuera cometido a sabiendas por uno de los conspiradores en un esfuerzo por lograr algún objetivo de la conspiración.

Una persona puede convertirse en miembro de una conspiración sin conocer todos los detalles del esquema ilícito y sin conocer quiénes son sus otros miembros. Así, si un acusado tiene una comprensión general del propósito ilícito del plan y se unió al plan a sabiendas y de forma deliberada en una ocasión, eso es suficiente para hallar culpable a ese acusado de conspiración aunque el acusado no haya participado después y aunque el acusado haya tenido solamente una participación de menor cuantía.

Por supuesto, la mera presencia en la escena de una transacción o evento o el mero hecho de que ciertas  personas puedan estar asociadas unas con otras y puedan haberse reunido y discutir objetivos e intereses comunes, no establece necesariamente una evidencia de conspiración. Tampoco, una persona que no tenga conocimiento de una conspiración pero que de casualidad actuara de una forma que fomentara alguno de los propósitos de una, se convierte en un conspirador.

El Título 18 del Código Penal de Estados Unidos, en su Sección 1111 califica como crimen o delito federal que cualquiera asesine a otro ser humano estando dentro de la jurisdicción marítima o territorial especial de los Estados Unidos. Un acusado puede ser hallado culpable de tal delito solamente si todos los siguientes hechos son probados más allá de una duda razonable.

Primero. Que las víctimas nombradas en la acusación estén muertas.

Segundo. Que el acusado causó la muerte de las víctimas con alevosía.

Tercero. Que el acusado lo hizo con premeditación.

Cuarto. Que el asesinato tuvo lugar dentro de la jurisdicción marítima o territorial especial de los Estados Unidos.

La jurisdicción marítima o territorial especial de los Estados Unidos incluye una nave aérea perteneciente totalmente o en parte a los Estados Unidos o a algún ciudadano de ese país, o a alguna corporación creada por o bajo las leyes de Estados Unidos o cualquier estado, mientras esa aeronave esté en vuelo sobre alta mar. Alta mar incluye todas las aguas más allá de las territoriales, doce millas náuticas de Estados Unidos y más allá de las aguas territoriales, doce millas náuticas de la República de Cuba.

Asesinar con alevosía significa matar a otra persona deliberada e intencionalmente; pero el gobierno no necesita probar que el acusado odiara a la persona que asesinó o tuviera malos sentimientos hacia la víctima en ese momento.

Para establecer el delito de asesinato en primer grado se necesita además de la prueba de alevosía que el asesinato haya sido con premeditación. La premeditación está normalmente asociada con el asesinato a sangre fría y requiere de un periodo de tiempo en el cual el acusado delibera o piensa sobre el asunto antes de actuar.

La ley no especifica ni requiere de un período exacto de tiempo que deba pasar entre la formación del intento de asesinato y del asesinato mismo. Puede ser lo suficientemente largo para que el asesino después de conformar el intento de asesinato, esté completamente consciente del mismo.

Ustedes han sido instruidos en que la locación del supuesto asesinato, como se describe en el acta de acusación, si ustedes encuentran más allá de una duda razonable que tal delito ocurrió ahí, sería dentro de dentro de la jurisdicción marítima o territorial especial de los Estados Unidos.

Cuba: Comenzó proceso de reordenamiento laboral

Cuba: Comenzó proceso de reordenamiento laboral

por Cubadebate — Última modificación 04/01/2011 17:00

— archivado en: TRABAJO POR CUENTA PROPIA

El reajuste laboral para actualizar la economía cubana comenzó a aplicarse desde este martes en los ministerios de la Industria Azucarera, Agricultura, Construcción, Salud Pública y Turismo, según la Central de Trabajadores (CTC, sindicato único)

Para 2011, se espera que 250 mil personas más se incorporen al trabajo por cuenta propia.

El semanario “Trabajadores”, órgano de la CTC, cita una intervención del secretario general del sindicato, Salvador Valdés, en la provincia oriental de Holguín, en la que dijo que al sindicato le corresponde “ser garante” del proceso de reorganización laboral que se iniciará mañana en esos organismos.

