Blogia
Dalia

Benedicto XVI agradeció al Gobierno y pueblo de Cuba por la cálida acogida y las muestras de cariño ofrecidas durante su reciente visita pastoral al país caribeño.

Benedicto XVI agradeció al Gobierno y pueblo de Cuba por la cálida acogida y las muestras de cariño ofrecidas durante su reciente visita pastoral al país caribeño.

 

"El Pontífice le renueva su sentida gratitud a él (presidente Raúl Castro), a las autoridades civiles, los pastores y fieles de Cuba, por las innumerables muestras de afecto que recibió", indicó en un telegrama enviado en su viaje de regreso a Italia y divulgado por Radio Vaticano.

En otra misiva, el Papa destacó también la amplia participación de los ciudadanos cubanos y mexicanos durante su estancia en ambos países, del 23 al 28 de marzo.

"Al regreso del viaje apostólico en México y Cuba he podido encontrar numerosos fieles y representantes de esas queridas poblaciones, he admirado la fe y el deseo de crecimiento espiritual y social," aseguró el Sumo Pontífice.

Benedicto XVI concluyó la víspera una visita de tres días en la nación antillana, donde dialogó con las autoridades gubernamentales y religiosas, y realizó dos misas en las ciudades de Santiago de Cuba y La Habana.

Antes de regresar a Roma, el Papa criticó el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba desde hace más de medio siglo y consideró que esa medida "pesa negativamente sobre la población."

El Sumo Pontífice llegó a la isla procedente de México en su viaje apostólico número 23, el segundo a Latinoamérica después del realizado en 2007 a Brasil.Agradece el Papa oportunidad de visitar Cuba

Por Prensa Latina Miércoles 28 de Marzo de 2012 19:24

 

Benedicto XVI: Medidas económicas impuestas desde fuera pesan negativamente sobre Cuba

 

 

Agradezco al Señor Presidente y a las demás Autoridades del País el interés y la generosa colaboración dispensada para el buen desarrollo de este viaje. Vaya también mi viva gratitud a los miembros de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, que no han escatimado esfuerzos ni sacrificios para este mismo fin, y a cuantos han contribuido a él de diversas maneras, en particular con la plegaria.

¡Hasta siempre, Cuba!: Me llevo en lo más profundo de mi ser a todos los cubanos

Discurso de despedida en Cuba de Su Santidad Benedicto XVI

 

Señor Presidente,

Señores Cardenales y queridos Hermanos en el Episcopado,

Excelentísimas Autoridades,

Señoras y Señores,

Amigos todos,

Doy gracias a Dios, que me ha permitido visitar esta hermosa Isla, que tan profunda huella dejó en el corazón de mi amado Predecesor, el Beato Juan Pablo II, cuando estuvo en estas tierras como mensajero de la verdad y la esperanza. También yo he deseado ardientemente venir entre ustedes como peregrino de la caridad, para agradecer a la Virgen María la presencia de su venerada imagen en el Santuario del Cobre, desde donde acompaña el camino de la Iglesia en esta Nación e infunde ánimo a todos los cubanos para que, de la mano de Cristo, descubran el genuino sentido de los afanes y anhelos que anidan en el corazón humano y alcancen la fuerza necesaria para construir una sociedad solidaria, en la que nadie se sienta excluido. «Cristo, resucitado de entre los muertos, brilla en el mundo, y lo hace de la forma más clara, precisamente allí donde según el juicio humano todo parece sombrío y sin esperanza. Él ha vencido a la muerte - Él vive - y la fe en Él penetra como una pequeña luz todo lo que es oscuridad y amenaza» (Vigilia de oración con los jóvenes. Feria de Friburgo de Brisgovia, 24 septiembre 2011).

Agradezco al Señor Presidente y a las demás Autoridades del País el interés y la generosa colaboración dispensada para el buen desarrollo de este viaje. Vaya también mi viva gratitud a los miembros de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, que no han escatimado esfuerzos ni sacrificios para este mismo fin, y a cuantos han contribuido a él de diversas maneras, en particular con la plegaria.

Me llevo en lo más profundo de mi ser a todos y cada uno de los cubanos, que me han rodeado con su oración y afecto, brindándome una cordial hospitalidad y haciéndome partícipe de sus más hondas y justas aspiraciones.

Vine aquí como testigo de Jesucristo, convencido de que, donde él llega, el desaliento deja paso a la esperanza, la bondad despeja incertidumbres y una fuerza vigorosa abre el horizonte a inusitadas y beneficiosas perspectivas. En su nombre, y como Sucesor del apóstol Pedro, he querido recordar su mensaje de salvación, que fortalezca el entusiasmo y solicitud de los Obispos cubanos, así como de sus presbíteros, de los religiosos y de quienes se preparan con ilusión al ministerio sacerdotal y la vida consagrada. Que sirva también de nuevo impulso a cuantos cooperan con constancia y abnegación en la tarea de la evangelización, especialmente a los fieles laicos, para que, intensificando su entrega a Dios en medio de sus hogares y trabajos, no se cansen de ofrecer responsablemente su aportación al bien y al progreso integral de la patria.