Valdés explicó que aunque se trata de un proceso administrativo, el sindicato debe velar porque se cumpla lo establecido en cada paso del proceso para reducir las plantillas infladas.

El gobierno cubano estima que en 2011 se suprimirán definitivamente 146 mil puestos de trabajo y unos 351 mil funcionarios públicos quedarán disponibles para ocupar otras formas de empleo, como parte del proceso de reactualización del modelo económico cubano.

De esas 351 mil personas, al menos 100 mil deben incorporarse en el ámbito del trabajo por cuenta propia, de acuerdo con los cálculos.

El plan de reordenamiento laboral, que prevé la reducción de las plantillas infladas y la incorporación de 1.8 millones de trabajadores al sector económico no estatal en un plazo de cinco años, será ratificado por el Partido Comunista en su VI Congreso, previsto para la segunda quincena del próximo abril.

Valdés recalcó que el sindicato, como representante de los trabajadores, tiene que “evitar violaciones, paternalismo, favoritismo y cualquier otra tendencia negativa”.

También instó a “convencerlos de la necesidad de la aplicación de estas medidas para la economía del país, con la seguridad de que, en última instancia, nadie quedará desamparado”.

La ampliación del trabajo por cuenta propia en Cuba con la posibilidad de crear pequeñas empresas y negocios, es una de las principales medidas emprendidas para actualizar el modelo socialista de la isla. 

En 2009 existían en Cuba un total de 143 mil 800 trabajadores por cuenta propia.

Para 2011, se espera que 250 mil personas más se incorporen a esa actividad y que ese aumento repercuta en un incremento de los ingresos tributarios de mil millones de dólares el próximo año.

 

2011: Otro parto por la esperanza

2011: Otro parto por la esperanza

 

El 2011 llega con la certeza de que este será un año crucial. Y no son palabras baldías. Las cubanas y los cubanos sabemos muy bien que iniciamos un año diferente.

Se respira en las miradas de esperanza, en el saludo y la felicitación de estos días festivos.

En las palabras entre vecinos, familiares y compañeros de labor: “este año sí que las cosas van a cambiar, y para bien”, dicen muchos.

Advertimos esa confianza en los comentarios por las calles después de las sesiones de la Asamblea Nacional, de la discusión de los lineamientos económicos y políticos,  después de las palabras de Raúl, diciéndonos que nada será fácil, que hay que trabajar muy duro, y que no habrá cabida para la mentira, el engaño, o la doble moral. Que en estas transformaciones imprescindibles nos va el futuro.

Advierto en el pueblo esa confianza avasalladora que nos ha traído hasta aquí, después de 53 años de luchas, y nos ha hecho librar cada batalla. Y salir victoriosos.

En un espacio de esta emisora, al preguntársele a una oyente qué esperaba del 2011, decía unas palabras que concretaban, con esa sabiduría popular, una idea definitoria: será como un parto. Un parto da dolor, pero, al final, llega una alegría inmensa, cuando abrazamos por vez primera a nuestro hijo.

El año 53 de la Revolución nos encuentra unidos, en un nuevo parto por la esperanza. Insatisfechos con lo que no hemos logrado, muy críticos con nuestros errores, pero también orgullosos de una obra que ni el propio enemigo puede ocultar.

Nos encuentra con Fidel y Raúl, indicándonos el camino, con los jóvenes que continúan, con nuestros médicos, dispersos en cualquier parte del mundo,  salvando vidas.

Nos encuentra con los pies más puestos en la tierra, y con la mente más cerca de los problemas económicos, para no errar otra vez.

Nos recibe este año, así, repartiendo solidaridad y amor, deseándonos prosperidad, mejoría económica, y salud. Estrechando manos con muchos amigos que en el planeta siguen apostando por la luz que irradia esta isla del Caribe.

Alzando nuestras voces porque no haya guerra, porque cinco cubanos  buenos, presos injustamente en Estados Unidos, regresen a su patria. Apostando por un planeta verde, donde reine la paz.

Y nos encontrará también encarando nuestros propios problemas, sin medias tintas, desterrando burocratismo y equivocaciones.

Porque creemos en nuestras fuerzas, porque creemos en nuestras virtudes, porque sabemos que vendrán tiempos duros, y soluciones difíciles. Y porque sabemos que podremos seguir adelante, con ese don que nos identifica y que nos ha hecho triunfar, a pesar de todo…Basta con abrazarnos, y felicitarnos por estos días para advertir en cada cubano, en cada cubana, esta certeza: El 2011 será un año diferente. ¡Bienvenido!

Prosperidad, amor, y unidad, palabras repetidas por los villaclareños en la despedida de año

Prosperidad, amor, y unidad, palabras repetidas por los villaclareños en la despedida de año

Prosperidad, amor, y salud son las palabras más repetidas en estos días por los villaclareños, cuando despedimos un año y damos la bienvenida a otros doce meses, en que volverán a fructificar las esperanzas, los deseos y el empeño para que todo sea mejor en nuestras vidas.

Interrogados por esta CMHW, hijas e hijos de esta provincia central resaltaron que el 2011 será un año de importantes desafíos, pues el país actualiza su modelo económico, lo cual exigirá más trabajo, más entrega y mayor disciplina en todos los órdenes.

“Estamos confiados en las transformaciones que acomete Cuba en este nuevo período de nuestra revolución, y estamos convencidos de que con más exigencia y consagración, alcanzaremos eficiencia, productividad y desarrollo, imprescindibles para elevar la calidad de vida”, declararon algunos entrevistados.

“El 2011 nos encontrará más unidos al lado de la revolución, porque los cubanos hemos demostrado en toda la historia que siempre que nos imponemos metas, podemos vencerlas y siempre salimos victoriosos”, expresaron.

ICAP; renovado en sus 50 años

ICAP; renovado en sus 50 años

 

“Hoy el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos se renueva, todo hace recordar aquellos primeros tiempos en que éramos muy jóvenes, cargados de sueños, en el empeño de construir un país gigante, donde el pueblo fuera protagonista de su futuro”.

Así declaró recientemente en la ciudad de Santa Clara, Giraldo Mazola, quien fuera el primer Presidente del ICAP. Mazola compartió con los villaclareños y alumnos extranjeros que cursan estudios de nivel superior en el centro de Cuba en un acto masivo en el cual se festejó la efeméride.

A cincuenta años de fundarse ese organismo, Mazola, quien hoy peina canas, recuerda aquel 30 de diciembre de 1960, cuando nació ese Instituto, devenido enlace de Cuba con todas las amigas y amigos que en el mundo quisieron acercarse a la realidad de una isla rebelde, que proponía, a noventa millas de un enemigo muy poderoso, un nuevo proyecto social.

“Se habla de un tema muy hermoso, un tema que hemos convertido en sangre de nuestra sangre, porque Cuba en estas cinco décadas ha dado y ha recibido solidaridad. Nosotros hemos sido también la voz ante el mundo de esta nación, desde que comenzamos las primeras transformaciones sociales en 1959”, agregó.

Giraldo Mazola, también comentó  de la labor del Che y de Fidel en aquellos primeros tiempos en que había que llevar nuestra verdad al mundo, y demostrar qué era la naciente revolución.

“El Che dedicaba, igual que Fidel, muchas horas, incluso tarde en la madrugada, a dialogar con delegaciones extranjeras, explicar nuestras razones, nuestras verdades. Mientras a nosotros, en ocasiones,  nos vencía el sueño, Fidel y el Che parecía que renacían, después de cada diálogo.

Eran infatigables. El Che, por ejemplo, aprendió Historia de Cuba en breve tiempo, no sé cómo pudo lograrlo en medio de tantas ocupaciones”.

“Hoy, cuando veo lo que hemos logrado, el incremento de los grupos de solidaridad con Cuba, nuestras misiones internacionalistas, los amigos que cada día nos dan nuevas fuerzas para continuar, me siento muy feliz, porque cumplimos y seguimos cumpliendo con los propósitos que nos trazamos aquel 30 de diciembre cuando nació el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos”, apuntó Mazola.