El camino que Cristo propone a la humanidad, y a cada persona y pueblo en particular, en nada la coarta, antes bien es el factor primero y principal para su auténtico desarrollo. Que la luz del Señor, que ha brillado con fulgor en estos días, no se apague en quienes la han acogido y ayude a todos a estrechar la concordia y a hacer fructificar lo mejor del alma cubana, sus valores más nobles, sobre los que es posible cimentar una sociedad de amplios horizontes, renovada y reconciliada. Que nadie se vea impedido de sumarse a esta apasionante tarea por la limitación de sus libertades fundamentales, ni eximido de ella por desidia o carencia de recursos materiales. Situación que se ve agravada cuando medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del País pesan negativamente sobre la población.

Concluyo aquí mi peregrinación, pero continuaré rezando fervientemente para que ustedes sigan adelante y Cuba sea la casa de todos y para todos los cubanos, donde convivan la justicia y la libertad, en un clima de serena fraternidad. El respeto y cultivo de la libertad que late en el corazón de todo hombre es imprescindible para responder adecuadamente a las exigencias fundamentales de su dignidad, y construir así una sociedad en la que cada uno se sienta protagonista indispensable del futuro de su vida, su familia y su patria.

La hora presente reclama de forma apremiante que en la convivencia humana, nacional e internacional, se destierren posiciones inamovibles y los puntos de vista unilaterales que tienden a hacer más arduo el entendimiento e ineficaz el esfuerzo de colaboración. Las eventuales discrepancias y dificultades se han de solucionar buscando incansablemente lo que une a todos, con diálogo paciente y sincero, comprensión recíproca y una leal voluntad de escucha que acepte metas portadoras de nuevas esperanzas.

Cuba, reaviva en ti la fe de tus mayores, saca de ella la fuerza para edificar un porvenir mejor, confía en las promesas del Señor, abre tu corazón a su evangelio para renovar auténticamente la vida personal y social.

A la vez que les digo mi emocionado adiós, pido a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre que proteja con su manto a todos los cubanos, los sostenga en medio de las pruebas y les obtenga del Omnipotente la gracia que más anhelan.

¡Hasta siempre, Cuba, tierra embellecida por la presencia materna de María! Que Dios bendiga tus destinos. Muchas gracias.

 

 

Raúl despide a Benedicto XVI: "Le expreso en nombre de Cuba nuestra profunda gratitud y aprecio"

Raúl despide a Benedicto XVI: En sus palabras, Raúl afirmó que la estancia del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica transcurrió en un ambiente de mutua comprensión. Su encuentro con los cubanos –señaló- le ha dado la oportunidad de conocernos mejor y constatar la justeza de nuestros propósitos.

Raúl Castro: A Su Santidad nuestra profunda gratitud y aprecio (Texto del Discurso)

"Por su decisión de visitarnos, por sus afectuosos sentimientos hacia los cubanos, que siempre recordaremos, le expreso, en nombre de Cuba y en el mío propio, nuestra profunda gratitud y aprecio", expresó el General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, al despedir en La Habana a Su Santidad Benedicto XVI, quien finalizó una visita apostólica de tres días a la Isla.

En sus palabras, afirmó además que la estancia del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica transcurrió en un ambiente de mutua comprensión. Su encuentro con los cubanos –señaló- le ha dado la oportunidad de conocernos mejor y constatar la justeza de nuestros propósitos.

"Cuba ha tenido como su principal objetivo la dignidad plena del ser humano. Somos conscientes de que ésta no solo se construye sobre bases materiales, sino también sobre valores espirituales como la generosidad, la solidaridad, el sentimiento de justicia, el altruismo, el respeto mutuo, la honradez y el apego a la verdad", destacó Raúl.

Por su parte, el Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano, quien antes de arribar al aeropuerto José Martí había recibido en su trayecto un sincero saludo del pueblo habanero, mostró su satisfacción por el viaje del que "Me llevo en lo más profundo de mi ser a todos y cada uno de los cubanos, que me han rodeado con su oración y afecto, brindándome una cordial hospitalidad...".

El Peregrino de la Caridad agradeció también en nombre de la Santa Sede el interés y la generosa colaboración dispensada por las autoridades y el presidente cubano Raúl Castro para el buen desarrollo de este viaje, y al igual que su predecesor Juan Pablo II aludió la política de bloqueo impuesta por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, la cual definió como "medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del país que pesan negativamente sobre la población".

Llamó a la unidad, al diálogo paciente y sincero, a la comprensión recíproca. La hora presente reclama – afirmó Su Santidad – una convivencia humana nacional e internacional que acepte metas portadoras de nuevas esperanzas.

El Papa Benedicto XVI se despidió de esta nación caribeña dejando un mensaje de amor a todos sus hijos: "¡Hasta siempre, Cuba, tierra embellecida por la presencia materna de María! Que Dios bendiga tus destinos".

 

Fuente: Portal de la Radio Cubana

0 comentarios